La segunda mitad de agosto está dejando temperaturas especialmente elevadas en buena parte de España, con episodios de calor extremo que han obligado a activar avisos meteorológicos en numerosas comunidades autónomas. Sin embargo, esta situación está a punto de cambiar. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé a partir de este jueves un cambio de tiempo significativo que traerá consigo un descenso generalizado de las temperaturas, precipitaciones y un aumento de la inestabilidad atmosférica.

El giro llegará después de varios días marcados por la estabilidad y los valores térmicos muy altos. Este mismo miércoles, hasta 13 comunidades autónomas permanecen en aviso por calor, mientras que algunas zonas han alcanzado registros especialmente elevados. El martes, Galicia llegó a situarse en aviso rojo por temperaturas de hasta 40 grados y, en la Comunitat Valenciana, la AEMET había advertido de la posibilidad de superar los 44 grados.

Frente a este escenario, el organismo meteorológico explica que el cambio estará provocado por el paso de una vaguada que atravesará rápidamente la Península y que estará acompañada de la entrada de una masa de aire polar más fresca. El descenso térmico será acusado y permitirá que las temperaturas se sitúen durante los próximos días en valores incluso algo inferiores a los habituales para estas fechas.

Tormentas y fuertes rachas de viento

El cambio no se limitará a las temperaturas. La entrada de aire más frío favorecerá también la aparición de precipitaciones, especialmente en el norte y el este peninsular. Este jueves 20, un frente entrará por el noroeste y dejará lluvias en el área cantábrica, mientras que en otras zonas de la mitad norte podrían producirse chubascos tormentosos durante la tarde.

La situación será especialmente relevante en el tercio suroriental de la Península. Allí, las tormentas podrían adquirir intensidad y provocar reventones y rachas de viento muy fuertes, fenómenos que también podrían alcanzar Baleares. El viernes continuarán las precipitaciones en el Cantábrico, el nordeste peninsular y el archipiélago balear, aunque de manera más dispersa.

El cambio de patrón se consolidará durante el fin de semana. La AEMET prevé el establecimiento de una amplia vaguada al oeste de la Península y el paso de un frente de desplazamiento lento, una combinación que contribuirá a mantener la atmósfera inestable, especialmente en el nordeste, donde entrará aire húmedo procedente del Mediterráneo.

Durante el sábado y el domingo, las precipitaciones podrían intensificarse en el Cantábrico y adquirir carácter persistente. Tampoco se descartan tormentas localmente fuertes en el tercio nororiental, especialmente en el Pirineo central y oriental, donde podrían registrarse acumulados importantes. Además, existe posibilidad de chubascos fuertes en zonas del sur de Cataluña y el norte de la Comunitat Valenciana.

La AEMET advierte de que en áreas del Pirineo podrían producirse inundaciones locales, especialmente en valles y torrenteras. La situación de lluvias intensas y persistentes podría prolongarse hasta el lunes 24 en el extremo norte peninsular.

No obstante, el organismo meteorológico mantiene todavía un elevado grado de incertidumbre sobre la intensidad y localización exacta de las precipitaciones más abundantes. En cualquier caso, el cambio supondrá un respiro frente al calor de los últimos días y dejará un panorama meteorológico mucho más inestable en buena parte del país.

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