María Guardiola tendrá que esperar al menos dos meses para poder desbloquear el gobierno de Extremadura y ser presidenta de la Junta de la comunidad autónoma. El partido de extrema derecha votará este viernes en contra del candidato del Partido Popular en la región, tal y como anunció el partido de Santiago Abascal el pasado jueves.
Génova considera que la negativa “lleva días decidida y probablemente no guarde relación con las conversaciones mantenidas en Extremadura, sino que obedezca a factores externos”. Los ‘populares’ cargan directamente contra Abascal: “Nunca pensamos que el partido de Santiago Abascal uniría sus votos al partido de Pedro Sánchez en contra de un gobierno del PP”.
El partido que ganó las elecciones extremeñas, aunque la gran triunfadora de la noche fue Vox, “confiaba en que la responsabilidad le impidiera unirse a la izquierda y la extrema izquierda en contra de un gobierno de centro derecha”. Al haber tomado esta decisión, los ‘populares’ creen que “algo ha debido que pasar en Vox” para que no respalden a Guardiola. “Esperemos que recapaciten en los próximos dos meses y que el bloqueo que endosarán mañana a los ciudadanos de Extremadura no lo extiendan a otros territorios”, contemplan.
Algo ha debido de pasar
Así las cosas, los 11 votos de los diputados de Vox más los 18 del PSOE y los 7 de Unidas por Extremadura impedirán a Guardiola convertirse este viernes en presidenta y forzará a un nuevo periodo de dos meses para no acudir a las urnas. Con esto, en las próximas ocho semanas Guardiola solo podrá servir en la Asamblea la celebración de los plenos que ella considere necesarios para conseguir la investidura y, en caso de no conseguir el acuerdo con los de Abascal, los extremeños volverían a las urnas a finales del mes de junio.
El PP estaba convencido de que podría llegar a un acuerdo en las próximas 48 horas que transcurren entre los dos plenos. A pesar de que Guardiola asumió las tesis ultraderechistas en materia de migración o en contra del Pacto Verde, así como contra Mercosur.
El pasado miércoles, el presidente de Vox ya marcó el paso a sus socios de gobierno, cuando dijo que el acuerdo podría producirse, pero en “semanas”, matizando así que vería improbable conseguir en un par de días lo que no había logrado en dos meses después de las elecciones. Con ello, frenaba las aspiraciones de Guardiola cuando terminó la primera sesión, cuando llegó a señalar que el acuerdo “estaba muy cerca de cerrarse”.
Vox mantiene así la vista puesta en las elecciones de Castilla y León del próximo 15 de marzo después de que su candidato extremeño, Óscar Fernández Calle, hiciera públicas las 23 exigencias que tenía para alcanzar un acuerdo. En las últimas semanas, sí había trascendido el enfado de Abascal, que habría pedido al menos res consejerías, una vicepresidencia y controlar varios organismos públicos, entre ellos la televisión regional.
En paralelo, el PSOE celebra este viernes su Comité Regional para establecer las fechas del Congreso Regional Extraordinario para nombrar el sucesor de Miguel Ángel Gallardo, quien dimitió después del fiasco electoral. A partir de ahí, todo apunta a que se abrirá un proceso de primarias.
El último en sumarse a la lista de posibles candidatos se encuentran el alcalde de Olivenza, Manuel José González Andrade; la expresidenta de la Asamblea, Soraya Vega; o Álvaro Sánchez Cotrina, secretario provincial de Cáceres.