Extremadura, Aragón y, próximamente, Castilla y León. El escenario postelectoral que se lleva presentando en España desde el pasado mes de diciembre se concentra en la falta de acuerdo entre el Partido Popular y Vox en el ámbito territorial. Con la imposibilidad de María Guardiola de formar Gobierno, las negociaciones aún en curso con Jorge Azcón a la cabeza, y a la espera de qué sucederá con el mandato de Alfonso Fernánez Mañueco, la última palabra continúa en Vox.
Debido a la incertidumbre actual, los principales líderes de ambas fuerzas políticas no parecen encontrar consenso tampoco en el plano nacional, esgrimiendo desde hace semanas un tira y afloja de reproches que evidencia el estado de las negociaciones. En este sentido, este martes Alberto Núñez Feijóo ha entrado en acusaciones contra Santiago Abascal, a quien ha culpado de impedir “que se puedan gobernar las comunidades autónomas”.
Durante un acto del PP en Burgo de Osma (Soria), el líder de Génova ha acusado al presidente del partido ultraderechista de falta de “patriotismo” al no querer alcanzar acuerdos de Gobierno en los territorios donde ya se acudió a las urnas: “Resulta que un político ama a España por encima de todo y lo que quiere es que no se pueda gobernar las comunidades autónomas. Hombre, esto de patriota te viene grande”, ha espetado.
En estos términos ha criticado Feijóo que esté “de moda no gobernar” en política y, al tiempo, ha reprochado la ruptura que acometió Vox con el PP en las autonomías allá por julio de 2024: “Hay algunos que pudieron gobernar aquí y dieron la espantada, porque parece ser que le iban mejor en las encuestas si salían del gobierno que si estaban en el gobierno. Responsabilidad pura”, ha añadido.
Desde el escenario nacional, otras voces de Génova se han pronunciado en la misma dirección crítica contra la ultraderecha. En el caso de la portavoz parlamentaria en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha recriminado a Vox que interponga “todas las excusas posibles” para no alcanzar un pacto con el PP de Extremadura y Aragón, aún pendientes de formalizar Ejecutivo.
“Entre otras cosas porque tenemos campaña electoral en Castilla y León. Yo creo que Vox tiene que ser coherente. (…) Vox saca el mejor resultado de su historia, pero no quiere entrar en los gobiernos para gestionar. Y entonces, ¿para qué se presentan? No sé cómo se lo van a explicar a la gente”, ha instado, en clara alusión a la próxima cita en las urnas que se dará este domingo 15 de marzo.
Vox asegura que el PP “no sabe con quién pactar”
Con el foco situado en lo que puede suceder en Castilla y León, en el lado contrario, Abascal ha considerado como “poco inteligentes” las críticas vertidas por el candidato del PP a Vox por utilizar una estrategia de “demonización” que, según considera, tan sólo “perjudicará” a los propios populares, ha dicho desde Astorga (León).
Para el líder de Vox, esta inminente cita en las urnas servirá para dirimir “la mezcla” entre PP y Vox, al considerar que la izquierda no tiene opciones de suma. Ha asegurado así que, si la fuerza de Vox es reducida, el PP mantendrá las políticas tradicionales, mientras que un resultado amplio para su partido obligará a los populares a “rectificar” y negociar “medida a medida”.
A su vez, también con la mirada situada en las próximas elecciones en Andalucía, aunque aún se desconoce fecha exacta, pero se prevé que se celebren en junio, el líder de Vox le ha recordado al presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, que gobierna “exclusivamente gracias a la existencia” de su partido, censurando así que los populares “no saben con quién quieren pactar”.
“Una mayoría que el PP aprovechó para gobernar; una mayoría que el PP ha despreciado y una mayoría que el PP de Juanma Moreno ha traicionado”, ha agregado Abascal, al tiempo que ha matizado que los de Núñez Feijóo tienen un problema “muy serio” al no saber “con quién quieren pactar y qué quieren hacer”.