La crisis migratoria desencadenada en Ceuta ha intensificado la confrontación política entre el Gobierno y el principal partido de la oposición. El Partido Popular ha convertido la gestión del Ejecutivo en el eje central de su crítica política, responsabilizando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de la situación vivida en la ciudad autónoma, al tiempo que ha evitado atribuir de forma explícita la responsabilidad a Marruecos, pese a las sospechas fundadas y expresadas desde distintos ámbitos sobre el origen de la presión migratoria. Todo ello coincide con el respaldo trasladado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que ha felicitado a España por la respuesta ofrecida durante la emergencia.
La dirección nacional del los ‘populares’ sostiene que la entrada masiva de migrantes norteafricanos evidencia un fallo en la política migratoria del Gobierno y ha puesto en marcha una ofensiva institucional y parlamentaria para exigir explicaciones sobre la actuación del Ejecutivo.
Los de Alberto Núñez Feijóo consideran que la crisis refleja una falta de previsión y una gestión insuficiente de la seguridad fronteriza, aunque han evitado convertir a Marruecos, socio hostil y condescendiente que instrumentaliza los flujos migratorios de su población, en el principal destinatario de sus críticas, centrando el debate político en la actuación de La Moncloa.
En este contexto, Génova ha registrado en el Congreso y el Senado un amplio paquete de iniciativas para conocer qué información manejaban los ministerios competentes antes de la llegada masiva de personas a Ceuta, qué protocolos se activaron durante la emergencia y cuáles fueron las instrucciones impartidas tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera.
Asimismo, solicita información sobre el impacto económico de la crisis, el número de intentos de entrada registrados, las víctimas mortales y las medidas adoptadas para combatir las redes de tráfico de personas. El secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, ha señalado este lunes al presidente del Gobierno como "principal responsable" de la crisis migratoria en Ceuta. No obstante, ha exigido saber qué "falló en la coordinación" con el país magrebí.
En una rueda de prensa en la sede nacional del partido, Tellado ha insistido en achacar lo que ha definido como la "gran invasión" de la ciudad autónoma a la "negligencia cronificada y continuada" de Sánchez en política migratoria, de seguridad y exterior y se ha afanado en recalcar que, por mucho que el Gobierno diga lo contrario, la "normalidad" no ha vuelto Ceuta.
Paralelamente, el Grupo Popular impulsa una reforma de la Ley de Extranjería con el objetivo de reforzar la cobertura jurídica de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y regular expresamente el rechazo en frontera de quienes accedan irregularmente a Ceuta y Melilla por vía marítima, una iniciativa que el partido pretende tramitar mediante el procedimiento de lectura única.
El presidente del Partido Popular, ha endurecido progresivamente su discurso durante los últimos días. Además de reclamar responsabilidades políticas al Ejecutivo, ha cuestionado el funcionamiento de los servicios de inteligencia al considerar difícil que una movilización de decenas de miles de personas pudiera producirse sin conocimiento previo de las autoridades. En su opinión, lo sucedido trasciende una crisis migratoria convencional y constituye un episodio con implicaciones para la seguridad nacional y la integridad territorial del Estado.
La dirección ‘popular’ mantiene que el Ejecutivo incurrió en una grave falta de anticipación y sostiene que la presión migratoria terminó desbordando la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad y de los servicios públicos desplegados en la ciudad autónoma.
No obstante, el relato del Partido Popular continúa focalizando las responsabilidades políticas en el Gobierno de Sánchez, sin dirigir una acusación institucional directa contra Rabat por los acontecimientos registrados en la frontera.
Respaldo desde Bruselas y discrepancias entre Estados
Mientras tanto, la posición expresada desde Bruselas introduce un elemento de contraste en el debate político nacional. En una carta remitida al presidente del Gobierno, la presidenta de la Comisión Europea trasladó su reconocimiento a la actuación desarrollada por España durante la crisis y calificó de "eficiente y eficaz" la gestión de las autoridades españolas y marroquíes para contener la situación y evitar que los desplazamientos irregulares se extendieran hacia el resto del territorio europeo.
La máxima responsable del Ejecutivo comunitario elogió especialmente la rapidez con la que se ejecutaron las devoluciones de quienes accedieron irregularmente a Ceuta y valoró positivamente las medidas de refuerzo adoptadas por España para proteger la frontera exterior de la Unión Europea. Además, reiteró la disposición de Bruselas a proporcionar apoyo financiero, operativo y técnico mediante organismos como Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la UE si las autoridades españolas lo consideraban necesario.
Al mismo tiempo, Von der Leyen introdujo un mensaje de advertencia al subrayar que la Unión Europea no puede aceptar que la migración irregular sea utilizada como instrumento de presión contra un Estado miembro. Aunque evitó atribuir responsabilidades directas, defendió reforzar la cooperación con Marruecos, mejorar los sistemas de alerta temprana y aumentar el apoyo técnico y financiero a Rabat para fortalecer el control de las fronteras exteriores.
Este respaldo institucional desde Bruselas contrasta con la estrategia desplegada por el Partido Popular, que insiste en situar el foco político sobre la actuación del Gobierno español pese al reconocimiento explícito de la Comisión Europea a la respuesta ofrecida durante la emergencia. Con ello, Génova aspira a convertir la inmigración en uno de los principales ejes de desgaste del Ejecutivo durante el inicio del nuevo curso político, vinculando la crisis de Ceuta a un debate más amplio sobre seguridad, control fronterizo y política migratoria, mientras mantiene un perfil más prudente respecto al papel desempeñado por Marruecos.
El ministro de Asuntos Exteriores Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha afirmado que España reclamará el respaldo del resto de Estados miembros de la Unión Europea durante la reunión ministerial prevista para este martes, en la que la crisis migratoria de Ceuta ocupará un lugar destacado en el orden del día. El titular de Exteriores ha considerado que la respuesta a la emergencia ha sido positiva y ha atribuido buena parte de la tensión generada a la difusión de informaciones falsas y campañas de desinformación.
En declaraciones al matinal ‘La hora de la 1’ de Televisión Española, Albares sostuvo que la gestión de la crisis estuvo condicionada por una rápida propagación de mensajes que, a su juicio, distorsionaron la realidad de lo ocurrido y difundieron informaciones erróneas sobre el funcionamiento del espacio Schengen.
Igualmente, destacó la colaboración prestada por Marruecos desde el inicio de la emergencia para contener la situación y facilitar el retorno de la mayoría de las personas que accedieron irregularmente a Ceuta. Según los datos conocidos, alrededor de 50.000 migrantes cruzaron desde territorio marroquí hacia la ciudad autónoma desde el pasado jueves, una crisis que dejó al menos 88 fallecidos por ahogamiento y que se ha saldado con la devolución de la mayor parte de los llegados.
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