España

Vox baraja dejar vía libre al PP en algunas provincias tras el pacto de la izquierda para el Senado

Desde el partido de Abascal transmiten ahora que todos los escenarios están abiertos

N.C.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal. EP
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal. EP

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar… Eso es lo que dice el refrán y lo que se están planteando en Vox a estas alturas de la película. La formación ultraderecha no termina de fiarse del bloque de izquierdas para que el Senado vuelva a estar en manos de los conservadores durante la próxima legislatura. Por ello, según ha avanzado el diario El País, en Bambú están estudiando la posibilidad de renunciar a presentar candidaturas a la Cámara Alta y pedir el voto para el Partido Popular con el objetivo de impedir que la alianza progresista consiga la mayoría en la institución. Una estrategia que el propio Santiago Abascal hasta la fecha, pero al parecer, se abren las opciones tras el acuerdo en la izquierda.

La maniobra se pone sobre la mesa después de que PSOE y Frente Amplio cristalizaran su alianza en la madrugada del viernes para concurrir conjuntamente al Senado bajo la nomenclatura de Senado de Progreso. La coalición, que incorpora a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y otras formaciones territoriales, busca disputar el control del Senado a un Partido Popular que consiguió mayoría absoluta en las elecciones de 2023. El acuerdo abarca 45 provincias, aunque contempla fórmulas específicas en determinados territorios.

El líder de Vox, Santiago Abascal, reaccionó al anuncio con un mensaje en X – antes Twitter -, donde ya dejaba algunas migas de pan. El dirigente ultra prometió actuar con “altura de miras” para evitar que un eventual Gobierno de PP y Vox dependa de los progresistas en el Senado. “Sánchez es capaz de todo por destruir España. Pero nosotros también somos capaces de todo por salvarla”, escribía el líder de la extrema derecha española, que ya avisaba que estaba dispuesto a hacer “lo necesario” para que España no dependiera de Pedro Sánchez “ni de sus secuaces”.

En una línea similar se pronunció el secretario general del partido, Ignacio Garriga, quien durante un acto celebrado en El Escorial (Madrid) deslizaba que habría que adoptar algunas “decisiones difíciles”. Interrogado por la posibilidad de retirar candidaturas, según recoge el diario ElPaís, un portavoz de la formación indicó que “todas las opciones están abiertas” y emplazó al Comité Ejecutivo Nacional de Vox para la decisión definitiva. No obstante, nadie en la cúpula de Vox ha confirmado por ahora si se aplicará y, en caso afirmativo, en qué provincias sería.

Giro estratégico

Siguiendo la línea informativa de El País, la principal opción que barajan en Bambú es no presentar candidaturas en aquellas circunscripciones donde considere que tiene escasas posibilidades de conseguir representación, favoreciendo que sus electores respalden a los candidatos del Partido Popular. Otra idea sería – aunque menos probable – incorporar aspirantes vinculados a Vox a las listas conservadoras.

El plazo para el registro de coaliciones electorales expiró este pasado viernes, por lo que sendas fuerzas ya no podrán formalizar una alianza a través de este procedimiento. Las candidaturas, sin embargo, aún tienen hasta el 26 de octubre para presentarse, ofreciendo aún un amplio margen a las formaciones de la derecha para decidir la estrategia. De hecho, también existe la opción de retirar candidaturas dentro de los plazos y condiciones previstos por la legislación electoral.

El cambio sería relevante por los antecedentes. Abascal había interpretado las anteriores peticiones del PP para concentrar el voto al Senado como un intento de recuperar electores que abandonaron las filas populares para apoyar a Vox. Aceptar ahora esa fórmula implicaría renunciar a competir directamente en determinadas provincias para favorecer las posibilidades de su principal rival dentro de la derecha.

La decisión también entraña riesgos para el propio Vox. Pedir el voto para los populares en el Senado podría reforzar la percepción de que el PP es la opción preferente entre los electores conservadores y favorecer un trasvase de apoyos en el Congreso. Se trata, en cualquier caso, de un posible efecto electoral, no de una consecuencia demostrada. Además, la coordinación resultaría especialmente delicada en territorios como Ceuta, donde Vox mantiene un enfrentamiento político con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, del PP.

Una mayoría que en 2023 no necesitó los votos de Vox

Los resultados de las anteriores elecciones generales explican la importancia de la operación. Vox no consiguió ningún senador de elección directa en julio de 2023, pese a que sus candidatos más votados reunieron más de 2,7 millones de sufragios. El PP, por su parte, obtuvo 120 de los 208 escaños elegidos directamente, frente a los 72 del PSOE, y se aseguró una amplia mayoría en la Cámara Alta.

El sistema electoral del Senado favorece a las candidaturas más votadas. En las provincias peninsulares se eligen cuatro representantes y cada elector puede seleccionar hasta tres candidatos. Habitualmente, la primera fuerza consigue tres escaños y la segunda obtiene el restante. Esta distribución explica que la fragmentación del voto pueda tener consecuencias importantes sobre el reparto de senadores.

En 2023, la ausencia de representantes de Vox no impidió que el PP alcanzara la mayoría absoluta. Sin embargo, el acuerdo entre PSOE y Frente Amplio introduce una variable diferente al concentrar las candidaturas progresistas en numerosas provincias. Una eventual retirada de Vox buscaría contrarrestar esa estrategia, aunque sus efectos dependerían del comportamiento de los electores en cada circunscripción.

La operación supondría, además, un nuevo paso en el acercamiento entre Abascal y Alberto Núñez Feijóo. Ambos partidos han iniciado la precampaña con una menor confrontación pública que en 2023 y con la posibilidad de compartir Gobierno si obtienen los apoyos parlamentarios necesarios. La retirada de candidaturas en favor del PP iría más allá de esa estrategia de no agresión, al implicar una coordinación electoral en determinadas provincias.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora