Duelo de manifestaciones entre el PP y Vox este domingo. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, convocaba esta semana a todos los españoles para acudir el 30 de noviembre, a las 12:00 horas, al Templo de Debod para protestar "contra los corruptos y los que los sostienen", después del ingreso en prisión preventiva de José Luis Ábalos y Koldo García. Una concentración que nacía con dudas al respecto de si Vox la secundaría o se uniría a ella y que el propio Feijóo valoraba como "desprovista de siglas y sin beneficio para ningún partido, sino en defensa de España", pero que la ultraderecha contestó enseguida con la convocatoria, a través de la plataforma Revuelta, de otra manifestación en la calle Ferraz, a escasos 200 metros del Templo de Debod, y una hora más tarde, a las 13:00.
"No es la primera vez que convoco a la gente a posicionarse en la calle y no creo que sea la última. No puedo normalizar lo que está ocurriendo con una mera valoración opinativa como esta. A todos los ciudadanos que quieren hablar y Sánchez no les da voz, pido que nos concentremos, no para beneficio de ningún partido, sino en defensa de España. El Gobierno está llamando a los españoles a protestar contra los jueces, yo les convoco a hacerlo contra los corruptos y a quienes los sostienen. Este domingo les espero a las 12:00h de la mañana en el Templo de Debod de Madrid, sé que queda poco tiempo hasta el domingo, que hará frío, pero este país no merece que nos quedemos quietos, yo no lo voy a hacer", explicaba Feijóo para justificar la convocatoria. Génova, con el objetivo en sacar tajada de los últimos acontecimientos políticos y judiciales, vuelve a agitar el avispero de la calle.
En este sentido, el líder de la oposición al Gobierno de Pedro Sánchez ha defendido que el decreto de prisión para Ábalos y Koldo "no puede interpretarse como un hecho aislado, es un ejemplo más y van demasiados de la degeneración de Sánchez, incluso antes de llegar al poder". En estos términos enumeraba Feijóo distintas causas judiciales que se ciernen sobre Ferraz, desde los pagos del PSOE en metálico hasta figuras como la mujer del presidente, Begoña Gómez: "Lo que ha ocurrido hoy no son hechos aislados, no es mala suerte ni conspiración del Poder Judicial. La coincidencia de diferentes jueces desde distintas instanacias pone de relieve la siguiente certeza: Sánchez no es un hombre rodeado de manzanas podridas, él es la manzana podrida, ha podrido a todo y a todos. En ausencia de cualquier mínimo ético por su parte todo lo que está a su alrededor se ha acabado descomponiendo", argumentaba ante los medios, pasando por alto los múltiples casos de corrupción que han azotado al Partido Popular a lo largo de su historia.
Vox contraprograma al PP
Y a tan solo 200 metros y con una hora de diferencia de la concentración de los 'populares', los jóvenes de Vox, unificados en la organización Revuelta, harán lo propio en Ferraz, a las puertas de la sede del PSOE, bajo el lema "todos contra una organización criminal".
Así lo anunció la organización de jóvenes ultraderechistas a través de sus redes sociales; una cita que tendrá lugar a unos 200 metros de distancia de la convocada por Núñez Feijóo. "Llamamos a todos los españoles con dignidad, una vez más, a concentrarse frente a la sede corrupta, criminal y antiespañola del PSOE. ¡Que se alce el pueblo español", invitaban.
Esta segunda convocatoria nace en sintonía con la negativa de la cúpula de los de Santiago Abascal a acudir a la investigación de Núñez Feijóo en el Templo de Debod. La portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Pepa Millán, tachaba la convocatoria de los 'populares' de "tomadura de pelo".
"El Partido Popular, que convoca manifestaciones los domingos, pero entre semana se sienta con el PSOE a pactar y a charlar como si aquí no pasara nada. Así que nosotros no vamos a participar en esa tomadura de pelo. Nosotros estaremos personados en los juzgados, como estamos hasta ahora, para que el gobierno asuma su responsabilidad criminal", afeaba. De la misma manera, Millán se quiso referir a la condena del Tribunal Supremo al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, motivo por el que opinó que España ha vivido "uno de los episodios más dantescos y lamentables de la ristra de despropósitos de este Gobierno absolutamente corrupto".