Las figuras del mundo del fútbol siguen entrando en el mercado inmobiliario para realizar inversiones. Recientemente, se conocía que el jugador del Atlético de Madrid, Giuliano Simeone, ha adquirido un edificio en el barrio madrileño de Tetuán para proceder a su reforma. Al igual que Giuliano, su padre, el Cholo Simeone, adquirió junto al también futbolista Gonzalo Higuaín un solar en el barrio de Salamanca. Un interés por este sector que demuestra el rendimiento económico que puede dejar a los que en él invierten.
Aunque no ha sido con la compra directa de edificios o solares, Pep Guardiola y Sergio Busquets también han entrado en el ámbito inmobiliario, realizando ambos una inversión económica que les ha permitido hacerse con un 30% de la polémica empresa Alquiler Seguro. Concretamente, cada uno de ellos pasa a contar con un 14,21% de las participaciones tras una ampliación de capital de la socimi de cerca de 5 millones de euros del valor nominal. De esta manera, para la entrada del entrenador y el jugador, se han emitido un total de 450.044 nuevas acciones a un precio de 11,11 euros, alcanzando un capital social total de 9,5 millones de euros, distribuido en 950.044 acciones.
Una vez completada la entrada de los futbolistas en esta empresa, Guardiola a través de su empresa 08022003 LIMITED y Busquets mediante BUGA SELER, S.L., la matriz seguirá siendo ALQUILER SEGURO, S.A.U. con un 52,63% de la socimi y VENTU EUROPE S.L. con un 17,05%.
Alquiler Seguro y la presión económica a sus inquilinos
Alquiler Seguro se ha convertido en una de las inmobiliarias más controvertidas del mercado del alquiler en España debido a múltiples acusaciones de prácticas abusivas y falta de transparencia, que han generado críticas tanto de consumidores como de organizaciones de defensa de inquilinos.
El detonante principal de la polémica surgida en torno a esta socimi fue la investigación que abrió el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, la cual concluyó que la empresa vulneró repetidamente los derechos de los consumidores. En diciembre de 2025, dicho Ministerio impuso una multa de 3,6 millones de euros, una de las sanciones más altas aplicadas a una agencia inmobiliaria en España, tras determinar que Alquiler Seguro cometió seis infracciones muy graves y una grave al imponer cláusulas contractuales abusivas, obligar la contratación de servicios no solicitados y trasladar a los inquilinos costes que legalmente deberían asumir los propietarios.
Un ejemplo de ello son los cobros por un llamado “Servicio de Atención al Inquilino”, que en muchos casos se presentaba como indispensable para firmar un contrato, cuando en realidad no es obligatorio y carece de base legal. También se detectó que se exigía la contratación de seguros de hogar y la presentación de estudios de solvencia sin justificación jurídica, elevando de forma artificial los costes iniciales para quien quiere alquilar.
A esto se suma el rechazo de un juzgado de Madrid, que calificó de “engañosa y coercitiva” la imposición de un pago de casi 2.000 euros por un servicio que los inquilinos nunca solicitaron, y que fue exigido bajo amenaza de no permitir la firma del contrato.
Aunque Alquiler Seguro defiende su actuación y reivindica el cumplimiento de la legalidad, la combinación de sanciones administrativas, resoluciones judiciales y opiniones de usuarios ha consolidado su imagen como un actor cuestionado en el mercado de alquiler español.