La primera audiencia de Pedro Sánchez con el papa León XIV se ha visto desplazada por el requerimiento de información sobre Leire Díez al PSOE, con la UCO registrando la sede de Ferraz, y la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero.
El presidente del Gobierno ha reiterado su fórmula para referirse a la investigación a Zapatero: "Toda la colaboración con la Justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia y todo mi apoyo al expresidente". Sánchez cree, tras leer el sumario del caso Plus Ultra, que "no hay motivos" para cambiar esa postura.
La noticia de que los agentes de la Guardia Civil estaban en la sede socialista ha saltado mientras estaba reunido con el pontífice, por lo que Sánchez asegura que la "desconocía". Aún así, ha garantizado la "colaboración" del PSOE con el requerimiento de la UCO y ha descartado adelantar las elecciones, como le piden "algunos compañeros" como el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page.
Toda su reacción en la crónica de Roberto Ugena.
Sánchez reitera su "colaboración total con la Justicia" y termina la rueda de prensa tras su audiencia con el papa, la primera tras conocerse la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y el mismo día que la UCO registra Ferraz.
"Hay algún compañero que me pide adelantar las elecciones", asegura Sánchez, para asegurarse un buen resultado del PSOE. "Yo no puedo convocar elecciones por interés partidista", apunta el presidente, que pone como prioridad la estabilidad de España. "El crecimiento económico", continúa, "tiene mucho que ver también con una palanca, que es la estabilidad".
"Si la Consitución dice que la legislatura dura ocho años", prosigue, "serán ocho años".
Sánchez insiste en que lo que está haciendo la UCO en la sede socialista en Ferraz "no es un registro, es un requerimiento". El presidente reitera la "total colaboración" del PSOE con los agentes y pide cautela.
El mandatario responde a preguntas sobre la estabilidad de la legislatura contando una conversación que ha mantenido con el director de la FAO en Roma sobre los años de Luis Planas al frente del Ministerio de Agricultura: "Desde que yo soy presidente del Gobierno, ¿cuántos primeros ministros ha habido en muchos países europeos?", pregunta. Sánchez alaba la estabilidad y lo que esta ha permitido conseguir: "Es una palanca importante".
Sánchez señala que "los tiempos de la Justicia no son los tiempos ni de los medios de comunicación ni de la política", y reitera su fórmula para defender a Zapatero. Asegura el presidente que el PSOE es "un partido que no tiene nada que esconder".
Sánchez también desconocía la imputación de la gerente del PSOE y varias personas más en el 'caso Leire Díez'. Sin embargo, el presidente asegura que "el Partido Socialista va a actuar con contundencia".
Sánchez desliza que las noticias en contra del PSOE responde a que "el Gobierno está inmerso en una agenda" de crecimiento económico y firmeza en la postura internacional de España. "Ninguna de estas investigaciones, y veremos en qué acaban", asegura, "no impugnan en absoluto" la labor del Ejecutivo.
El presidente descarta convocar elecciones anticipadas: "Esto es lo que vamos a seguir haciendo de aquí hasta el final de la legislatura".
Sánchez asegura que "desconocía" los requerimientos a la UCO para registrar la sede del PSOE en Ferraz, y que por eso se ha retrasado su rueda de prensa: "Antes sucedía todo lo contrario, teníamos una organización política que utilizaba" las instituciones "para obstruir investigaciones judiciales", dice en referencia a la trama Kitchen del Partido Popular. El presidente ha aclarado que la entrada de la Guardia Civil en la sede socialista responde a "un requerimiento, no un registro".
Pedro Sánchez responde por primera vez a preguntas sobre la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero. "He tenido la ocasión de poder leer el auto", asegura. El presidente repite su mensaje de la pasada semana: "Toda la colaboración con la Justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia del presidente Zapatero y todo mi apoyo", ha reiterado.
Sánchez concluye su discurso y responde a las preguntas de los periodistas.
Pedro Sánchez empieza su comparecencia desgranando los asuntos que han copado su audiencia con el papa León XIV, a quien agradece su recibimiento y califica como una "brújula moral en la lucha contra la injusticia". Entre los lazos que unen a España con la Santa Sede, el presidente destaca la "defensa compartida de la paz", o la "lucha contra la pobreza".
