Sumar, socio de gobierno del PSOE, ha presentado este viernes en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley con la que busca que España abandone la OTAN al considerar que la Alianza se ha convertido en un organismo “controlado” por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, “enemigo de los países europeos” y diana de la mayoría de las críticas que el sector progresista dedica ante el desequilibrio irreversible del orden internacional. "No podemos ser vasallos de Trump", ha aseverado el portavoz de Izquierda Unida (IU) y diputado de Sumar, Enrique Santiago.

Según ha explicado el propio Santiago, el objetivo de esta iniciativa no es otro que "proteger" a España porque, a su juicio, es "evidente" que la OTAN no sólo no defiende al país "de nada", sino que es "una inmensa maquinaria para apropiarse de los Presupuestos del Estado", esto es, para "desviar recursos del imprescindible gasto social en sanidad, en educación, en vivienda, en servicios sociales y entregárselos a empresas armamentísticas, en su inmensa mayoría controladas por fondos de inversión y de capital estadounidenses".

De hecho, Trump reiteró este jueves a España la necesidad de que dedique cada año el 5% del Producto Interior Bruto (PIB) a Defensa, lo que supone 85.000 millones de euros al año, "más que el total del presupuesto en educación y 4/5 partes del presupuesto total del Estado de todas las administraciones en sanidad durante el año 2025", ha ilustrado el también presidente del Partido Comunista.

Además, Santiago ha remarcado, en rueda de prensa desde el Congreso, que quien controla la OTAN se ha convertido en "enemigo" de los países europeos, recordando las palabras que el propio Trump dijo este jueves en Davos, donde aseguró que EE. UU. podía hacer lo que quisiera en Groenlandia --territorio perteneciente a Dinamarca--, "también militarmente".

Y lo hizo, ha destacado, tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a quien ha acusado de ser "el mayor vasallo y siervo" del presidente estadounidense y a quien ha afeado, además que no dé "ninguna explicación" a los países miembros de la OTAN "de qué es lo que está acordando o negociando con el emperador de la Casa Blanca".

Y dado que España no puede ser "vasalla" de Trump ni quedarse "callada" ante sus "agresiones" arancelarias, Enrique Santiago ha insistido en la necesidad de abordar "con serenidad, calma e inteligencia" el procedimiento para que España salga de la OTAN; para dejar de ser "dependientes" de quienes "amenazan y atacan" la democracia y la soberanía de los países europeos.

A este respecto, ha puesto de relieve que la primera ministra de Dinamarca ya ha advertido sobre la inviabilidad de mantener la OTAN, que el primer ministro de Canadá ha asegurado que las actuales alianzas en la OTAN no le garantizan la seguridad a su país y que próximamente la Asamblea Nacional de Francia debatirá la salida del país vecino del Tratado de Atlántico Norte.

Por todo ello, Sumar, a instancias de IU, ha presentado un texto que insta al Gobierno a iniciar los trámites para abandonar la OTAN, de conformidad con lo previsto en su artículo 13. Dicho artículo establece que, tras 20 años de vigencia del Tratado, cualquier país miembro puede notificar su retirada al Gobierno de Estados Unidos, que actúa como depositario, y que su salida se hará efectiva un año después de dicha notificación.

Asimismo, la proposición emplaza al Ejecutivo a poner fin a los acuerdos derivados que vinculan a la estructura militar integrada de la OTAN, a sus compromisos estratégicos y operativos, conforme a los procedimientos establecidos en la Constitución y en la ley de Tratados y otros Acuerdos Internacionales, con la intervención de las Cortes Generales.

Además, IU también solicitar iniciar los trámites de denuncia de los convenios bilaterales de carácter militar suscritos con Estados Unidos, incluyendo expresamente los acuerdos relativos al uso compartido y presencia militar en las bases de Rota y Morón.

Por último, la iniciativa plantea al Gobierno que impulse una política de seguridad y defensa basada en la seguridad humana, el desarme, la reducción del gasto militar y la resolución pacífica de los conflictos y el fortalecimiento del sistema de las Naciones Unidas.

Por su parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha replicado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que España "no es su vasallo" ni se va a "arrodillar" ante sus "delirios", al reivindicar que el Gobierno decide de forma autónoma su política en materia de seguridad.

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