El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha sido entrevistado por el diario El Mundoen una conversación en la que la Unión Europea, la vivienda, el ascenso de Vox y la inmigración han sido los temas principales a tratar, con especial énfasis en los dos últimos tras los resultados de las elecciones aragonesas y extremeñas. El dirigente 'popular' ha anunciado, en su conversación con el medio conservador, que su partido pondrá esfuerzos en endurecer aún más las medidas migratorias, con una nueva proposición de ley que impondrá más requisitos para acceder a la nacionalidad española, ha defendido las propuestas neoliberales del PP en materia de vivienda, y ha mantenido que no va a modificar su equipo en Génova para este último año de legislatura. La crisis habitacional y la inmigración están siendo dos vectores de voto clave, y aunque el dirigente 'popular' asegura que el suyo y Vox son partidos muy diferentes, las urnas les piden entendimiento para sacar a Pedro Sánchez del Palacio de la Moncloa.

"A España se viene a trabajar, se viene a aportar. En España se entra legalmente. En España, cualquier persona que conviva con nosotros ha de cumplir las leyes que nosotros también tenemos que cumplir y ha de integrarse en la sociedad. La nacionalidad española no se regala, ni el permiso legal de residencia se regala. Por tanto, el que pueda venir con un contrato de trabajo, el que no tenga ningún tipo de antecedente penal o policial y el que se integre socialmente en España tiene posibilidades de convivir con los españoles. Desde luego, yo no seré el que regale la nacionalidad española ni el que dé permisos para todos. No lo voy a hacer", ha arrancado Feijóo sobre la inmigración, con un discurso que, de entrada, prejuzga a la población migrante. "Confundir humanidad con oportunismo es doblemente inmoral", ha apostillado, en referencia al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Por otro lado, Feijóo ha señalado estar trabajando en "un proyecto de ley orgánica sobre la nacionalidad española", algo que ya existe en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social y con la regulación en la Constitución Española sobre el concepto de nacionalidad. "Ahí vamos a dejar muy claro cuáles son los principios y cuáles son los requisitos que se han de cumplir para ostentar el honor de ser español", ha añadido.

Vivienda y Ley del Suelo

Al ser preguntado por el asunto que más preocupa a los españoles, especialmente a los jóvenes, como es la vivienda, el dirigente gallego ha hecho un símil médico: "Cuando tú tienes una patología muy compleja lo que tienes es que ver cómo con distintos tratamientos la vas disminuyendo". Entre sus propuestas, Feijóo ha abogado por modificar la ley del suelo y ha optado por señalar, de nuevo, al Gobierno central. "Hay que modificar la Ley del Suelo y considerar silencio positivo a los 90 días para empezar una obra. Eso desbloquea miles y miles de viviendas. Segundo, cuando invitas a dar un marco de seguridad jurídica para construir en tu país, eso conlleva un movimiento de inversión adicional para hacerlo. En 2005, 2006 y 2007, la vivienda nueva en España estaba alrededor de 500.000 o 600.000 anuales. ¿Por qué no se puede volver ahora a hacerlo? ¿Qué ocurre? Entonces las hacíamos cuando no debíamos, por la burbuja, y ahora no las estamos haciendo cuando debemos, por un problema de planteamiento ideológico de este Gobierno", ha opinado.

"Por lo tanto, facilitar todos los permisos y activar toda la capacidad urbanística. Decir muy claramente que los jóvenes tendrán cuenta de ahorro vivienda, tendrán un aval de hasta el 100% del valor de la hipoteca y se les eximirá del IRPF durante dos años, siempre que lo destinen a vivienda o a su negocio. Y después, claro, restaurar la legalidad: los 80.000 ciudadanos que no están cobrando la renta la cobrarán. Y en las más de 50.000 okupaciones ilegales en España, esos ciudadanos recuperarán la propiedad. En los 100 primeros días de Gobierno vamos a dotar el plan de vivienda, el plan de inmigración y un Plan Nacional del Agua que ya tenemos redactado", ha señalado el dirigente del PP, con medidas en la zona de confort de su ideario: deducciones fiscales, referencias a la okupación y la apuesta por la liberalización del suelo. De todas esas propuestas, Feijóo asegura que el PP no las presenta porque "en España, hablar hoy de propuestas es imposible".

