Desde la Casa Real se hicieron gestiones ante la Embajada española en Suiza para que Iñaki Urdangarin pudiera ser incluido en la selecta lista de personajes que acudieron al Foro de Davos en 2005.

"Ir adelantando lo de Davos"
En un correo electrónico enviado en 2004 al secretario personal de las Infantas, Carlos García Revenga, por una de las ayudantes del duque en el Instituto Nóos, Luisa Massuet, ésta le pide que entregue al embajador en Berna el currículum del duque de Palma para "ir adelantando lo de Davos", según avanza El Confidencial. El Foro de Davos se celebra en esa ciudad suiza cada año y congrega a personalidades de la política, la empresa y la intelectualidad de todo el mundo.

El mensaje de la colaboradora de Urdangarin
En el correo electrónico de Luisa Massuet, con fecha de 14 de diciembre de 2004, la ayudante de Urdangarin saluda a García Revenga con un familiar "espero y deseo de todo corasón [sic] que haya mejorado tu trancazo". Después, le dice que le envía adjunto el curriculum de su jefe "por si lo quieres ir adelantando para lo de Davos", que se celebraría un mes más tarde y a donde con seguridad el yerno del Rey tenía intención de promocionar su Instituto Nóos, a través del que desvió millones de euros públicos.

Diego Torres "quiere hacer otro formato"
Massuet añade en su mensaje a García Revenga Urdangarin le “ha comentado que, a pesar de que Diego [Diego Torres, exsocio de Urdangarin] quiere hacer otro formato, te envíe éste para dar al embajador en Suiza. Te lo mando también en español para que lo tengas". El duque finalmente no asistió a la cita de Davos, no se sabe a ciencia cierta por qué motivo. Pero aquel mismo año, 2005, se celebraron los foros de carácter turístico-deportivo en Palma y Valencia, que le reportaron millones de euros.

El Rey intercedió ante Corinna para colocar al duque, según Torres
No es la primera vez que se habla de gestiones de la Casa Real para dar un espaldarazo al duque de Palma. En febrero de 2013, Diego Torres, desveló ante el juez José Castro un correo en el que Urdangarin pedía a Corinna Sayn-Wittgenstein, amiga del Rey, formar parte de la fundación de ésta, por recomendación del Monarca.