El PSOE extremeño ha afirmado este lunes que la presidenta en funciones de la Junta, María Guardiola, no está capacitada para alcanzar un pacto de gobierno y que incluso su propio partido la habría relegado de las conversaciones con Vox porque, según sostienen, “ni los suyos confían en ella”.

La gran jugada de la baronesa popular ha sido nefasta: adelantó los comicios autonómicos tras un bloqueo presupuestario: Vox se negó en rotundo. Así, Extremadura dio el pistoletazo de salida a la saga de los caucus de las derechas. No logró crecer en votos, aunque si en escaños (uno). Además, la participación de los ciudadanos fue pírrica.

Guardiola no controla el rumbo de su partido. No participa en las negociaciones por su animadversión personal con Santiago Abascal. Y no tiene garantizada la presidencia de la Junta de Extremadura.

Por su parte, la portavoz socialista en la Asamblea, Piedad Álvarez, ha criticado que la comunidad autónoma permanece en una situación repetitiva, similar a un “Día de la marmota”, desde que Guardiola optó por adelantar los comicios ante la ausencia de presupuestos. Asimismo, ha reprochado que, dos meses después, Extremadura continúe sin cuentas aprobadas y sin un nuevo Ejecutivo, y que, en su opinión, no se esté actuando con la urgencia necesaria para desbloquear el escenario.

Según ha indicado Álvarez, las negociaciones para formar gobierno se están llevando a cabo con una “opacidad absoluta” y bajo “órdenes y contraórdenes procedentes de Madrid”. Además, ha subrayado que el diálogo tendrá lugar en la capital, lo que, a su entender, confirma que María Guardiola ha sido apartada por su propio partido y desplazada de las conversaciones con Vox.

La portavoz socialista ha achacado esta situación a un “tacticismo político y electoral” que, en su opinión, no está aportando “ningún progreso ni ningún proyecto” para la ciudadanía extremeña. “Parálisis total, falta de explicaciones, nadie asume responsabilidades”, ha sintetizado.

Asimismo, ha hecho referencia a las discrepancias públicas entre dirigentes del PP y Vox, con un “intercambio de reproches vergonzosos” a través de redes sociales y medios, y ha señalado que, según maneja el PSOE, el último encuentro presencial entre ambas formaciones tuvo lugar el 29 de enero.

En su opinión, la presidenta en funciones no ha logrado cerrar un acuerdo con Vox, lo que habría motivado que su propio partido la apartara de las negociaciones. “En su partido han tomado nota y la han excluido de ese proceso”, ha reiterado.

En relación con las recientes declaraciones sobre feminismo, la portavoz socialista ha afirmado que el PSOE no necesita "ningún carné" para acreditarse como feminista y ha marcado distancias con las posiciones de Vox. En este sentido, ha cuestionado que se pueda equiparar el feminismo socialista con el que defiende la formación de Santiago Abascal.

Además, ha recordado que el año pasado Guardiola rechazó negociar los presupuestos con el PSOE por desconfianza hacia Vox y ha considerado que ahora la situación evidencia una contradicción política.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio