Vox ha rescatado al historiador Fernando Paz, de quien se vio obligado a prescindir en 2019 como cabeza de lista por Albacete en las elecciones generales de abril tras hacerse públicas unas declaraciones de su autoría cuestionando los juicios de Núremberg y defendiendo las terapias de conversión para las personas homosexuales. El ensayista, acusado entonces por la comunidad judía española de sostener postulados negacionistas sobre el Holocausto, ha recuperado protagonismo dentro del partido al participar en el campus juvenil de la familia europea de Vox, al figurar como profesor para el próximo curso en Issep, vinculada al partido, y al ser patrono de honor de Denaes, una organización de extrema derecha cofundada por Santiago Abascal. Su regreso a esta primera plana es visto por fuentes de la formación como una clara muestra del creciente radicalismo de Vox. Su recuperación coincide, además, con el acercamiento de Vox a referentes de la derecha identitaria europea, como el austriaco Martin Sellner o la neerlandesa Eva Vlaardingerbroek, y pese a las posiciones favorables que el partido con sede en Bambú guarda con Israel.
Durante la precampaña de las elecciones de abril de 2019 salieron a la luz diversas declaraciones de Paz, entonces número uno por Albacete y conocido colaborador de Intereconomía. Entre ellas, aseguró que si uno de sus hijos le confesara ser homosexual intentaría ayudarle porque, según dijo, existían terapias para "reconducir su psicología". Preguntado por Francisco Franco, respondió que había sido un jefe de Estado bajo cuyo mandato España experimentó una gran transformación, sin matizar tales palabras. No obstante, el episodio que desencadenó su retirada fue un comunicado de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), representante de la comunidad judía en el país, en el que mostraba su preocupación por la candidatura de una persona que había realizado manifestaciones "revisionistas" y "negacionistas" sobre el Holocausto.
Aquella nota hacía referencia a una conferencia pronunciada por Paz en 2016 durante la presentación de un libro suyo en la sede madrileña de Falange. En aquella intervención cuestionó aspectos de los juicios de Núremberg, calificándolos de proceso con "cierto aire de farsa", y puso en duda testimonios y pruebas relacionadas con el exterminio llevado a cabo por los nazis. Ante un auditorio en el que intervinieron conocidos negacionistas del Holocausto, Paz no negó expresamente el genocidio, pero relativizó su singularidad, cuestionó su dimensión y sostuvo que las matanzas de judíos respondieron más a motivos militares e ideológicos que raciales. También afirmó que la mayoría de las víctimas murieron por disparos y no en cámaras de gas, insistiendo en la necesidad de rebelarse contra los "dogmas" establecidos sobre aquellos hechos.
Mantiene sus palabras sobre la homosexualidad
Su renuncia constituyó la primera rectificación importante de Vox ante la presión social. Aunque Paz siempre ha defendido que fue una decisión voluntaria, el movimiento coincidió con los esfuerzos del partido por estrechar lazos con el Partido Republicano estadounidense, aliado de Israel, y por alejarse de la imagen tradicionalmente antisemita asociada a la extrema derecha española. El lobby proisraelí ACOM agradeció entonces públicamente la decisión de Santiago Abascal, mientras que Federico Jiménez Losantos, uno de los principales apoyos mediáticos de Vox en aquel momento, celebró la retirada del candidato y criticó tanto a quienes justificaban el comunismo soviético como a quienes relativizaban los crímenes del nazismo.
Preguntado por El País sobre aquellas declaraciones de 2016, Paz asegura no recordar con exactitud sus palabras, pese a que la intervención está grabada y disponible en internet. Insiste en que siempre sostuvo que el Holocausto existió y atribuye parte de las críticas recibidas a una interpretación ideológica de sus palabras. En cambio, mantiene sus opiniones sobre Franco y tampoco rectifica sus declaraciones acerca de la homosexualidad, afirmando, en pleno 2026, que seguiría ayudando a un hijo que quisiera someterse voluntariamente a una terapia.
Choca frontalmente con la posición de Vox con Israel
Vox mantiene estrechas relaciones con el republicanismo trumpista estadounidense y con el Likud del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, símbolo mundial del sionismo, de sus intereses y de su acción geopolítica. Todo ello llevaría a pensar que no incorporarían a sus filas a alguien con las visiones de Fernando Paz, pero se estaría equivocado. Paz ha ido recuperando progresivamente visibilidad dentro del partido en un proceso que comenzó el pasado año, cuando Vox defendió públicamente la conferencia que el historiador iba a impartir en la Universidad de Barcelona y que finalmente fue suspendida. El secretario general, Ignacio Garriga, denunció entonces la cancelación, reflejando que la formación seguía considerándolo uno de sus historiadores de referencia.
Poco después, Paz acompañó al jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, en la inauguración de una exposición sobre el Valle de Cuelgamuros. Desde entonces colabora como articulista en Ideas, una publicación de la fundación Disenso. En uno de sus últimos textos, dedicado a la División Azul, ensalza el "heroísmo" de los españoles que combatieron junto a la Alemania nazi y sostiene que su sacrificio contribuyó a preservar la independencia de España. Su presencia también es habitual en Bipartidismo Stream, la red de canales vinculada a Vox, y desde diciembre forma parte del patronato de honor de Denaes, fundación de extrema derecha de la que Abascal es cofundador.
Además, la escuela de formación Issep ha anunciado que participará como ponente en su curso de verano y figura como profesor de Historia para el curso 2026-2027. Compartirá claustro con dirigentes y cargos públicos del partido, entre ellos Jorge Buxadé, Juan Carlos Girauta, Hermann Tertsch, Rocío de Meer, Carlos Flores o Manuel Mariscal. Convertido en una de las principales canteras de Vox desde su apertura en 2020, Issep ha formado a numerosos representantes y asesores de la organización en distintos niveles institucionales.
Paz también participó recientemente en el campus organizado por Patriotas por Europa en Cáceres, donde intervino ante un auditorio mayoritariamente joven animando a los asistentes a sentirse orgullosos de ser españoles. Un antiguo dirigente de Vox sostiene que la estrecha relación de Paz con Kiko Méndez-Monasterio, colaborador histórico de Abascal, ha sido determinante para que nunca perdiera el respaldo de la dirección. Según esta fuente, aunque durante años permaneció en un segundo plano, siempre mantuvo influencia interna y ahora el sector encabezado por Buxadé y Méndez-Monasterio ya no tiene reparos en reivindicarlo públicamente. Otra persona próxima al partido interpreta su regreso como consecuencia de la pérdida de cuadros en Vox. "Se quedan sin gente y toca volver a recurrir a los de siempre", resumía ante el citado medio.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.