Tras el anuncio sorpresivo del presidente del Gobierno de bonificar a los propietarios que opten por no incrementar el precio en sus alquileres, el equipo de la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha contactado con los grupos parlamentarios y socios del gobierno para mostrar disposición a discutir la concreción de la norma. La voluntad de Moncloa es pactar con sus satélites, aunque estos se muestran reticentes y creen que la iniciativa es insuficiente e ineficaz.
El vocero más duro del sector Sumar ha sido el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, quien ha negado el apoyo del socio minoritario en caso de que se tramite este texto del decreto sobre vivienda. A la parte socialista del Gobierno le ha molestado que justo cuando arrancaba este martes la rueda de prensa del Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, escribía en redes sociales contra la propuesta. Esta mañana, en una entrevista concedida a La Hora de la 1 de TVE, Díaz tildaba literalmente la idea de Pedro Sánchez de "política fallida".
Pero si no es posible el pacto, Moncloa seguirá adelante con su propuesta, aunque sea rechazada en el Congreso. Al menos, esta es la idea que transmite la parte socialista del Gobierno. Moncloa asegura que se expondrá al voto en contra de cinco ministros de Sumar y de los diputados de Podemos, ERC y Bildu, y llevará la controvertida medida al Congreso de los Diputados. Sin embargo, lo extraño sería que Sumar votara en contra y torpedeara en el Parlamento un decreto que se aprueba con su presencia en el Consejo de Ministros.
Todas las formaciones políticas progresistas rechazan la propuesta de Sánchez anunciada en el barrio madrileño de Campamento por entender que la bonificación del IRPF para los dueños de pisos en alquiler que renuncien a subir la renta a sus inquilinos favorece solo a los propietarios y no ayuda a paliar la crisis de vivienda que sufrimos en España.
Esta vez Sumar se ha unido al rechazo. Sus dirigentes aseguran que se enteraron por los medios de comunicación, cuando lo anunció Sánchez, y que no votarán a favor si se aprueba el decreto y es sometido a convalidación en el Congreso. Si fuera así, antes tendría que pasar por el Consejo de Ministros, donde no se vota y donde, de nuevo, los cinco ministros de Sumar tendrían que "comerse un sapo", en este caso referido a un asunto sobre el que quieren tomar distancia del PSOE.
Los socialistas se defienden sosteniendo que les corresponde la cartera ministerial de Vivienda y que, por ende, es el departamento colegiado encargado de marcar iniciativa y presentar medidas que pretenden retratar a aquellos que las tumben en un contexto de elevada sensibilidad sobre el asunto.
Malestar continuo en el seno del Gobierno a cuenta de la vivienda
Este desencuentro no es un hecho aislado. Díaz tensó la cuerda pidiendo una “reformulación profunda del equipo de Gobierno” tras el estallido de los casos de machismo en el seno de federaciones socialistas. Además, y por el mismo asunto de la vivienda, la portavoz de Sumar, Verónica Barbero, retó a la ministra Rodríguez para que dimitiese por "no tomar medidas para hacer frente a la crisis habitacional”.
Moncloa explica que intentarán el acuerdo previamente para mejorar la propuesta, pero de inicio mantienen la bondad de la medida y, en última instancia, obligarán a sus socios a retratarse en el Congreso. Esta bonificación fiscal estaba incluida en un plan de medidas anunciado hace justo un año por el presidente del Gobierno, pero que no ha sido aplicado todavía.
En la comparecencia posterior a la reunión del Consejo de Ministros de este martes, ni la portavoz, Elma Saiz, ni el titular de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños —responsable, con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, de la interlocución con los grupos—, aclararon cómo el PSOE deshará la madeja. Porque la fricción es ahora mismo total. "Es por la vivienda por donde se rompe mucho de lo que cosemos con otros avances", han escrito Díaz y Ernest Urtasun en una pieza para el diario El País.
"Frente a esta problemática, la política seguida hasta ahora, una vez más esta misma semana, es la de los regalos fiscales. Una política ineficaz y profundamente injusta, que le da derechos solo a la parte propietaria y deja desamparada la inquilina", dicen los ministros de Sumar en esa pieza.
Pero el Gobierno sostiene que, según sus estudios jurídicos, eso sería ahora inconstitucional, porque no se dan aquellas circunstancias extraordinarias y supondría modificar contratos con carácter retroactivo, lo que no sería posible legalmente.
Los socialistas reivindican que su posición es la que tiene más opciones de prosperar, porque se encuentra en el punto medio. De hecho, tanto Saiz como Bolaños incidieron en la "complejidad" del Congreso. Es decir, que una medida como la que quiere Sumar, de congelación de los alquileres, no tendría el apoyo de formaciones más a la derecha, como PNV o Junts, al ser claramente intervencionista