Este jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, acordaron un nuevo modelo de financiación autonómica que supondrá, en concreto para Cataluña, 4.700 millones de euros más anualmente, equivalentes a un incremento del 12% de los recursos otorgados a la Generalitat y garantizará el principio de ordinalidad. La reacción de Junts, a pesar de este incremento en las transferencias, ha sido la de denostar el acuerdo y señalar que no aceptarán nada que esté por debajo del concierto vasco.
Los neoconvergentes también han intentado presionar, durante la legislatura, al Gobierno de Pedro Sánchez con la financiación autonómica, pero a su manera y por sus propias vías. Ver que el acuerdo se ha suscrito sin ellos ha sido un duro revés para los de Puigdemont, que subían, tras la rúbrica, un vídeo a sus redes sociales con el que ironizaban con el nuevo modelo de financiación, calificando de "rebajas" lo pactado por no haberse traducido en el concierto económico que, según los neoconvergentes, los republicanos vendieron en un principio. "¿Dónde está el concierto económico que se pactó para investir a Illa?", escribía Junts en la misma publicación.
Posteriormente, el portavoz de Junts, Josep Rius, criticaba el acuerdo afirmando que el nuevo modelo de financiación es una continuación del actual y que "Madrid continúa teniendo la llave de la caja", refiriéndose a los impuestos del territorio catalán. Además, lanzaba una advertencia a ERC: "Fiarlo todo a una cifra sin tener la llave de la caja es un error. Quizás hay un poco más de café, pero continúa siendo el café para todos", valoraban los neoconvergentes con un símil. En cuanto al papel de Esquerra Republicana, desde Junts consideran que con el acuerdo no se cumple con el modelo que ERC defendía en un inicio, es decir, el concierto económico."“Lo que anunciaron en su día y lo que han dicho hoy no se parece absolutamente en nada", denunciaba Rius.
"Nada que sea menos que el concierto vasco"
Los juntaires se mantienen, así, en la postura expresada este miércoles por su portavoz en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras, en una rueda de prensa en la que reclamó que Cataluña disponga de un concierto económico fuera del régimen común y, por ende, de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas, como con el que cuentan el País Vasco y Navarra. Nogueras dejó claro que para su partido el nuevo modelo de financiación es un fracaso y "una actualización del actual, que es el café para todos".
Del mismo modo, la portavoz aseguró que todo aquello que no sea dicho concierto económico no tendrá el apoyo de los posconvergentes en la Cámara Baja, aunque ese rechazo supusiera perder los casi 5.000 millones de euros anuales del nuevo modelo de financiación acordado entre Junqueras y Sánchez. "Todo lo que sea menos que el concierto vasco no contará con los votos de Junts", reivindicaba la neoconvergente.
"Es una tomadura de pelo"
Por su parte, el vicepresidente de Junts, Toni Castellà, también se ha pronunciado sobre el acuerdo y ha dicho del mismo que "es peor que un mal acuerdo". "Es una tomadura de pelo", ha criticado.
"Junts per Catalunya defiende el concierto, mientras que Esquerra Republicana sometió a sus bases la plena soberanía fiscal. Y lo que nos encontramos es que Catalunya no sale del régimen común", ha señalado en una entrevista para 'El Nacional', publicada este domingo. Además, ha opinado que el principio de ordinalidad "no se cumplirá" y que, con este modelo, a su juicio, cuando se aplique a la población real, Catalunya será la tercera que aporta y la novena que recibe, en sus palabras.
"Por tanto, han engañado. Y aquí reclamo responsabilidades", ha añadido y ha señalado a ERC por pactar un modelo que, a su parecer, favorece más a Andalucía que a Catalunya. Andalucía sería, efectivamente, la autonomía más beneficiada por este nuevo modelo, del mismo modo que la recaudación aumentaría en todas las regiones.
Preguntado por la votación de este modelo de financiación en el Congreso ha dicho que el PSOE "hace gesticulación, y lo que le interesa es hacer ver que cumple, que esto justifique el apoyo de ERC". Sobre la posición de ERC ha expuesto que sería "democrático y transparente que sometiera esta propuesta a sus bases" y ha hecho un llamamiento a los diputados de ERC en el Congreso para que reconduzcan la situación, textualmente.
"Nunca el catalanismo político, ahora independentismo, había sido tan decisivo para la gobernabilidad del Estado. No se podría explicar que no aprovecháramos esta oportunidad para, ahora sí, tener el concierto económico", ha zanjado Castellà.
Así, Junts se queda entre la espada y la pared, viendo cómo uno de sus principales puntos para buscarle las cosquillas al Ejecutivo de Sánchez durante la legislatura ha caído en saco roto y ha sido negociado, para más inri, por el otro signo independentista catalán. Tendrán, no obstante, la capacidad de vetar cualquier iniciativa que pase por el Parlamento con su voto en contra o la abstención, tal y como aseguraron que harían tras romper con el Gobierno de coalición por no materializar, bajo su criterio, los acuerdos suscritos antes de que comenzara la legislatura.