El pasado sábado Rafael Hernando, uno de los portavoces adjuntos del PP en el Congreso de los Diputados, 'actuó' en el programa de actualidad nocturno de LaSexta, 'La Sexta Noche'. Cumplió con sus obligaciones y dejó los mensajes adecuados. Por ejemplo, cuando le preguntaron por economía, resucitó el manido 'España va bien', e incluso aseguró que España está mejor que Alemania, Italia o Francia, porque España "está creciendo". Y anunció una bajada de impuestos para 2015... pasando en puntillas por el hecho de que lo que van a hacer va a ser devolver el dinero de los impuestos que ellos mismos subieron contra su programa en 2011, pero sobretodo de la reforma electoral.

Y es que va a ser el gran tema para el PP en el otoño. Pero en su caso, además, tiene otros matices este asunto.

Un padre sin alcaldía...
¿Es tongo hacer un cambio electoral para favorecer que mande el alcalde más votado a poco tiempo en el sprint final de la legislatura y a punto de celebrarse las elecciones? Le vinieron a preguntar de varias formas. Y él se mostró rotundo: "¿por qué no se puede hablar de esto? Hay una propuesta sobre la mesa, queremos llegar a un acuerdo y lo que queremos es dialogar"..., dijo ateniéndose al argumentario 'genovés', y desafiando a las fuerzas de la izquierda.

Para luego añadir, condescendiente, pero también descargando su 'corazoncito': "Lo que quiere la gente es que al final quien gane es quien gane las elecciones... Hemos visto alcaldes que sacan un 7% y acaban siendo alcaldes, porque han hecho todos un pacto contra no sé quién... ".

Eso respondía literalmente Rafael Hernando. Pero sí qué seguro que sabría contra quién se había hecho el pacto. O al menos, sí que tenía 'un quién' en su cabeza: Álvaro Hernando.., su padre.

Matemáticas 'innovadoras'
Y es que en las elecciones municipales de abril de 1979, la candidatura que más votos obtuvo en Guadalajara fue la de Coalición Democrática, el partido que habían fundado los exministros de Franco supervivientes en el aún inicial periodo democrático. O dándole un sentido histórico, el partido embrión que daría paso, tras su refundación, al actual Partido Popular. Quien estaba al frente de esa candidatura de CD en Guadalajara era Álvaro Hernando, padre del actual diputado 'popular'. Pero no logró gobernar.

Los partidos de izquierda hicieron una coalición y así lograron la mayoría para nombrar al alcalde, que resultó ser el socialista Francisco Javier de Irizar, que de los 21 asientos sumaba once concejales, frente a los diez de CD. Aunque suene a broma, la razón que encontró el padre de Rafael Hernando para impugnar fue una 'imaginativa' aplicación matemática: que la mayoría absoluta en 21 no es de 11, sino la que te da la mitad más uno; en su opinión eso exigía 12 apoyos. Lo contaba el ABC de la época, aunque no en las páginas de humor, sino en política.



Semejante peregrina 'argumentación'' fue desechada, por supuesto, en los tribunales, e Irizar se convirtió en el primer alcalde democrático de Guadalajara, pero la huella que este hecho dejó en la familia Hernando no se borró... Incluso afectó a la carrera del propio Rafael Hernando, que 'desasistido' de apoyos de papá y tío (es sobrino de Pérez Escolar, el hombre que cayó junto a Conde en Banesto),  acabó teniendo que ser elegido diputado no por su provincia, donde le ningunearon, sino como 'cunero' impuesto en las listas de Almería.

Claro, que no es caso único: Gallardón también legisla por la memoria de su padre
Como dijo Bush Junior al declarar la guerra a Irak, él quería acabar con Sadam porque había ordenado matar "a mi papá". Rafael Hernando, el hombre que vilipendió a quienes pedían ayuda para encontrar a sus padres, enterrados en fosas comunes ("los familiares de las víctimas del franquismo sólo se acuerdan de ellos cuando hay subvenciones", dijo en 13TV ), parece lanzarse ahora con furor a 'lavar la imagen de su padre', con efecto retroactivo y raíces edípicas.

Claro, que no es caso único. Como ya contamos en su momento en ELPLURAL.COM, Alberto Ruiz Gallardón también en su furor por defender la reforma del aborto llegó a explicar en el Congreso que su lucha contra la ley de la interrupción del embarazo había "justificado plenamente su vida política y la de su progenitor".

Gallardón, en un acto digno de análisis psicológico, explicó sus recuerdos junto a su padre, acumulando razones para oponer recurso a la ley de 1985, la primera ley del aborto en España, y cómo lo presentaron ante el Supremo: "recuerdo aquel día -dijo Gallardón-; ese día supe que solamente esa batalla que había dado mi padre justificaba lo que habían sido décadas de dedicación a la política".

Ahora Rafael Hernando espera también que llegue el momento de su 'venganza', y que su padre, miembro del partido heredero del franquismo, vea que las matemáticas son retorcidas hasta dar en efecto el resultado que él decía: la mayoría absoluta en un parlamento de 21 no la da el 11.