Está previsto que Sánchez conteste preguntas de los periodistas al terminar su discurso, por lo que habrá que esperar unos minutos para escucharle hablar sobre cuestiones relacionadas con la actualidad en España.
Pedro Sánchez comparece en Roma tras su audiencia con el papa León XIV. El presidente del Gobierno habla por primera vez tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero el mismo día que la UCO registra la sede nacional del PSOE.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cree que el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán pudo haber utilizado dinero del partido para pagar a la exmilitante socialista Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOE, y que esos abonos habrían sido presuntamente camuflados mediante facturas simuladas.
La investigación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, ha dado este miércoles un salto con la entrada de agentes de la Guardia Civil en la sede federal socialista de la calle Ferraz, en Madrid, donde han requerido diversa documentación relacionada con las pesquisas. El magistrado ha imputado por esta causa a Cerdán, al que fuera dirigente en el PSOE andaluz y senador, Gaspar Zarrías, y el empresario Javier Pérez Dolset.
Más información en la noticia de Suren Gasparyan y Loreto Ochando.
La portavoz nacional del PSOE, Montse Mínguez, ha pedido "tranquilidad" tras conocerse que la UCO está registrando la sede de su partido en Ferraz. La socialista asegura que la formación está colaborando con los agentes de la Guardia Civil: "Aquí no existe destrucción de pruebas".
La reacción completa, en esta crónica de Rodrigo de la Torre.
Los agentes de la UCO buscan en Ferraz documentación relativa a la investigación sobre la exmilitante socialista, llamada la 'fontanera' de la sede del PSOE, Leire Díez. Al mismo tiempo, se registran los domicilios de tres nuevos imputados: el ex secretario de Organización socialista, Santos Cerdán, el que fuera dirigente en el PSOE andaluz y senador, Gaspar Zarrías, y el empresario Javier Pérez Dolset. También se añade a la lista de investigados la actual gerente del partido, Ana María Fuentes.
Sánchez llega a la rueda de prensa en Roma en uno de los momentos más delicados para el PSOE desde el punto de vista judicial y político. La imputación de Zapatero ha dado munición a la oposición y ha reabierto el debate sobre el caso Plus Ultra, mientras el Gobierno intenta mantener el foco en la agenda internacional del presidente. En unos minutos, Sánchez tendrá que responder por primera vez en público a una cuestión que ya marca la jornada política.
La rueda de prensa de Sánchez en el Vaticano, prevista a partir de las 11:00 horas, se producirá justo después de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil haya entrado en la sede del PSOE en la calle Ferraz. Pese a que en un primer momento se publicaba que los agentes buscaban documentación sobre una presunta financiación irregular de los socialistas, el dispositivo responde a una investigación en la cual se ahonda en la figura de Leire Díez y los contratos de la SEPI.
La visita al Vaticano estaba llamada a centrarse en la reunión entre Sánchez y León XIV, días antes de que el jefe de la Iglesia católica viaje a España. Sin embargo, la actualidad judicial ha desplazado parte del foco político hacia la comparecencia posterior del presidente. Todas las miradas estarán puestas en si Sánchez opta por defender a Zapatero, rebajar el alcance de la imputación o esquivar una valoración de fondo hasta conocer la evolución del procedimiento.
La rueda de prensa de Sánchez llega en una mañana marcada también por su ausencia en la sesión de control al Gobierno en el Congreso. Allí, Alberto Núñez Feijóo pretende dirigir la presión hacia los socios parlamentarios del Ejecutivo, a quienes preguntará hasta cuándo piensan sostener al Gobierno. El PP trata así de convertir la imputación de Zapatero en un nuevo frente de desgaste contra La Moncloa.
Pedro Sánchez afronta este miércoles en Roma una cita de alto voltaje político. El presidente del Gobierno comparecerá ante los medios tras ser recibido por el papa León XIV en el Vaticano y lo hará con la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ya instalada en el centro del debate nacional. Será la primera ocasión en la que Sánchez responda a las preguntas de la prensa sobre la decisión judicial que afecta al expresidente socialista.