Ir al contenido principal
España

Podemos y Frente Amplio ajustan cuentas en el arranque de precampaña tras el fracaso de las negociaciones

Intercambio de acusaciones entre morados y progresistas tras caducar el plazo de coaliciones sin acuerdo salvo en Canarias y en Valencia

Nacho Caballero, redactor de ElPlural
La exministra de Igualdad, Irene Montero (1i) y la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau (1d), durante un homenaje póstumo a la actriz Itziar Castro, en el Restaurante Red Fish, a 13 de diciembre de 2023, en Barcelona, Catalunya (España). Lorena Sopêna / Europa Press

La exministra de Igualdad, Irene Montero (1i) y la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau (1d), durante un homenaje póstumo a la actriz Itziar Castro, en el Restaurante Red Fish, a 13 de diciembre de 2023, en Barcelona, Catalunya (España). Lorena Sopêna / Europa Press

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Mientras el PSOE lucía músculo en Fuenlabrada y ratificaba por unanimidad a Pedro Sánchez como candidato socialista a la reelección, Podemos y Frente Amplio saldaban cuentas en directo. Las fuerzas de la izquierda transformadora cerraron el viernes sin un acuerdo que impidiera la dispersión del voto en dicho espectro. Con el pacto entre Irene Montero y Gabriel Rufián para Cataluña, morados y progresistas arrancaban este sábado la precampaña con un intercambio de dardos y responsabilizando al de en frente del fracaso de las conversaciones. Ambas formaciones, eso sí, coinciden desde la distancia en que el tiempo de los culebrones ha pasado y es el momento de la gente.

Dos actos prácticamente simultáneos en Madrid, a escasos kilómetros, escenificaron una ruptura que los tímidos contactos de última hora no pudieron evitar. Podemos reunió a su Consejo Ciudadano Estatal, mientras Frente Amplio celebraba su puesta de largo después de que expirase el plazo para registrar coaliciones electorales. Apenas unas horas después de que el reloj hiciera oficial el desencuentro definitivo, las fuerzas de la izquierda transformadora dedicaron parte de sus intervenciones no sólo a explicar por qué no fue posible el entendimiento, sino también a marcar distancias con la contrapartida.

La ofensiva más directa llegaba desde Podemos. Irene Montero acusó a los partidos agrupados en el Frente Amplio de haber bloqueado acuerdos territoriales que, a su juicio, estaban prácticamente cerrados, mientras negociaban con el PSOE una candidatura conjunta al Senado. La eurodiputada y candidata morada a las generales cuestionó las prioridades de sus vecinos progresistas y reprochó su cercanía con los socialistas, sugiriendo que dicha relación es incompatible con la transformación política que defienden desde Podemos.

Montero explicitó que las discrepancias entre sendas fuerzas no se circunscribían al reparto de puestos y defendió la celebración de primarias conjuntas como vía para resolver las diferencias sobre los liderazgos. La candidata de Podemos insistió en que su formación trató de sellar acuerdos con el Frente Amplio hasta el último minuto. No obstante, responsabilizó a sus organizaciones de impedir una confluencia más amplia. Todo ello con el acuerdo con Gabriel Rufián en Cataluña como telón de fondo, que añadió un nuevo obstáculo al entendimiento estatal. Escollo que, por otra parte, sí fue sorteado en Canarias o Valencia.

Al igual que Montero, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, también hizo su propio balance del fracaso de las negociaciones, aunque fijó buena parte de su intervención en la reivindicación de los acuerdos alcanzados con otras fuerzas. “No hemos llegado tan lejos como nos hubiera gustado”, admitió ante los miembros del Consejo Ciudadano Estatal, tras asegurar que su formación trabajó “incansablemente” para construir unas candidaturas lo más amplias posibles.

Belarra defendió la colaboración electoral con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que permitirá tanto a Irene Montero como a Gabriel Rufián compartir protagonismo durante la campaña. La líder de los morados tachó el entendimiento como un “acuerdo de cooperación histórico” y presentó a ambos dirigentes como referentes de su proyecto para las generales del próximo 29 de noviembre.

Críticas al PSOE

La dirigente de Podemos aprovechó su intervención para marcar distancias con Frente Amplio a través del PSOE. Belarra acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de haber agotado la legislatura sin afrontar la crisis de vivienda, vinculando el adelanto electoral con las movilizaciones posteriores al desahucio de Maricarmen. “El mismo que ha sido parte fundamental del problema no va a ser la solución”, espetó la líder de los morados, antes de responsabilizar a los socialistas de haber alimentado el crecimiento de Partido Popular y Vox con su falta de actuaciones sociales.

En este sentido, Belarra insistió en que la respuesta a la extrema derecha no debe articularse sobre una herramienta que asumen como amortizada, sino sobre un abanico de medidas sociales renovadas. Al mismo tiempo, llamó a mantener la movilización ciudadana con independencia del resultado electoral. El encarecimiento de la vivienda, expone, constituye uno de los principales motivos de descontento y exige cambios que no llegarían sin la presión social en su máximo apogeo.

“No estamos todas”

Los dardos durante la jornada del sábado fueron bidireccionales. La respuesta de Frente Amplio llegó con una reivindicación del nuevo proyecto y un mensaje dirigido a superar las disputas intestinas en el flanco de la izquierda transformadora. Emilio Delgado, cabeza de lista por Madrid, llamó a abandonar las “arenas movedizas” que han marcado las últimas semanas de negociaciones y a concentrarse en las elecciones. “No more dramas, no estamos aquí para ajustar cuentas con nadie”, proclamaba durante el acto de lanzamiento de la nueva coalición.

El dirigente de Más Madrid trató de dar por cerrada la etapa de conversaciones y reproches entre partidos con una frase que resumió buena parte de su intervención: “Se acabó el tiempo de unir a los partidos y empieza el tiempo de unir a la gente”. Delgado remarcó que los electores “no necesitan culebrones” y reivindicó las movilizaciones por la vivienda, la defensa de las pensiones y la igualdad como prioridades del nuevo espacio político. "Hay que dar un gran salto hacia adelante en este país para romper la desigualdad", defendió ante los asistentes.

Por su parte, la diputada de Más Madrid Tesh Sidi fue incluso más explícita al reconocer las ausencias en el nuevo proyecto. "Sabemos que no estamos todas, pero estamos 15 organizaciones políticas que quieren parar el fascismo, para que ni un solo voto progresista vaya a la basura", afirmó al abrir el acto de lanzamiento.

Sidi también quiso dejar atrás las diferencias con Podemos y aseguró que la precampaña comenzaba "con ganas de empezar a hablar de la vida de la gente". La vivienda ocupó buena parte de su discurso, en el que recordó el desahucio de Maricarmen, de 87 años, ocurrido el pasado septiembre. "Esto no es una lucha entre generaciones, esto es una guerra entre la clase trabajadora y la élite", sostuvo, antes de lanzar una petición contra nuevos desalojos: "No desahucien a ni una abuela más".

La intervención enlazaba con una de las principales reivindicaciones del Consejo Ciudadano de Podemos, donde Belarra también había situado la vivienda en el centro de sus críticas al Gobierno. Las dos convocatorias compartieron el protagonismo de la crisis habitacional, aunque divergieron al repartir responsabilidades políticas. Mientras Podemos cuestionó la actuación del Ejecutivo del que forman parte sus antiguos socios, Frente Amplio presentó la movilización social como uno de los ejes de su propuesta electoral.

Comentarios

Solo los socios pueden comentar.

Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.

Hazte socio