Pensionistas, funcionarios y, cómo no, dependientes, son las víctimas elegidas por el Gobierno de Mariano Rajoy para presentar a Bruselas unas cuentas que buscan sobre todo salvar su propio pellejo y mostrarse ante Merkel como el gran liberal capaz de sacrificar a los más débiles con tal de obtener una palmadita de los mercados, del FMI o del Banco Central Europeo. “Una vez más, las personas más débiles, frágiles y vulnerables son las principales paganinis de los hachazos anunciados en los Presupuestos Generales del Estado de 2014”, se lamenta en declaraciones ELPLURAL.COM el portavoz de la Coordinadora Estatal de Plataformas en Defensa de la Ley de Dependencia del Estado Español, José Luis Gómez-Ocaña.

De 2.205 a 1.176 millones, un 47% por ciento menos
Lamento que viene avalado por los datos aportados en el Congreso de los Diputados por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien ha dado a conocer el tijeretazo del 46,7%, por lo que la partida presupuestaria para 2014 pasará de los 2.205 millones actuales a 1.176, más de mil millones menos. “Estos son los presupuestos ‘sociales’ del ministro Montoro”, dice Gómez-Ocaña, quien asegura que, “si no fuera por la crueldad y sus consecuencias hasta podríamos ‘reír’ la ‘gracieta’ que se encuadra en los mundos de Montoro”.

“Puñalada a los dependientes”
“Esta puñalada a los dependientes es la consolidación sobre el papel del compromiso que el Gobierno plasmó en el Programa Nacional de Reformas 2013 y que remitió a Bruselas el pasado abril”, añade el portavoz de los dependientes, “la letra pequeña del texto, con nocturnidad y alevosía, donde se concretaba el segundo paquete de medidas económicas del Gobierno, desvelaba que uno de los tijeretazos afectaría a la Ley de Dependencia”.

“Crimen contra los derechos humanos”
La indignación de la Plataforma les lleva a catalogar “el ahorro” como “un verdadero crimen contra los derechos humanos”. Y razón no les falta ya que el recorte de 958 millones en concepto de “racionalización y modernización del sistema de atención a la dependencia”, hay que añadir otros 150 adicionales para “garantizar la sostenibilidad” de este sistema, argumenta Gómez-Ocaña en sus declaraciones a este periódico.

La cabeza de un millón de dependientes
En este sentido, los dependientes están convencidos de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, “en un acto supremo de cobardía, ha entregado a Europa la cabeza” de estas personas, cada día más necesitadas de la ayuda y de la solidaridad de todos, pero sobre todo de las administraciones. Un millón de personas (más de 700.000 que mal cobran sus prestaciones, más otras 200.000 reconocidas pero pendientes de pago) se ven advocadas a un política que cada día recorta más y más “hasta conseguir la muerte por decreto de la Ley de Dependencia”, denuncia el portavoz.

“Una cámara de gas”
Y es que nunca antes un colectivo tan susceptible había recibido tamaña agresión. “Este decretazo, auténtica cámara de gas para las personas en situación de dependencia, se está acompañando de forma sistemática con revisiones de oficio a expedientes ya consolidados en los que se está despojando de la prestación económica a cientos de miles de dependientes, ofreciéndoles a cambio servicios inútiles y que no cubren sus necesidades reales”, concluye diciendo José Luis Gómez-Ocaña, no sin antes señalar también a la secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, como “cómplice obligada” del desaguisado que está llevando a cabo el presidente Rajoy.