Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en el verano de 1914, Europa entró en una espiral de acontecimientos que ni siquiera muchos de sus protagonistas parecían capaces de explicar con claridad. En ese contexto se sitúa una frase que ha atravesado más de un siglo de historia política: “Ojalá lo supiera”.

La expresión vuelve circular en el debate público después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la utilizara en un discurso para referirse al origen de los grandes conflictos históricos para analizar la posición de España ante los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. La frase suele atribuirse al canciller alemán Theobald von Bethmann Hollweg, quien habría respondido así cuando le preguntaron cómo había podido desencadenarse una guerra de dimensiones continentales a pesar de las negociaciones diplomáticas previas.

Quién fue Bethmann Hollweg, el canciller alemán durante la Gran Guerra

Theobald Theodor Friedrich Alfred von Bethmann Hollweg nació en 1856 en Hohenfinow, en el entonces Reino de Prusia. Procedente de una familia de la aristocracia prusiana, estudió Derecho en las universidades de Estrasburgo y Leipzig antes de iniciar una carrera en la administración del Imperio alemán.

Su ascenso político fue progresivo. En 1899 fue nombrado presidente de la provincia prusiana de Brandeburgo. Posteriormente ocupó el cargo de ministro del Interior de Prusia entre 1905 y 1907 y, después, ministro del Interior del Imperio alemán.

En 1909 el emperador Guillermo II lo designó canciller del Imperio alemán, sustituyendo a Bernhard von Bülow. Su mandato se prolongó hasta 1917 y coincidió en gran parte con los años más duros de la Primera Guerra Mundial.

Aunque la frase no aparece en documentos oficiales directos del canciller, diversos relatos históricos la han difundido como una expresión del desconcierto que siguió al inicio del conflicto.

La Primera Guerra Mundial fue el resultado de una cadena compleja de decisiones políticas, rivalidades imperiales, tensiones nacionalistas y errores diplomáticos acumulados durante años. En ese contexto, la supuesta respuesta de Bethmann Hollweg se ha convertido con el tiempo en una forma de resumir la sensación de pérdida de control que experimentaron muchos líderes europeos en 1914.

Alemania, en la actualidad

En el contexto actual, el canciller alemán Friedrich Merz ha mostrado una posición cercana a la de Estados Unidos en el debate sobre el gasto en defensa dentro de la OTAN. Durante su reunión en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, Donald Trump, Merz respaldó las críticas dirigidas a España por negarse a elevar el presupuesto militar hasta el 5% del PIB y afirmó que es el único país aliado que no quiere asumir ese compromiso.

El canciller alemán insistió en que aumentar el gasto hasta el 3,5% en defensa y un 1,5% adicional en seguridad forma parte de las obligaciones de seguridad colectiva de la Alianza Atlántica, alineándose así con la presión ejercida por Washington sobre los socios europeos.

Sin embargo, luego expresó lo siguiente: "Le dije a Trump que España es parte de la Unión Europea y que, como tal, cuando negociamos un acuerdo sobre aranceles con los Estados Unidos, lo hacemos juntos o no lo hacemos, y no hay modo de tratar especialmente mal a España". Y añadió: "Si llegamos a un acuerdo, ahí pertenece también España".

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