Móstoles ha irrumpido nuevamente en el mapa de la política nacional tras trascender a la prensa una denuncia por presunto acoso sexual y laboral contra su alcalde, Manuel Bautista (PP). El País desveló que la presunta víctima presentó la situación ante el gabinete de Isabel Díaz Ayuso, y que aunque la dirección del Partido Popular en la Comunidad de Madrid atendió en un primer momento a la denunciante, le pidió que mantuviera perfil bajo y que no hiciera ruido, para después terminar ignorándola. Una situación que le ha explotado en las manos al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo: mientras hace unos meses aseguraba que el PSOE "es un partido peligroso para las mujeres" tras el caso de Paco Salazar, ahora el gallego opta por blindar al alcalde mostoleño y a desacreditar a la presunta víctima, llegando a hablar de "denuncias falsas" y alegando que las conversaciones "pueden estar manipuladas".
En su momento, Feijóo señalaba al PSOE como "un partido peligroso para las mujeres", criticando la "doble moral y la hipocresía" de los socialistas con el caso de Salazar, dimitido y cesado por acoso sexual. "Toda la política feminista del PSOE se ha desmoronado. Me avergüenza que el PSOE haya intentado dar carpetazo y mirar para otro lado a las denuncias de militantes socialistas sobre Salazar. Decir que uno es feminista porque es socialista es un sarcasmo", argumentaba entonces Feijóo, aprovechando el tirón del caso y manteniendo ahora una actitud similar a la que él mismo criticaba.
Donde dije digo...
Pese a mantener entonces una actitud muy crítica con cómo los socialistas llevaron el caso de Salazar, ahora el líder nacional de los populares ha respaldado tanto a la dirección autonómica del PP madrileño como al alcalde de Móstoles. En declaraciones a los medios durante un acto en Teruel, el gallego argumentaba que el partido sí investigó los hechos y que el asunto no es nuevo, sino que lleva "dos años ventilándose", restándole así relevancia mediática y comparándolo con otros casos recientes de mayor gravedad política.
Feijóo respaldaba esta semana explícitamente la actuación de la dirección madrileña del PP, señalando que tanto la presidenta regional como el secretario general del partido ya ofrecieron explicaciones sobre este episodio. Según su versión, la denuncia fue analizada en el seno de la organización y trasladada al Comité de Derechos y Garantías, que mantuvo abierta la investigación hasta concluir que no existían indicios suficientes para acreditar la conducta denunciada. El dirigente popular insistió en que el procedimiento seguido fue el habitual en estos casos: investigar cualquier denuncia presentada y actuar únicamente si se considera que hay elementos que le otorguen veracidad. En este sentido, dio a entender que el caso de Móstoles no cumplía los requisitos necesarios para continuar por la vía interna del partido, subrayando que, a su juicio, no había pruebas suficientes para sostener la acusación contra el alcalde.
...digo Diego
La concejala mostoleña que denunció al alcalde puso los hechos en conocimiento del Partido Popular de Madrid, pero, según su relato, los responsables regionales, entre ellos la vicesecretaria de Organización, Ana Millán, y el secretario general del PP en la Comunidad, Alfonso Serrano, la presionaron para que no hiciera pública la denuncia ni acudiera a la vía judicial, advirtiéndole que le sería perjudicial tanto personal como políticamente. En la Asamblea de Madrid, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, calificaba este como un "caso fabricado" y un intento de perjudicar al PP, aunque la oposición ha reprochado que ni ella ni el partido ofrecieron apoyo a la concejala. Formaciones como Más Madrid han exigido un pleno extraordinario en Móstoles y la dimisión del alcalde y de varios dirigentes populares implicados.
El relato de la presunta víctima que ha dado a conocer el citado medio desprende un trato duro por parte del Partido Popular hacia su persona y los hechos que contaba a sus compañeros. Así, tras haber hecho llegar la situación que afrontaba al gabinete de Ayuso, mantuvo un par de reuniones con la dirección de la formación política en la comunidad autónoma, en las que intervinieron tanto Ana Millán como Alfonso Serrano. Unos encuentros en los que, aunque le expresaban que pretendían ayudarla, le dirigían frases como: "¿De verdad te merece la pena?"; "El amparo del partido pasa por que te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia", "Todas hemos aguantado muchas cosas en política" o "¿Qué podemos hacer? No vale venir aquí a contar esta situación sin proponer solución", es decir, líneas que claramente pretendían disuadirla de su intención de seguir adelante con los procedimientos legales. La falta de intervención del partido llevó a la concejala de Móstoles a entregar su acta en el Ayuntamiento y a renunciar a su militancia en el PP.
Serrano y las negaciones categóricas
Además de Feijóo, Alfonso Serrano, hombre de máxima confianza de la presidenta y su número dos en el PP de Madrid, también estuvo involucrado en las maniobras de presión a la edil y también ha negado la mayor ante la prensa al ser preguntado por el caso. El secretario general de los 'populares' madrileños trató de disuadir a la afectada en un encuentro en el que también advirtió con represalias públicas que le generarían problemas. "Manuel te ficha, hay una mezcla entre lo personal y lo profesional, te tira los tejos, tú le das calabazas y a partir de ahí todo cambia. ¿Estamos hablando de esto?", llegó a deslizar durante el encuentro.
Serrano aprovechó la sesión de los jueves en la Asamblea de Madrid para comparecer en público y negar la mayor. El número dos de Ayuso se escudó en que el Comité de Derechos y Garantías, que depende de la dirección nacional del Partido Popular, archivó la denuncia y aseguró que en ningún momento se abordó el presunto caso como acoso sexual, sino que se enmarcó en una "disputa laboral" en el marco de un grupo municipal.
Sin embargo, los hechos apuntan a que la edil, al presentar la dimisión y darse de baja de la formación, remarcó que estos episodios no cesaron. "En el mes de febrero de 2024 comuniqué al PP de Madrid la grave situación de acoso sexual y laboral que he padecido como concejal del Partido Popular de Móstoles. Se han producido tres reuniones con la responsable del caso que ha designado el partido, Ana Millán, se han realizado seis escritos solicitando amparo, así como el establecimiento de los protocolos internos del partido y solicitud de intervención en este caso; lejos de verme amparada en la situación que venía padeciendo, me he encontrado con que los órganos de mi partido me han negado cualquier tipo de amparo haciendo oídos sordos a mis denuncias, sin realizar ninguna intervención, lo cual me ha resultado inaudito, por inesperado", eran las palabras de la presunta víctima.