El PP pondrá en marcha esta semana, en el Pleno del Senado, un nuevo choque institucional con el Gobierno para reprobar la ausencia del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en las sesiones de la Cámara Alta, activando así el procedimiento para que este conflicto de atribuciones pueda acabar en el Tribunal Constitucional. Los 'populares' se quejan de que Sánchez no estuvo en el Pleno extraordinario de hace dos semanas en el Senado pese a que estaba citado para hablar sobre el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). Es más, el presidente del Senado, Pedro Rollán, mandó una carta al jefe del Ejecutivo en la que le advertía de "consecuencias jurídicas" no especificadas si se ausentaba.
Cabe recordar que el PP cambió, hace unos meses y valiéndose de su mayoría absoluta allí, el Reglamento del Senado para obligar al presidente del Gobierno a comparecer ante la Cámara Alta una vez al mes. No obstante, Sánchez cumplirá en marzo de 2026 dos años sin acudir al control del Senado. Por todo ello, los populares han elevado un nuevo conflicto de atribuciones con el que pretenden escenificar el enésimo choque institucional impulsado por el PP en el Senado, en esta ocasión sobre las ausencias del jefe del Ejecutivo en esta Cámara.
Según el procedimiento, el PP hará uso de su mayoría absoluta en el Senado para aprobarlo en el Pleno del miércoles. De esta manera, la Cámara Alta lo adoptará como suyo y lo remitirá al Gobierno. Por su parte, el Gobierno tiene un mes para contestar desde que recibe el planteamiento del conflicto de atribuciones, aunque también tiene la posibilidad de no contestar y darlo por sustanciado. En ese caso, o si la respuesta es negativa, el Senado decidirá si eleva el asunto al Tribunal Constitucional o no sigue adelante con ello.
Amenazas jurídicas a Sánchez
El presidente del Senado, Pedro Rollán, llegó a amenazar a Pedro Sánchez con "consecuencias jurídicas" en caso de que este no acudadiera al Pleno de la Cámara Alta en el marco de la investigación del accidente ferroviario de Adamuz. Sánchez no estuvo en dicho Pleno.
Rollán subrayaba que "la falta de comparecencia en la fecha y hora señaladas, sin causa debidamente justificada y comunicada por los cauces oficiales, podrá dar lugar a la adopción de las medidas que procedan por parte de los órganos de la Cámara y a la exigencia de las responsabilidades que en Derecho correspondan". "En tal caso, la presente citación y su notificación se tendrán por realizadas y plenamente eficaces a los efectos legales oportunos, dejándose constancia en el expedientes y dándose traslado a la Mesa del Senado y, en su caso, a la Junta de Portavoces para la adopción de las decisiones que correspondan", señalaba.
Puente, el último compareciente socialista en la Cámara Alta
Quien sí estuvo en la comparecencia por el accidente ferroviario fue el ministro de Transportes, Óscar Puente, que escuchó y despachó las preguntas de los senadores 'populares', hasta cuatro diferentes. Todos se centraron en pedir la cabeza del ministro, pero mezclando el estado de la red con otras cuestiones como la corrupción. Las primeras intervenciones de Puente fueron explicativas, respondiendo a las dudas con los datos, pero con los coletazos agresivos que le suelen caracterizar.
En su primer turno, criticó el "circo" del PP, llegando a interrumpir los aplausos de la bancada socialista a sus intervenciones. Ya en el grueso de las preguntas, Puente respondía, por ejemplo, a las dudas sobre la renovación integral de la línea de Alta Velocidad Madrid-Andalucía. Explicaba el titular del ramo que renovar una línea "significa actuar de manera progresiva, ordenada y compatible con la explotación ferroviaria, sustituyendo aquellos elementos que lo requieren", y que esta línea "no es una infraestructura abandonada ni olvidada"
Puente desglosaba, así, los trabajos realizados por Adif en las infraestructuras, ha incidido una vez más en que las inversiones se han multiplicado desde 2018, y respondía a las preguntas que apuntaban a la falta de mantenimiento en la red señalando un déficit de inversión que no ha hecho más que reducirse en los últimos años. En este sentido, Puente pedía a los 'populares' que no ataquen al Gobierno por un déficit que había "en los años en los que no gobernaba". Es decir, sostenía que el problema de la falta de inversión es heredado de la etapa de Rajoy al frente del Ejecutivo.