Irene Montero ha llevado ante las autoridades y la justicia las amenazas de muerte que ha recibido por parte de la organización neonazi Grupo 764. La eurodiputada de Podemos ha presentado estos hechos ante la Policía Nacional (CNP), cuya Brigada de Información, tal y como ha informado Diario Red, ha elevado el nivel de alerta tras considerar que la amenaza es creíble y con posibilidad de materializarse, debido a la peligrosidad acreditada de esta red, cuyos movimientos son seguidos cuidadosamente por parte de las principales agencias de inteligencia del mundo, como el FBI.
Según el diario digital, la amenaza no solo plantea daños a Irene Montero, sino también a su entorno. Esta advertencia fue enviada por parte de un miembro de esta organización neonazi, la cual se encuentra catalogada por las agencias de inteligencia también como terrorista. El mensaje que llegó a la eurodiputada se encontraba justificado por parte del autor en que debía llevar a cabo una "venganza contra la sociedad", tras haber sufrido supuestos maltratos en instituciones psiquiátricas en México antes de trasladarse a España.
El objetivo: propiciar el caos en la sociedad
Tanto el mencionado FBI como la Interpol presentan a Grupo 764 como una de las amenazas de terrorismo más peligrosas de la actualidad. La agencia de inteligencia estadounidense expone que esta organización lleva a cabo sextorsión, coerción para autolesiones, así como recaba material de abuso sexual infantil. Fundada en Stephenville, Texas, la mayoría de los miembros son menores de edad, aunque también se han identificado adultos. La red se ha fragmentado en múltiples subgrupos afiliados y, en ocasiones, se ha aliado con otros colectivos aceleracionistas violentos.
Grupo 764 se define a sí mismo como una organización extremista y violenta de carácter nihilista. Su forma de operar es diferente a la de otras bandas, ya que no persigue un objetivo político como tal, sino que busca propiciar el caos mediante el terrorismo, la tortura psicológica y el asesinato. La crueldad de su modus operandi lleva a que el perfil de sus integrantes no acumule una radicalización progresiva, sino que llega con un marcado carácter violento desde el inicio, ya que, según los informes que alertan del peligro que supone Grupo 764, entre otros asuntos, a sus aspirantes les reclaman para ser admitidos pruebas de abuso o explotación.
A día de hoy, tras la detención de su fundador, Bradley Cadenhead, que cumple una condena de 80 años de prisión, la organización opera de manera descentralizada. No obstante, no por ello su peligro es menor, algo que se evidencia en países como Canadá y Nueva Zelanda, que ya han declarado de manera oficial a esta banda como grupo terrorista.
En España, Grupo 764 se ha detectado operando en principalmente en el ámbito del ciberdelito y promoviendo la radicalización de jóvenes en foros de extrema derecha. El mar donde pesca esta organización terrorista neonazi es internet. Así, focaliza los esfuerzos de reclutamiento en redes sociales o videojuegos en los que se puede conectar con otros jugadores de forma online. De esta manera, acuden a los puntos de moda entre los jóvenes, como Roblox, Minecraft, TikTok, Instagram, Snapchat, Reddit y X, donde los miembros de la banda se dirigen deliberadamente a menores, generalmente de entre 9 y 17 años, buscando que estos muestren signos de depresión, inestabilidad familiar o aislamiento social.
Grupo 764 ya es un peligroso conocido en distintos lugares
Entre otras acciones llevadas a cabo por esta organización, en marzo de 2025 la Universidad de la República (Udelar) en Montevideo (Uruguay) suspendió todas sus clases tras recibir un correo electrónico en el que alguien que afirmaba pertenecer a 764 amenazaba con cometer una masacre, anunciando que iría armado con armas de fuego y cuchillos, que mataría a la mayor cantidad de personas posible y que transmitiría el ataque en directo por redes sociales. La comunicación fue tomada en serio por las autoridades y provocó la evacuación de facultades y la intervención policial.
Ese mismo tipo de amenaza intimidatoria se registró en Argentina, cuando la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) recibió un email firmado con el nombre “Belcebu 764” que describía un ataque armado inminente con armas largas, incluido un fusil tipo AK‑47, lo que llevó a evacuar edificios y suspender actividades mientras se investigaba la procedencia y se analizaban las imágenes adjuntas.
En noviembre de 2025 la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria activó protocolos de seguridad y desalojó varias facultades tras recibir una amenaza de “masacre” atribuida al grupo 764, lo que obligó a la Policía Nacional a actuar de forma preventiva por la gravedad del mensaje. Además, antes, en febrero, la Guardia Civil detuvo en Valencia a un joven de 23 años que había enviado correos electrónicos amenazando con tiroteos y ataques con explosivos a múltiples colegios, presuntamente afirmando su pertenencia a 764 y generando la evacuación de centros educativos en varios municipios antes de su arresto.
Además de estas amenazas, autoridades de varios países han vinculado a individuos afiliados a esta red con delitos graves, como arrestos por distribución de pornografía infantil, extorsión de menores, posesión de material abusivo y planeamientos de ataques violentos; varios de estos casos han llevado a sentencias de prisión o procesos judiciales abiertos en Estados Unidos, Canadá, Brasil, Reino Unido y Europa.