Tras una semana horribilis en lo judicial para el Gobierno con las declaraciones de José Luis Rodríguez Zapatero y las comparecencias en comisión de investigación de Mercedes González y Teresa Peramato, Pedro Sánchez encara una semana crucial en cuanto a explicaciones se refiere.

La dirección socialista afronta unos días que pueden resultar decisivos para intentar contener el impacto político de los casos judiciales que han ido cercando al partido y, sobretodo, para aquilatar el año que queda de legislatura. El Ejecutivo aspira a recuperar la iniciativa y trasladar una imagen de continuidad, mientras el Partido Popular trata de consolidar la corrupción como el principal terreno de confrontación política

En Moncloa confían en que Sánchez vuelva a emplear una estrategia ya conocida: reivindicar la gestión económica, las políticas sociales y la estabilidad frente a una oposición que, sostienen, trata de judicializar la vida política. Sin embargo, la acumulación de causas abiertas y el desgaste de las últimas semanas han convertido esta comparecencia en el Congreso de los Diputados algo más que un debate monográfico ordinario.

La oposición, mientras tanto, prepara una ofensiva sin precedentes. En Genova consideran que el presidente está obligado a ofrecer explicaciones exhaustivas y a asumir responsabilidades políticas. Vox, por su parte, exigirá medidas más contundentes y volverá a reclamar un adelanto electoral.

A última hora de este miércoles, la nueva secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, mantuvo un encuentro en la sede federal de Ferraz junto a sus tres adjuntos —Elisa Garrido, Borja Cabezón y Anabel Mateos— con los responsables de organización de las distintas federaciones territoriales. El objetivo de la reunión fue perfilar el calendario de primarias para elegir a los candidatos socialistas en municipios de más de 20.000 habitantes, cabildos y consells insulares, juntas generales del País Vasco y comunidades autónomas. Este cronograma deberá recibir el visto bueno definitivo en el Comité Federal previsto para el próximo 27 de junio. La propuesta ya había sido trasladada previamente por Torró a las federaciones durante la ronda de contactos que ha venido desarrollando en los últimos días, aunque el encuentro de este miércoles sirvió para presentarla oficialmente ante las estructuras territoriales del partido. 

A diferencia de otros procesos orgánicos, en los que Ferraz acostumbraba a concentrar las primarias en dos periodos —como ocurrió antes de las elecciones municipales y autonómicas de 2023, repartidas entre octubre y diciembre—, esta vez el PSOE optará por un sistema más flexible y adelantado en el tiempo. La dirección federal habilitará tres convocatorias, previstas para julio, septiembre y noviembre, con el propósito de que cada federación pueda escoger el calendario que mejor se adapte a sus necesidades. El objetivo es disponer de los candidatos con mayor antelación y evitar improvisaciones de última hora.

La estrategia responde al recuerdo de episodios como el de 2019, cuando Pedro Sánchez recurrió al exseleccionador de baloncesto Pepu Hernández para la Alcaldía de Madrid apenas unos meses antes de las elecciones. Con una primera ventana en pleno verano, la cúpula socialista busca facilitar que algunos territorios aceleren ya la designación de sus cabezas de cartel. Entre ellos figura Baleares, donde todo apunta a que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, no repetirá y el relevo podría recaer en la actual vicesecretaria autonómica, Rosario Sánchez.

El primer proceso arrancará inmediatamente después del Comité Federal del 27 de junio. Las federaciones que quieran acogerse a esta convocatoria deberán comunicarlo entre el 29 de junio y el 1 de julio. La presentación de candidaturas se abrirá los días 2 y 3, mientras que la recogida de avales se desarrollará entre el 4 y el 11 de julio. La campaña interna tendrá lugar del 12 al 18 y la votación en primera vuelta se celebrará el día 19. Si ningún aspirante supera el 50% de los sufragios válidos, se convocará una segunda ronda el 26 de julio.

Desde Ferraz subrayan que el nuevo calendario responde a las demandas planteadas por las organizaciones territoriales, a las que se les concede una "máxima flexibilidad". Cada federación podrá decidir si concentra todas sus primarias en una misma fecha o las distribuye entre las tres ventanas previstas. Así, comunidades como la Valenciana estudian proclamar a la ministra y líder del PSPV, Diana Morant, como candidata autonómica este mismo verano y posponer para más adelante los procesos municipales.

La dirección federal también mantiene las tradicionales salvaguardas para alcaldes y presidentes autonómicos que aspiran a repetir mandato. En los municipios gobernados por el PSOE solo se celebrarán primarias si más de la mitad de la militancia lo solicita y la Comisión Federal de Listas da su autorización. En el caso de las comunidades autónomas presididas por los socialistas —Castilla-La Mancha, Asturias y Navarra— será necesario el respaldo de más del 40% de los afiliados o una decisión favorable del correspondiente comité regional.

Con este diseño, el PSOE considera inaugurado el ciclo electoral que culminará en 2027. En Ferraz ven el Comité Federal del próximo 27 de junio como el punto de partida de una estrategia con la que aspiran a recuperar parte del terreno perdido en las autonómicas y municipales de 2023 y a mantener a Sánchez en La Moncloa. Aunque el presidente insiste en que las elecciones generales se celebrarán en 2027, la fecha exacta sigue abierta y dependerá exclusivamente de su criterio político.

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