La relación con Vox, el punto sobre el que pivota todo

Sobre la relación del PP con los de Abascal, Feijóo se mantiene sobrio y reconoce el crecimiento de la extrema derecha, pero no lo achaca a que provenga de una debilidad del PP y mantiene su compromiso de gobernar España en solitario. "Mantengo el compromiso que dije en el congreso del Partido Popular, lo mantengo con absoluta literalidad. Mi objetivo es que de las elecciones generales salga un Gobierno fuerte y un Gobierno de un partido de Estado que tenga experiencia de gobierno, que es el PP. Reitero que no tenemos líneas rojas para pactar con el tercer partido de nuestro país, que es Vox, los acuerdos puntuales que sean necesarios. Y reitero que la única línea roja que tiene el PP es Bildu, como partido heredero de una organización terrorista. Reitero que con el sanchismo no es posible acordar, y que con los independentistas no se va a mantener ninguna conversación que quede fuera de la Constitución. Esto es lo que he dicho y esto es lo que mantengo", ha repasado el gallego, que no cierra la puerta a acuerdos puntuales con la extrema derecha.

"Yo voy a hacer una campaña para decirles a los españoles que la situación actual de España requiere un Gobierno fuerte, y yo no he perdido la esperanza de que los electores lo entiendan. Si el 50% o el 60% de la gente dice que Pedro Sánchez se tiene que ir, pues PP y Vox se tienen que entender", ha señalado, dando a entender que el cambio de Gobierno es más importante que las relaciones entre ambas formaciones.

Sobre los resultados de las elecciones autonómicas, Feijóo destaca que el mensaje que dan los resultados de las mismas es diferente al de las generales. "El mensaje de las generales y el mensaje de las autonómicas son bastante distintos. Y no coincidentes, necesariamente. Ya veremos lo que dicen las generales. Se trata de votar a Sánchez o votarme a mí. Yo asumo ese reto. Ahora bien, no creo que ningún presidente del Partido Popular haya estado en una circunstancia como la que está en este momento el Partido Popular. Quizás la refundación de Aznar después de suceder a Fraga", ha valorado.

"Si el Partido Socialista consolida su hundimiento, el PP consolida su liderazgo y Vox consolida su ascenso y su tercer puesto, tenemos un mandato. El PP y Vox tienen que ser consecuentes con lo que los ciudadanos han mandado, con lo que las urnas han dicho. Y lo que han dicho las urnas es que el PP tiene que liderar los gobiernos en Aragón y en Extremadura con apoyo de Vox. Por tanto, el Partido Popular tiene que facilitar el cambio que ha salido de las urnas. Y esto es lo que vamos a trabajar", ha argumentado el gallego, que justifica así los pactos con la extrema derecha.

"El PP y Vox son partidos muy distintos. La democracia interna en el PP se lleva de una forma y la jerarquía, en Vox, se gestiona de otra. Pero cualquier acuerdo de coalición necesita la autorización del Comité Ejecutivo Nacional que yo presido. Por tanto, no va a haber acuerdos de gobierno en ninguna comunidad autónoma si yo no estoy de acuerdo. Pero no tengo problemas con eso, y las condiciones que le pedimos a Vox para alcanzar acuerdos son que todos los pactos que podamos alcanzar van a estar dentro de la Constitución y dentro de las leyes y la proporcionalidad con los escaños", ha sentenciado. Cabe destacar que ambos partidos ya tienen experiencia previa como socios de coalición en varias comunidades autónomas, antes de que la ultraderecha rompiera estos pactos por discrepancias con los 'populares'.

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