Mientras el Gobierno de España evita descargar la responsabilidad de la crisis migratoria de Ceuta en Marruecos, el país vecino señala a las autoridades españolas por, presuntamente, haber infligido “malos tratos y agresiones” a algunas de las 72.000 personas que cruzaron a nado a la ciudad autónoma el pasado 30 de julio.

Un organismo gubernamental marroquí ha publicado un informe en el que, además, culpa a las “autoridades locales” de una decisión tomada por algunos comercios, e indaga en la actividad inusual y la desinformación que circuló en las redes sociales durante los días previos a la entrada masiva. 

Se trata de un informe publicado el pasado sábado por el Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Marruecos, una organización dependiente de la Administración del régimen que encabeza el rey Mohamed VI. En él se denuncia la violencia ejercida por “grupos extremistas” contra algunos menores migrantes, pero también se señala a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado españolas. 

El CNDH ya realizó un dictamen similar sobre la crisis vivida en la valla de Melilla en 2022, en la que 23 migrantes perdieron la vida. Al menos 140 personas murieron ahogadas durante el intento masivo de entrada en Ceuta del pasado 30 de julio, que provocó una terrible crisis en Ceuta con miles de personas, entre ellos muchos niños y adolescentes en desamparo, que aún vagan por las calles de la ciudad autónoma. 

Acusan a la policía de agredir “fuera del alcance de las cámaras”

Según el último dato del Gobierno, unas 70.000 personas habían sido ya devueltas a Marruecos. Sus testimonios son los que nutren este informe del CNDH, en el que se relata cómo grupos de ultraderecha “atacaron” con “insultos, golpes” y “persiguieron” a algunos menores migrantes en Ceuta. Sin embargo, la acusación se extiende también a las autoridades, ya que aseguran que algunos retornados coinciden en denunciar “malos tratos y agresiones a manos de miembros de las fuerzas de seguridad españolas, especialmente en lugares fuera del alcance de las cámaras, según sus declaraciones”. 

El texto insiste en que no se hizo lo suficiente por proteger y asistir a los que cruzaron a nado a Ceuta, ni tampoco por evitar los ataques xenófobos y racistas que sufrieron. También señala “casos de vulneración de la integridad física de miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes”. Del mismo modo, el Consejo señala la decisión de algunos comercios ceutíes de cerrar sus puertas, que fue una recomendación de la patronal de la ciudad autónoma para los negocios a pie de calle “hasta que pueda garantizarse la seguridad”. Sin embargo, Marruecos culpa de esto a las “autoridades locales”, y les acusa de “no proporcionar la asistencia necesaria y de ordenar el cierre de restaurantes, cafés y establecimientos comerciales”. 

La desinformación se remonta al 8 de julio

La otra parte relevante del informe es la que analiza “los primeros contenidos engañosos” en algunas plataformas digitales. La versión oficial de España y Marruecos descarga la responsabilidad en la desinformación promovida por las mafias sobre la legislación española, a tenor de la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente. 

El equipo de seguimiento del CNDH examinó “23 grupos de Facebook, que reunían en conjunto a más de 1.086.000 miembros y publicaban una media de más de 1.400 entradas diarias”. El primer material sobre migración analizado data del 8 de julio, casi un mes antes de la crisis. Se encontró “en una página de Facebook que publicaba material sobre migración, sobre España y los marroquíes residentes en España”, que superaba los 90.000 seguidores y, entre otras cosas, aseguraba que “los migrantes interceptados en el mar cuando cruzan a Ceuta o Melilla a nado no pueden ser devueltos”. El informe señala además que algunos grupos fueron eliminados el mismo 30 de julio.

España defiende a Marruecos en su segundo señalamiento

Este mismo organismo atribuyó a las autoridades de Melilla la crisis migratoria similar –aunque de proporciones mucho menores- vivida en 2022. En aquel informe, el Consejo señalaba a España por haber cerrado la verja que separa la ciudad autónoma de Marruecos, evitando el flujo de personas hacia el interior y provocando las concentraciones y avalanchas en las que 23 personas murieron por asfixia o aplastamiento

Cabe recordar que entonces se realizaron investigaciones independientes, que recoge El País, en las que se mostraron imágenes de inmigrantes tendidos en el suelo y fuerzas marroquíes golpeándoles. La conclusión fue que las autoridades del país vecino permitieron el paso de los migrantes subsaharianos hacia Melilla, lo que precipitó la concentración en la valla, durante la cual la policía marroquí lanzó gas lacrimógeno a algunas personas.

Mientras, España sigue defendiendo la "cooperación" de Marruecos para aliviar la reciente crisis de Ceuta. A pesar de que los soldados del país norafricano no hicieron nada para parar a las decenas de miles de personas que se dirigían hacia Ceuta, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, reiteró este martes la colaboración del Gobierno marroquí. La Inteligencia española señaló en un informe que, si bien Rabat no está detrás de lo ocurrido, sí que lo permitió y se aprovechó de ello.

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