En las últimas semanas han vuelto al presente aires del pasado que evocan tiempos oscuros donde España sufría un régimen dictatorial en manos de Francisco Franco. El pasado jueves, 20 de noviembre, se cumplían 50 años de la muerte del dictador, una fecha que muchos la celebraron por significar el punto final del régimen y el paso a una democracia que, durante medio siglo, tantos avances ha aportado contribuyendo de esta forma al desarrollo de la sociedad.

Sin embargo, no fueron pocos tampoco quienes aprovecharon la fecha para halagar la figura del dictador y rendirle homenaje. Ejemplo de ello fue la manifestación que tuvo lugar este pasado viernes y que recorrió desde Génova hasta Ferraz luciendo banderas preconstitucionales y con cánticos propios del franquismo. Con este contexto de fondo, quien fuera presidente del Gobierno José María Aznar ha pasado por los micrófonos de EsRadio desde donde ha rechazado condenar el régimen y ha pedido derogar la Ley de Memoria Democrática. "Si estamos hablando del Franquismo, yo no voy a condenar algo en lo cual mi padre participó. Mi padre hizo tres años de guerra", ha sostenido. “Lo curioso históricamente es que esta parte de la izquierda, que es una parte de la izquierda radical e ignorante, no tiene en cuenta la historia nada más que para reescribirla", ha proseguido. 

Sin embargo, estas palabras han encontrado rápidamente réplica por parte de una víctima de ETA. El periodista Gorka Landaburu, a quien la banda terrorista envió una carta bomba que le explotó en sus manos, ha querido contestar al ex presidente del Gobierno. "Yo sí lo condeno y rotundamente Sr. Aznar. Mi padre murió en el exilio como tantos otros. Esa es la gran diferencia con todos los que convivieron y apoyaron a Franco y a la dictadura, como su padre, durante 40 años", ha señalado tajante en su cuenta de X (antes Twitter). 


En alusión a esto último, en una entrevista que concedió Landaburu a El Periódico de Extremadura, el periodista explicó que ETA le intentó matar con el envío de un paquete bomba. "Yo vengo del exilio, donde mi padre murió por culpa de Franco. Defendíamos la democracia y la libertad. Querían callarme, pero yo les dije una cosa: 'Me habéis mutilado las manos, me habéis dejado ciego del ojo izquierdo, pero no me habéis cortado la lengua'. Estuve 12 años con escolta, antes y después del atentado. En los 2000, ETA ya estaba muy debilitada y la gente empezó a salir a la calle, hasta que vencimos a esa banda armada", sostuvo en esa entrevista.

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