El ministro de Interior, Jorge Fernandez Diaz en un acto junto al Director General de la Policia, Ignacio Cosido Guiterrez. EFE/Archivo El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz en un acto junto al Director General de la Policía, Ignacio Cosidó Guitérrez. EFE/Archivo



En Interior lo presentan dentro de un proceso 'de normalidad'. En la policía hablan de “un caos de nombramientos y ceses desde hace año y medio que no permite ninguna estabilidad”. Lo cierto es que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, la ya celebérrima UDEF, se dispone a vivir un nuevo cambio, en esta ocasión la de una serie de sus jefes de segundo escalafón, y que tiene mucho que ver, según cuentan a ELPLURAL.COM en fuentes policiales, con el reciente nombramiento del nuevo Comisario General de Policía Judicial, José Santiago Sánchez Aparicio, a quien conocen en el ambiente policial como 'el Chati', y al que todos en el Ministerio de Interior catalogan como “hombre de absoluta confianza del PP”.

Controlar a Morocho, el policía que trabaja 'para' Ruz
Los nuevos nombramientos, que serán de libre designación, es decir ‘a dedo’, van a afectar a cuatro de las áreas de la UDEF, el departamento policial que desde que estalló el escándalo Gürtel, y por supuesto desde que éste se amplió al caso Bárcenas, lleva a cabo todas las investigaciones y pruebas periciales.

Como les contamos en este periódico el pasado 18 de octubre, ya el nombramiento de Sánchez Aparicio, en sustitución no justificada del Comisario José García Losada, se entendió en los medios policiales como la concreción del enfado del Gobierno con él por no haber ‘atado corto’ a los policías que ‘trabajan’ para el juez Pablo Ruz. En concreto a uno, Manuel Morocho Tapiz, que desde la Unidad de Delincuencia  Económica y Fiscal, es responsable del contenido de los informes que le llegan al magistrado y que era el jefe del equipo que destapó toda la trama. Un policía independiente, que ha desafiado cualquier intento de control sobre su trabajo y al que los dirigentes del PP se referían despectivamente, por su papel en la investigación, como jefe de lo que calificaban de 'policía política'.

"Mejor no te presentes", se está sugiriendo a los actuales ocupantes de los cargos
Según le cuentan a ELPLURAL.COM en medios policiales, desde la cúpula del Ministerio se está sugiriendo a sus actuales ocupantes, que en varios casos lo hacen de manera provisional, aunque desde hace bastante tiempo, “la conveniencia de que no se presenten para evitarse la incomodidad de verse rechazados y se les dice que ya se les compensará en el futuro por el gesto.., aunque en realidad lo que quieren es evitar que quede evidente la intención de poner a gente sumisa y fiel”.

En los nombramientos, según nos dicen, no va a tener mayor relevancia la voz de Ignacio Cosidó, director general de la Policía y que por tanto debe firmarlos, sino que estarían siendo ‘elegidos’ por “el Chati”, Sánchez Aparicio, como hemos apuntado hombre al que se considera de obediencia ciega no sólo con el ministro, sino muy especialmente con Génova.

Los mandos policiales, y el catálogo de 'colores'
Es de hecho a Sánchez Aparicio a quien en el SUP, el sindicato policial mayoritario, apuntaron en su momento como responsable del informe que se entregó a la dirección del PP y por el que se calificaba a los mandos policiales según una escala de colores que iban desde el amarillo (los policías ideológicamente cercanos al PP, y además pertencientes a alguna de las ramas religiosas ultraconservadoras, como Opus, o Legionarios de Cristo…), pasando por el azul (color que se daba a los reconocidos simpatizantes del PP), y el blanco (los ‘políticamente indiferentes), a los del grupo rojo (que, evidentemente, eran los progresistas que debían ser apartados de cargos de responsabilidad).

El propio hecho de la designación ‘a dedo’ de estos mandos produce perplejidad en la policía. Se considera incomprensible que “la elección de estos cargos, que son muy técnicos, sea de libre designación, mientras que para otros que exigen menor especialización el nombramiento se realice conforme a una tabla de méritos”. Y nos dan el caso de la Comisaría de Información. “Para estos cargos en la UDEF y otros destinos de alto contenido técnico, la elección –nos dicen- debiera realizarse por un concurso en el que se valorara una formación universitaria adecuada, la experiencia en el cargo, el conocimiento de idiomas... Pero no se hace así, y lo que se valora en cambio es ‘la confianza’ personal del jefe”.

Un Ministerio 'oscurantista'
En los sindicatos policiales con los que ha contactado ELPLURAL.COM, se muestra en este sentido malestar porque el Ministerio de Interior ha cambiado el catálogo de cargos y la fórmula de acceso a ellos, pero aunque los diferentes sindicatos lo están pidiendo, no se les da. “Desde el primer momento en el Ministerio impera el oscurantismo”, nos dice un dirigente del SUP, “y la política de nombramientos es un caos... que se refleja también en el número continuo de ceses y cambios siempre a la búsqueda del más fiel”.

En este sentido, continúa sin resolverse el desencuentro entre el director de la Policía, Ignacio Cosidó y el ministro, Jorge Fernández Díaz, cuya relación está rota desde hace meses. El rumor en el ministerio es que Cosidó será incluido en las próximas listas del PP para el Parlamento Europeo.