Junts eleva la presión sobre el PSOE, pero no cruza todavía la línea de la moción de censura. La portavoz del partido en el Parlament, Mònica Sales, ha descartado que la formación independentista tenga ahora mismo sobre la mesa apoyar una hipotética iniciativa para desalojar a Pedro Sánchez de La Moncloa, pese al ruido político generado por la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la causa vinculada al préstamo a la aerolínea Plus Ultra.

Sales ha admitido que la situación política es “complicada”, pero ha evitado alimentar el escenario de una ruptura inmediata con el Gobierno. “La capacidad de convocar elecciones obviamente corresponde a Pedro Sánchez. Nosotros el tema de la moción de censura no lo tenemos ahora mismo sobre la mesa”, ha señalado. El mensaje busca mantener el margen de maniobra de Junts: endurece el tono contra los socialistas, pero sin entregar al PP una mayoría alternativa.

Presión sin ruptura

La posición de Junts tiene una lectura clara. El partido de Carles Puigdemont quiere marcar distancia con el PSOE y exigir explicaciones, pero no aparecer como el actor que facilita automáticamente una ofensiva de la derecha. Por eso, la formación evita cerrar la puerta a futuros movimientos, pero enfría la moción de censura como salida inmediata a la crisis abierta por los casos judiciales que golpean al entorno socialista.

Los independentistas reclaman al PSOE “máxima transparencia” y explicaciones “inmediatas” ante los procedimientos judiciales que se acumulan alrededor del partido. “Ya son demasiados los casos de corrupción que los rodean”, advierten desde Junts, que intenta situar el foco en la responsabilidad política de los socialistas sin asumir aún una estrategia de derribo parlamentario.

El caso Plus Ultra ha elevado la tensión porque afecta a una figura de enorme peso simbólico dentro del PSOE. Zapatero está imputado en la investigación sobre el préstamo a la aerolínea, una causa que los socialistas tratan de encuadrar bajo el principio de presunción de inocencia. Junts asegura respetar esa garantía, pero sostiene que respetar los tiempos judiciales no exime de dar explicaciones políticas.

Junts invoca su propia experiencia

Sales ha utilizado además un argumento con carga política para justificar la exigencia de explicaciones al PSOE. La portavoz ha recordado que Junts, y antes el espacio político de Puigdemont, ha denunciado durante años haber sido víctima de las “cloacas del PP y del PSOE”. Sin embargo, ha subrayado que, incluso en ese contexto, a los independentistas se les exigieron explicaciones públicas que tuvieron que ofrecer.

La idea de fondo es que el PSOE no puede refugiarse únicamente en la presunción de inocencia cuando ha reclamado responsabilidades a otros partidos en situaciones similares. Junts intenta así devolver la presión al bloque socialista: no pide condenas anticipadas, pero sí una respuesta política rápida, clara y completa.

En paralelo, la formación reclama celeridad a la justicia para aclarar cuanto antes el alcance del caso Plus Ultra. Esa petición permite a Junts moverse en un terreno doble: por un lado, evita asumir el discurso de la derecha que ya da por sentenciada la causa; por otro, no concede al PSOE un cheque en blanco para esperar indefinidamente a que los tribunales avancen.

Moncloa, bajo aviso de sus socios

La advertencia de Junts llega en una semana especialmente delicada para el Ejecutivo. El pasado domingo, el presidente del PNV, Aitor Esteban, endureció también el tono al avisar de que sería “irresponsable” que el Gobierno de Pedro Sánchez siguiera más allá de 2026 “sin rumbo”, sin una mayoría estable y con una agenda “descontrolada y judicializada”.

El movimiento del PNV no implica una ruptura inmediata, pero sí dibuja un clima de creciente impaciencia entre los socios parlamentarios del Gobierno. La legislatura depende de equilibrios cada vez más tensos, y los casos judiciales que afectan al PSOE añaden presión a una mayoría que ya venía marcada por negociaciones complejas, incumplimientos cruzados y la dificultad para aprobar nuevas iniciativas.

En este contexto, el PP ha empezado a tantear el terreno de una posible moción de censura. Primero la descartó, pero después dejó la puerta abierta, consciente de que cualquier iniciativa de ese tipo solo tendría recorrido si lograra arrastrar a partidos que hoy sostienen o permiten la continuidad del Gobierno. La respuesta de Junts, por ahora, frustra ese escenario: crítica dura al PSOE, pero sin sumarse a una operación parlamentaria de la derecha.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora