El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde Adamuz, ha decretado luto nacional durante tres días por las 39 víctimas mortales del accidente ferroviario de este domingo por la noche en el tramo de Córdoba a Madrid, donde colisionaron un tren de Iryo y un Alvia de Renfe.
"Hemos estado trabajado conjuntamente con el Ayuntamiento, la diputación de Córdoba y el Gobierno de España", ha trasladado en rueda de prensa acompañado de otras autoridades de Estado y andaluzas, como el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla o el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
"Nuestro pensamiento está con las víctimas y los familiares. Todo el abrazo de la sociedad española en este momento difícil de definir con palabras. Desde el mismo momento que se produjo la tragedia, el Estado ha actuado como tenía que actuar”, ha subrayado el mandatario de La Moncloa.
Al tiempo, ha pedido "unidad en el dolor y unidad en la respuesta": “Todos nos preguntamos qué ha ocurrido. El tiempo y el trabajo de los técnicos nos darán la respuesta, Vamos a dar con la verdad y a conocer la respuesta”, ha señalado, además de garantizar que darán "con el origen de la tragedia" y se pondrá "en conocimiento de la opinión pública" a través de una investigación “exhaustiva” del accidente.
Sánchez, a su vez, ha incidido en la responsabilidad de la ciudadanía de acudir a “medios de comunicación contrastados y canales oficiales”, así como evitar bulos de la tragedia “para no añadir más dolor a los familiares de las víctimas”: “Toda tragedia exige dos cosas: unidad en el dolor y unidad en la respuesta”, ha subrayado, ensalzando y agradeciendo así la labor “de todos los servidores públicos” ante la magnitud del accidente ferroviario, el más grave de España en los últimos 13 años.
Las causas, aún por conocer
También se ha pronunciado Moreno Bonilla este lunes, quien ha trasladado su solidaridad con los familiares de las víctimas y ha agradecido el trabajo conjunto de todas las Administraciones: “Nos queda mucho por hacer, pero juntos llegamos más lejos y más rápido”, ha emplazado. A su vez, ha asegurado que una de las principales prioridades ahora es "identificar" a todos los fallecidos, incidiendo así en que se están realizando pruebas de ADN porque hay víctimas aún "difícilmente reconocibles".
Asimismo, en la noche del accidente, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, señaló que las causas de este son aún desconocidas y que resulta “tremendamente extraño”, debido a que se ha producido en una recta, el tren de Iryo era prácticamente nuevo y revisado en los días previos y la vía había sido también renovada.
En cuanto a los responsables ferroviarios, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández, ha descartado que el siniestro se deba a un exceso de velocidad, puesto que ambos trenes que colisionaron iban a menos de 250 kilómetros por hora.
El accidente de Adamuz ya es el más grave de la historia ferroviaria en nuestro país al haberse cobrado, según las cifras oficiales, la vida de 39 personas y dejando a otras 152 hospitalizadas, 12 de ellas en estado grave.