La crisis sanitaria de Ceuta abre un nuevo frente para el Ministerio de Sanidad. El Sindicato de Enfermería SATSE ha presentado una denuncia formal ante el Organismo Estatal Inspección de Trabajo y Seguridad Social contra INGESA Ceuta por las condiciones laborales que, según sostiene, están soportando las enfermeras de Atención Primaria desde la entrada masiva de inmigrantes de finales de julio.
La denuncia, según Ceuta Ahora, afecta directamente a una estructura sanitaria que depende del Ministerio que dirige Mónica García. SATSE sostiene que el extraordinario incremento de la presión asistencial no se ha acompañado de refuerzos suficientes de plantilla y que INGESA está recurriendo a jornadas adicionales de tarde, entre las 17.00 y las 21.00 horas, añadidas a la actividad ordinaria de mañana.
El aspecto más llamativo de la denuncia es el procedimiento utilizado para organizar esos servicios. Según el sindicato, algunas instrucciones se estarían transmitiendo verbalmente o mediante mensajes de WhatsApp, sin una resolución administrativa escrita que respalde al profesional. SATSE sostiene además que servicios inicialmente planteados como voluntarios pueden terminar convirtiéndose de facto en obligatorios: el trabajador podría elegir el día, pero no necesariamente rechazar la realización del turno extraordinario.
Riesgos laborales y falta de respaldo jurídico
El sindicato denuncia también que determinadas enfermeras son enviadas fuera de su zona básica de salud habitual para realizar visitas domiciliarias sin disponer, según SATSE, de una orden escrita que delimite formalmente su función y les proporcione cobertura administrativa ante posibles incidentes.
A ello se añade la seguridad física. La organización considera que algunas visitas domiciliarias se desarrollan en un contexto de elevada concentración de personas y tensión social, lo que incrementa los riesgos para el personal. El Pueblo de Ceuta también informa sobre la denuncia presentada ante Inspección reclama por ello medidas específicas de protección física y jurídica.
SATSE exige a INGESA que paralice las órdenes exclusivamente verbales, formalice por escrito cualquier requerimiento extraordinario y, especialmente, contrate profesionales adicionales en lugar de sostener la respuesta asistencial mediante prolongaciones de jornada de las plantillas existentes.
“No es solo una comunicación, es una denuncia en toda regla ante la Inspección”, ha subrayado la organización sindical.
Profesionales “devastados”
La denuncia llega después de semanas de enfrentamiento entre SATSE y el Ministerio. El sindicato ya había advertido el 17 de agosto de que los profesionales sanitarios de Ceuta se encontraban “totalmente devastados y destrozados” tras dos semanas afrontando la emergencia sin, a su juicio, los medios y recursos necesarios.
Su secretaria general en Ceuta, Elisabeth Muñoz, llegó a describir la situación del Hospital Universitario como “una catástrofe” y aseguró que los profesionales estaban física y emocionalmente agotados. También calificó de improductiva la visita de Mónica García a la ciudad al considerar que no aportó soluciones suficientes a los problemas denunciados.
El conflicto viene acompañado de una fuerte discrepancia sobre las propias cifras asistenciales. SATSE acusó días atrás a INGESA de ofrecer una imagen alejada de la realidad y sostuvo que las Urgencias habían registrado 286 asistencias en una jornada y 310 en la anterior, frente a cifras inferiores difundidas oficialmente para determinados periodos, según informa Verdad Ceuta.
De negar el colapso a una denuncia ante Trabajo
El nuevo frente resulta especialmente incómodo para Mónica García porque llega pocos días después de que la ministra visitara Ceuta y negara que existiera un colapso sanitario. García reconoció que algunas áreas estaban “tensionadas”, pero defendió la capacidad de respuesta de INGESA.
Ahora, uno de los principales sindicatos de enfermería no solo mantiene el diagnóstico contrario, sino que lleva formalmente al organismo dependiente del Ministerio ante la Inspección de Trabajo.
La denuncia no prejuzga que INGESA haya cometido una infracción: será la Inspección quien deberá analizar los hechos y determinar si existen incumplimientos laborales o de prevención de riesgos. Pero introduce una dimensión nueva en la crisis. Ya no se discute únicamente si hay suficientes camas o si puede utilizarse técnicamente la palabra “colapso”, sino cómo se está sosteniendo laboralmente la respuesta sanitaria y en qué condiciones trabajan los profesionales.
SATSE sostiene que la solución aplicada hasta ahora consiste en exigir más esfuerzo a unas plantillas que ya estaban tensionadas antes de la emergencia. Su reclamación es clara: refuerzos reales, descansos, órdenes formalizadas y protección para los profesionales.
La crisis de Ceuta llega así también a la Inspección de Trabajo, mientras aumenta la distancia entre el diagnóstico oficial del Ministerio y el que trasladan quienes trabajan sobre el terreno.
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