Sumar no piensa apoyar el regalo fiscal con el que el PSOE pretende premiar a los caseros que especulan con la vivienda, cuyos precios alcanzan las cotas más altas de la historia, pero que se corten de castigar a los inquilinos con una subida más de sus rentas a la hora de renovar los contratos. La bonificación sería del 100% del IRPF, lo que significaría que los propietarios ganarían el mismo dinero que si acometiesen el incremento del arrendamiento, a costa de los fondos con los que se financian los servicios públicos de todos los ciudadanos.

La única exigencia es no inflar más el alquiler. Contrapartida que no afloja la soga del cuello de los inquilinos, simplemente no la aprieta más. La propuesta de los socialistas ha sido rechazada por los socios habituales de la izquierda parlamentaria, que el Gobierno necesita para sacar adelante la medida en el Congreso de los Diputados, y de la parte minoritaria de la coalición, situación que ha reavivado las llamas de las discrepancias y amenaza con generar una de las mayores fractura internas de la legislatura.

El PSOE, con este contexto, tiene dos opciones. Por un lado, la medida impulsada por la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, puede ser paralizada y negociada con los socios del Ejecutivo, buscando modificar el texto hasta encontrar un redactado común que reúna los apoyos de la izquierda parlamentaria. Por otro lado, puede seguir adelante con la propuesta y buscar sacarla adelante con el Partido Popular (PP), que, si bien no es contrario al fondo de la medida, está más centrado en infligir daño a los de Pedro Sánchez.

La segunda de las alternativas, además, tensionaría la relación de los socialistas con el resto de los partidos de izquierdas hasta un punto no visto en los últimos años, sobre todo en lo que se refiere a su socio de Gobierno. Desde Sumar no adelantan como actuarían si se produjese esta gran coalición de PP y PSOE, pero esta vez puede que la respuesta sea algo más que cosmética. Por el momento, la cara más visible de los magentas, Yolanda Díaz, ya ha iniciado una batalla dialéctica con la ministra de Vivienda, a la que ha exigido “respeto”.

"Sumar lleva muchos meses y mucho tiempo haciendo propuestas públicas, conocidas, además, que a uno le gustarán o no. Y no le faltamos al respeto a nadie", ha trasladado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, que ha denunciado haber sido “vilipendiada” políticamente. Por su parte, Rodríguez ha negado la mayor y ha garantizado que respeta a “todas las formaciones políticas”. "Mis adversarios no están en la izquierda, sino en aquellos que están protegiendo los pisos turísticos ilegales, que no quieren construir vivienda protegida para siempre, que quieren construir en zonas inundables”, ha apuntado la ministra de Vivienda.

Medidas de derechas

El tensionamiento ha sido evidenciado por la totalidad de los ministros magentas del Gobierno, que directamente han considerado la medida una política de “derechas”. Así lo ha trasladado el titular de la cartera de Cultura y también portavoz de Sumar, Ernest Urtasún, quien considera que no puede responderse a la grave crisis de vivienda con “medidas de derechas” o “neoliberales”. En esta línea, ha urgido a su socio a rectificar su posición y negociar propuestas de intervención de mercado, algo que, por el momento, los socialistas no parecen dispuestos a hacer.

Además, Urtasun también ha querido responder a la ministra de Vivienda y su “falta de respeto”, que no considera que sean contra su formación.  Lo que supone, para el ministro de Cultura, una "provocación" no son las críticas de Sumar a esta iniciativa sino decirles a los trabajadores que un propietario que alquila una vivienda "va a dejar de pagar" ciertos impuestos si no sube el precio. Por todo, ha insistido que la bonificación defendida por el PSOE es un "regalo fiscal" que "no van a tolerar".

Una afrenta a los trabajadores que pagan el alquiler, los cuáles si están obligados a pagar el IRPF mientras ven como su casero, que amasa fortuna a través de una actividad improductiva, se ahorra los impuestos. "Uno cuando propone algo que es masivamente rechazado, lo que tiene que hacer es rectificar. Por tanto, insto al PSOE a rectificar y a que lleguemos a un acuerdo para un real decreto que incluya, entre muchas otras cosas, no sólo la prorrogada de los contratos que tenemos que hacer, sino, por ejemplo, la limitación de las compras especulativas", ha sentenciado Urtasun.

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