El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido a su homóloga en la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, después de que ésta se niegue a cumplir la Ley del aborto, incluso ahora que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado la razón al Ministerio de Sanidad.
Recuperando una información del diario El País después de que la lideresa regional optara por incumplir con la normativa, Sánchez ha rescatado una de las frases que proceden del equipo de la administración Sol, que califican la decisión última de Ayuso como un “empeño personal” suyo.
“Es un empeño personal que las mujeres no puedan ejercer sus derechos en Madrid”, corrige el responsable del Ejecutivo español, quien deja claro que van a llegar “hasta el final” con el objetivo de “garantizar los derechos y las libertades de las mujeres en todo el territorio español”.
“Ayuso sigue negándose a cumplir la Ley del aborto, ahora incluso en contra de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid”, refrenda el también secretario general de los socialistas a golpe de tuit, afeando que la presidenta madrileña “sitúa a la Comunidad fuera de la legalidad solo para continuar con su guerra política”.
El choque entre la Autonomía y el departamento de Mónica García alcanzó los tribunales el pasado mes de enero, cuando el segundo registró un recurso contencioso-administrativo contra el Ejecutivo de Madrid por no crear el registro de profesionales sanitarios que se declaren objetores de conciencia para el aborto.
La presidenta de la Comunidad de Madrid no solo desoyó el requerimiento de Sanidad para este asunto, sino que además convirtió el trámite administrativo en una batalla ideológica, tachando de “lista negra” el registro señalado y asumiendo que “nunca” lo crearía.
Asimismo, el Gobierno de España exigió por carta a Ayuso que pusiera en marcha el documento, a lo que ella respondió desde la Asamblea de Madrid con su ya famosa frase “¡Váyanse a otro lado a abortar!”. Para su negativa, la responsable de la región capital estimaba que la petición ponía “en riesgo” artículos de la Constitución Española y advertía: “No se va a señalar a nadie en la Comunidad de Madrid”.
Ley del aborto
Cabe destacar que el registro se corresponde con una herramienta que obliga la ley orgánica de 2023 y cuya puesta en marcha está articulada en un protocolo aprobado el 16 de diciembre de 2024 por el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, con el voto favorable del conjunto de todas las consejerías de sanidad, incluida la de Madrid. Los territorios fueron creando la lista, y en septiembre, el Ministerio ejecutó un informe para vigilar sus cumplimientos en todo el país.
La normativa no dice que los abortos tengan que llevarse a cabo en centros de gestión pública, pero no disponer de una lista puede suponer un problema, sobre todo en determinados supuestos en los que la actuación se deba al riesgo que corre la vida del feto o de la madre. Además, en España los servicios de ginecología de muchos hospitales públicos son objetores por sistema, no a título individual.
Mónica García respondía a la última negativa de Ayuso, celebrando la resolución judicial que la baronesa ‘popular’ se niega a cumplir: “Nos decía que nos teníamos que ir a abortar fuera. Bueno, pues resulta que no, que no nos vamos a ir a ninguna parte, que es ella la que va a tener que crear un registro de objetores como marca la ley”.
Tres hombres al frente del Comité Clínico
La presidenta de Madrid iba un paso más allá en las últimas en este asunto y renovaba el Comité Clínico del aborto, que pasa a estar liderado por tres hombres. La clave de este espacio se encuentra en que sus integrantes no pueden ser objetores, pero, si el Gobierno autonómico no elabora la lista, es imposible saber si sus miembros son objetores o no.
La ley estipula que en el Comité Clínico del embarazo, departamento clave en el proceso de interrupción voluntaria del embarazo porque es el que se encarga de evaluar si una mujer puede o no abortar a partir de la semana 22, no puede haber médicos objetores de conciencia.
El movimiento ha provocado más reacciones en la oposición. De un lado, García, quien afirma que Ayuso “renueva el comité clínico del aborto con nada menos que tres hombres para decidir sobre los derechos, los cuerpos y la autonomía de las mujeres justo antes de que la Justicia le obligue a crear el registro de objetores”.
De otro, la ministra de Igualdad, Ana Redondo; o el PSOE de Madrid (PSOE-M), a través de su diputada Lorena Morales. “Sabía que había cometido una ilegalidad, los jueces se lo han confirmado y preparó un Comité Clínico no paritario (…) Va contra las mujeres”, decía la primera. “Ayuso ha renovado su comité clínico antes de que la ley obligara a tener el registro de objetores y de nuevo tres hombres para decidir sobre la vida de cientos de madrileñas”, confirma la segunda.