Un profesor de la Universidad pública Rey Juan Carlos de Madrid tiene como manual de la asignatura de Teoría del Derecho un texto que califica de “antidemocráticos” a quienes defienden el aborto o la eutanasia, y en el que se defiende ideas como que los hijos de parejas homosexuales "no gozan de iguales condiciones que los demás niños" y que "la píldora abortiva mata a un inocente que no tiene culpa de nada".

El autor defiende que se basa en fundamentos teóricos
El polémico manual está siendo muy criticado por alumnos del centro, que consideran que se intenta “inculcar una ideología con criterios homófobos y ultracatólicos”, mientras el autor del texto y profesor de la asignatura, Diego Poole alega que sus ideas “están basadas en fundamentos teóricos”, según publica 20 minutos.

Contra el aborto y la eutanasia
En el manual puede leerse que mientras “se obliga a poner en los paquetes de tabaco 'el tabaco mata'”, no se advierte que “también puede matar la píldora abortiva”, que “mata a un inocente que no tiene culpa de nada”. El autor considera “tremendamente injustos y antidemocráticos los que defienden el aborto o la eutanasia, porque excluyen a otros hombres del derecho humano más básico, que es la vida, sobre el que se fundan todos los demás".

Contra el derecho de igualdad de los homosexuales
El profesor Poole carga en su libro contra los homosexuales al afirmar que "en nombre de la igualdad, se reclama 'el derecho al hijo por parte de parejas homosexuales', cuando resulta que esos niños no gozan de iguales condiciones que los demás niños, pues, entre otras cosas, a la hora de definir su identidad sexual conforme a su naturaleza no disponen de la necesaria referencia a un hombre (el padre) o a una mujer (la madre), de la que (o del que) ellos por principio carecen".

Los estudiantes denuncian que se les adoctrina
El Sindicato de Estudiantes considera que los apuntes "son adoctrinadores, ya que no se limita a exponer las teorías, sino que también da su opinión” e “intenta inculcar una ideología con criterios homófobos y ultracatólicos". Una de las estudiantes que ha denunciado el libro ha explicado que este “es el tinte” de la Universidad Rey Juan Carlos, en la que “muchos profesores son de derechas y te venden su ideología como un concepto real y cerrado”.

Censura
Sus palabras describen la realidad de esta universidad, reiteradamente denunciada por el Sindicato de Estudiantes por la “censura” impuesta a los alumnos. En una de estas denuncias este colectivo lo explicaba así: “En la URJC se practican algunas políticas características de tiempos felizmente ya pasados, pero desgraciadamente muy habituales en algunas empresas y, por supuesto, en esta universidad, como son la censura. Se nos impide difundir mediante carteles a las asociaciones y colectivos de alumnos en los Campus nuestras ideas y actividades. Para que las asociaciones y colectivos de alumnos de la universidad podamos pone carteles en los corchos, éstos han de ser llevados a Decanato para su aprobación y, posteriormente ser sellados si lo consideran conveniente. En caso contrario son arrancados al instante”.



“A estas prácticas se suman las restricciones a la libertad de reunión a la hora de realizar protestas y asambleas, las represalias a algunas asociaciones de estudiantes que luchan en defensa de la educación pública mediante la expulsión o la no adjudicación de locales, las amenazas con aperturas de expedientes a alumnos que luchan”, añadían los alumnos.

Recortes, despidos, aumento de tasas...
Los estudiantes han denunciado la política de externalización de los servicios de esta universidad pública, los recortes, despidos de profesores, aumentos de tasas, la masificación en las aulas y el deterioro de las instalaciones.

Por su parte, la Universidad asegura que no les consta que ningún alumno, por los cauces establecidos, haya protestado por el manual del profesor Poole. En cualquier caso, las fuentes consultadas por ELPLURAL.COM aseguran que se va a interesar por el caso.

La Universidad Juan Carlos I, durante la época en la que Pedro José González-Trevijano, recién nombrado miembro del Tribunal Constitucional, estuvo al frente de la misma, se convirtió en púlpito privilegiado de la derecha reaccionaria. En sus cursos de verano, se convirtió en un clásico uno dirigido por el cardenal Cañizares en el que durante la época de Zapatero se arremetió sin piedad contra el laicismo del Gobierno. Precisamente en uno de esos cursos, celebrado en 2008, Aznar criticó la crisis moral de Europa que cuestiona “la familia y el matrimonio, entendido como unión entre un hombre y una mujer”, mientras el cardenal, aunque sin nombrarlo, equiparó a Zapatero, entonces presidente del Gobierno, con Hitler y Stalin por su apuesta por el laicismo.

González-Trevijano fue subdirector del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales con el Gobierno de Aznar y, según ha denunciado el Sindicato de Estudiantes, un firme oponente del 15-M que justificó la mano dura contra estas manifestaciones ciudadanas.

Polémica sucesión
El sucesor de González- Trevijano, el hasta hace poco vicerrector de Ordenación Académica, Fernando Suárez, ha sido imputado de un presunto delito de amenazas vertidas contra el director del Departamento de Estadística A. Alonso. Según su denuncia, Suárez lo amenazó hace tres años con quitarle carga docente y despedir a profesores si su departamento no retiraba el apoyo a David Ríos, catedrático de Estadística, que optaba por el puesto de rector en las elecciones de 2009, y por tanto era rival de Trevijano. Ríos recurrió la candidatura de Trevijano al ver fraude de ley en que concurriera por tercera vez consecutiva. El Tribunal Superior de Justicia le dio avaló su demanda en 2011, ya que ciertamenteTrevijano había agotado los dos mandatos legales. Sin embargo,  el Tribunal Constitucional admitió a trámite el recurso de Trevijano y anuló la sentencia.