Una vez más, la Unión Europea está dispuesta a consentir los deseos de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos trató este domingo de cargar en el Viejo Continente las consecuencias de su guerra en Irán, amenazando a sus socios de la OTAN con un "mal futuro" si no le ayudan a intervenir en el Estrecho de Ormuz, que ahora propone denominar "Estrecho de América", a pesar de que esta vía del Golfo Pérsico por la que pasa el 20% del petróleo a nivel mundial sigue amenazada por el régimen iraní. Ahora, los 27 parecen dispuestos a seguir a Trump a donde ordene, o así lo ha dejado entrever la alta representante comunitaria Kaja Kallas, una postura que España rechaza.
La jefa de la diplomacia europea preside este lunes el Consejo de Asuntos Exteriores, la reunión de todos los ministros europeos de ese ramo. Antes, en el llamado doorstep donde hablan con los periodistas, Kallas ha dejado claro que está abierta a consentir los deseos de Trump, que este domingo reprochaba a Europa su ayuda en la guerra de Ucrania, después de que el republicano haya retirado parte del embargo al crudo de Rusia para paliar la subida del precio por la guerra en Oriente Próximo: "La rebaja de sanciones al petroleo ruso por parte de Estados Unidos es un precedente peligroso", ha dicho la estonia, "definitivamente tenemos que hacer más sobre eso".
Repasando la agenda que ocupará este lunes a los 27, la vicepresidenta de la Comisión ha abordado la crisis de Ormuz: "Durante el fin de semana he hablado con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, sobre si es posible una iniciativa similar a la que hicimos en el Mar Negro para sacar el grano de Ucrania", asegura. Kallas ha abierto la puerta también a articular una misión europea en el Golfo Pérsico, que es justo lo que pide Trump: "El principal asunto será cómo mantener abierto el Estrecho", ha dicho.
Kallas ha mencionado la Operación 'Aspides', que se lanzó en 2024 para proteger a los barcos comerciales en el mar Rojo de los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen, una de las milicias que respalda Irán en Oriente Próximo. "Discutiremos con los estados miembros si es posible cambiar el mandato de esta misión", dice, "si queremos tener seguridad en esta región sería utilizar la operación que ya tenemos allí, y quizás cambiarla un poco". La diplomática abre también la puerta a invocar a la 'Coalición de Voluntarios', que integran 35 países y que ya se reunió para prevenir una intervención en Ucrania: "Necesitamos ver cuál puede ser la vía más rápida para conseguir la apertura del Estrecho de Ormuz, pero como podéis ver no es facil", ha concluido.
Albares rechaza enviar tropas a una misión en Ormuz
Falta ver si la reunión de los ministros de Exteriores de los 27 llega a alguna conclusión, pero antes de que se celebre ya hay países que se niegan a seguir los pasos de Trump. El titular español, José Manuel Albares, ha avanzado que España no va a mandar tropas a una misión en Ormuz. En la antesala del Consejo de Exteriores, el socialista ha rechazado modificar la Operación Aspides, como ha propuesto Kallas.
Albares apuesta, en cambio, por una salida diplomática al conflicto: "La solución al incremento de precios tiene que ser que termine esta guerra, parar esta guerra y que sea la negociación y el diálogo los que prevalezcan. Creemos que la operación Áspides y el mandato actual es el correcto y por lo tanto no es necesario introducir ninguna modificación", ha señalado. "España en lo que está es en la desescalada. No hay que hacer nada que añada todavía más tensión. Que cesen los bombardeos, que cesen los lanzamientos de misiles sobre los países de Oriente Medio y que volvamos a la mesa de negociación. La solución puramente militar nunca es realmente una solución", ha rematado
Trump trata de cargar a Europa las consecuencias de su guerra en Irán
Lo que está claro este lunes es que los pasos de Europa los sigue marcando Donald Trump. Los 27 perdieron una oportunidad de lograr autoridad cuando fue el presidente de Estados Unidos el que tendió la mano a Vladimir Putin y retiró parte de las sanciones al petróleo ruso para abaratar los precios. Ahora, el republicano podría abocar a la Unión Europea a seguirle de nuevo, esta vez a Ormuz, y lo hace invocando los acuerdos atlánticos. En ese sentido, Trump ha amenazado este domingo con un "mal futuro" para sus socios de la OTAN si no le ayudan a resolver la crisis que el mismo ha causado. "Si no hay respuesta o si la respuesta es negativa, creo que será muy perjudicial para el futuro de la OTAN", ha dicho al Financial Times.
"Es lógico que quienes se benefician del estrecho contribuyan a garantizar que no ocurra nada malo allí", ha señalado, equiparando a Europa con China. A pesar de que Trump amenace a los países europeos de la OTAN con un "mal futuro" si no corren en su ayuda, el artículo 5 del Tratado de la Alianza, el que obliga a la colaboración militar de todos los socios si uno es atacado, no se puede invocar para exigir al resto que ayuden a solucionar las consecuencias de una intervención ilegal y unilateral emprendida por un socio junto a un país genocida -que no forma parte de la OTAN- contra otra potencia para beneficio de sus intereses personales.