El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz toma declaración este miércoles como imputado al gerente del PP de Castilla-La Mancha, José Ángel Cañas, por la presunta percepción de una comisión de 200.000 euros a cambio de la adjudicación a una filial de la empresa Sacyr (Sufi) de la contrata de recogida de basuras de Toledo en 2007, que supuestamente cobraron los conservadores castellano-manchegos para costear la campaña electoral de su lideresa y actual presidenta de la Comunidad, María Dolores Cospedal. Una posible mordida repleta de curiosos personajes, cargada de esclarecedora documentación que ELPLURAL.COM ofrece a sus lectores a través de una práctica guía para saber quién es quién en esta trama y de qué estamos hablando cuando el extesorero Luis Bárcenas señala directamente a la secretaria general como perceptora de la única comisión que el Partido Popular ha cobrado con un fin claro, la concesión de un servicio a cambio de una aportación económica, según declaración en sede judicial del hoy inquilino de Soto del Real. He aquí el ovillo de una madeja judicial que Ruz tendrá que desenredar o pasarle la patata caliente al Tribunal Superior de Justicia de la región por aquello de que algunos implicados son aforados, como es el caso de Cospedal y de su mano derecha en la región, Vicente Tirado, presidente a su vez del Parlamento manchego.

Primer acto: El conseguidor
El extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, declaró en sede judicial que el partido en Castilla-La Mancha presidido por María Dolores Cospedal había cobrado una comisión de 200.000 euros por conceder a Sufi, empresa filial de Sacyr, el servicio de recogida de basuras de la ciudad de Toledo. Proporcionó al juez Pablo Ruz un demoledor recibí firmado por el actual gerente de la formación de derechas castellano-manchega, José Ángel Cañas, que justifica la recepción de esa supuesta mordida.

Esta es la novena vez que Bárcenas comparece ante el juez en la Audiencia Nacional. EFE Luis Bárcenas


Segundo acto: El cobrador
José Ángel Cañas no dudó en firmar ese chapucero documento en el que aceptaba haber recibido cien mil euros el lunes, 12 de febrero de 2007, y otros cien mil el miércoles, 28 de marzo del mismo año. O sea, el inexperto Cañas, criado a los pechos de Manuel Sánchez, exgerente del PP de Castilla-La Mancha durante más de una década y caído en desgracia cuando María Dolores Cospedal tomó las riendas del partido, firmó su sentencia de muerte sin ser consciente de lo que hacía. Ahora, solo le queda una salida: asumir toda la culpabilidad y decir que se quedó con los 200.000 euros y que no informó a su jefa Cospedal de la recepción de los mismos. ¿Lo hará?


Tercer acto: La beneficiaria
Pero una cosa es lo que diga Cañas este miércoles ante Ruz y si asume o no toda la culpa, y otra distinta la que todos sabemos: Cospedal, supuestamente, fue la beneficiaria de esa mordida de 200.000 euros, ¿o esta cantidad solo corresponde a una primera entrega? El caso es que Luis Bárcenas deja claro que la cantidad va destinada a costear la campaña electoral de la recién llegada a Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, que siempre ha negado este hecho, aunque, eso sí, ha admitido haber recibido ese dinero en concepto de gastos de campaña electoral, entrega, por cierto, que no aparece en ningún asiento contable, ni bancario, ni en el PP nacional, ni en el toledano, ni en la fiscalización que el Tribunal de Cuentas lleva a cabo de todos los procesos electorales. Tanto es así, que el PP manchego dice no saber dónde están los 200.000 euros. Se han evaporado.

María Dolores de Cospedal María Dolores de Cospedal



Cuarto acto: Los pagadores
Por eso Pablo Ruz también ha citado este jueves a los supuestos pagadores de esta ¿primera? Mordida, Luis del Rivero y Manuel Manzaneque. El titular del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional imputa al primero como máximo responsable de Sacyr en 2007, mientras que el otro es llamado por su condición de segundo de abordo. Curiosamente, Manzaneque, próximo al Opus Dei, se hizo hace unos años con las riendas de Sacyr y, por lo tanto de Sufi, empresa concesionaria de la recogida de basuras de Toledo, y no mantiene, precisamente, buenas relaciones con Del Rivero. Eso sí, no se pierde una intervención de altura de Cospedal, bien sea en Madrid, bien en Toledo.

 

Quinto acto: Los intermediarios
Siempre, según declaración en sede judicial de Luis Bárcenas, el principal intermediario entre los hoy imputados Del Rivero y Manzaneque no fue otro que el actual secretario general del PP de Castilla-La Mancha y presidente de las Cortes autonómicas, Vicente Tirado, quien en palabras del extesorero fue uno de los mediadores de esta supuesta mordida. Aún es más, Bárcenas entrega el dinero a Cañas y le hace firmar el recibí porque asegura que los responsables de Sacyr no localizan a Tirado, quien ha negado tajantemente la narración del presidiario. Pero eso no quita para saber que el hoy mano derecha de Cospedal fue en 2006, año en el que se fragua la concesión del servicio de recogida de basuras de Toledo, coordinador de servicios del Ayuntamiento capitalino, cargo al que accede por deseo expreso de María Dolores Cospedal.

Luis del Rivero y Manuel Manrique Luis del Rivero y Manuel Manrique



Sexto acto: El firmante
Si bien Vicente Tirado controlaba en esa época todos los servicios municipales, al mismo tiempo que vigilaba y acotaba el poder del alcalde José Manuel Molina, enfrentado a Cospedal, pero con escaso margen de maniobra, otro de los hombres fuertes de la actual presidenta de Castilla-La Mancha decidía desde la sombra a quién y por qué se le concedía un servicio de siete millones de euros/año durante una década. Lamberto García Pineda, no solo era el vicealcalde, el firmante, el valedor de la concesión, también era el tesorero regional de Cospedal en el momento de entregar a Sacyr un negocio de 70 millones de euros (Acta 21-12-07).

Séptimo acto: Los ojeadores
A todo esto hay que añadir un nuevo y extraño protagonista, una especie de empresa “alienígena” que decidió quién de las ocho sociedades ofertantes se hacía con ese multimillonario servicio. Consultoría de Gestión de Empresa, S.L., una microempresa de barrio dirigida por un tal José Montero Pérez, sin experiencia en estos menesteres, decidió que Sufi fuera la concesionaria, y el Ayuntamiento hizo suyos los precarios informes emitidos por esta consultora. ¿Por qué el PP, que gobernaba en ese momento, decidió encargar a una empresa externa tamaña decisión? ¿Por qué no dejó, como hasta ese momento había sido, que fueran los profesionales municipales los que baremaran las ofertas? Nadie entiende el fallo, y menos todavía tratándose de una consultora inexperta. Por cierto, hoy ni siquiera existe. Al menos es de difícil e imposible localización.

Vicente Tirado Vicente Tirado



Octavo acto: Favoritismos
Es cierto que las siete empresas restantes no recurrieron ni impugnaron la concesión del servicio (contrato), pero no menos es cierto que Sufi fue objeto posteriormente de numerosos favoritismos, como el protocolo firmado por la empresa, los sindicatos y el Ayuntamiento, días antes de las elecciones municipales de 2007, por el que el Consistorio toledano asumía la subida del incremento salarial y, por lo tanto, la modificación del contrato. No solo eso, el Gobierno del PP municipal no dudó ni un momento en sacarse de la manga un nuevo servicio de limpieza de viales, valorado en 700.000 euros, y concedérselo, cómo no, a la filial de Sacyr. Servicio que fue derogado por los socialistas cuando ganaron las elecciones municipales de ese año. Nadie entendió que la oferta  más cara se hiciera con esa nueva concesión, que durante dos años le supuso a Sufi engordar sus arcas en 1.400.00 euros. Suma y sigue.