La que fuera secretaria general del PP cuando estalla el que hasta el momento es uno de los mayores casos de corrupción que ha golpeado a nuestro país, sino el más grave, María Dolores de Cospedal, está citada como testigo en el transcurso del juicio que arrancaba esta semana. Detrás de esta condición se encuentran pruebas que podrían ser suficientes para que la calidad de la declarante fuera otra y una investigación que, cuanto menos, permite el beneficio de la duda.

De hecho, la acusación popular ejercida por el PSOE ha vuelto a pedir en las últimas horas la imputación de la protagonista de estas líneas y que se atribuya a la formación conservadora la condición de responsable civil a título lucrativo, en tanto en cuanto se entiende que fue la formación y no el Ministerio del Interior como entidad -aunque por aquel entonces éste tuviera signo ‘popular’- la que se beneficio de la información sensible del extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas.

Para empezar, María Dolores de Cospedal fue secretaria general del partido entre 2008 y 2018, una década de la cual buena parte estuvo ocupada por la trama que en los últimos días ha vuelto a llenar portadas por el desarrollo judicial. Hasta aquí, cabría mantener la posibilidad de que la también expresidenta de Castilla-La Mancha no supiera qué estaba pasando porque estar en un cargo no hace automáticamente que sepas todo lo que pasa a tu alrededor, pero en este supuesto concreto es algo poco menos que imposible.

Las grabaciones de Villarejo: "libretita", medios de comunicación e informes policiales

Lo primero de todo, por lo mencionado anteriormente: el PP era el principal interesado en los documentos de Bárcenas que evidenciaban la existencia de una ‘caja b’. Pero es que además Cospedal ha aparecido en todo este tiempo en grabaciones que apuntarían directamente a un conocimiento de lo que estaba ocurriendo y de qué manera se trataría en los medios de comunicación, entre otros puntos a nivel interno que habría tratado en esas conversaciones con el excomisario José Manuel Villarejo.

La más conocida es la de la ya famosa “libretita”, que se produjo el 20 de enero de 2013, apenas dos días después de que el diario El Mundo publicara información sobre el pago de sobresueldos en negro a una parte de la cúpula del PP. En aquella llamada, grabada por Villarejo y que se requisó en su vivienda por orden judicial dentro de la Operación Tándem, ella expresa su preocupación porque los papeles de Bárcenas, a los que denomina como “libretita”, estuvieran en poder de periodistas y cuestionaba si estos tenían una lista de las personas supuestamente beneficiadas por este modus operandi, a todas luces ilegal.

El fragmento, publicado por El País, resulta contundente y sería el resumen perfecto de que la ex secretaria general del PP fue quien dirigía el centro de operaciones de la trama; para muchos un secreto a voces durante 13 años que judicialmente no ha tenido más repercusión, pues las distintas actuaciones que han acontecido hasta la fecha -a cargo de jueces como Manuel García Castellón o Antonio Piña- le han librado de cualquier responsabilidad penal que pudiera dirimirse si se certificara su implicación.

“La libretita… sería mejor poder pararla”, le pedía Cospedal al ex comisario, quien intenta tranquilizarla diciéndole que no se preocupe porque él va a “estar al loro" del tema”. A lo largo de la conversación, el segundo también le dice que tiene que “anticiparse a la jugada”, en lo que ella se muestra de acuerdo: “Es lo más importante”.

Villarejo le asegura a la receptora de sus palabras que ha intentado evitar que se publicara en los medios de comunicación, señalando incluso que estuvo “comiendo el tarro” a periodistas “de que no lo sacaran”. Aquí, aparece el nombre directamente de Mariano Rajoy, al que apodó “El Asturiano” o “El Barbas” y que figura en otras grabaciones.

“Querían sacar al principio (los periodistas) una lista de las que ellos decían que había, una lista en la que estaba el presi”, avisa el excomisario. “Tú sacas una lista así, y al día siguiente tienen una querella, ¿eh?”, contesta Cospedal.

El 31 de enero de 2013 se publican en El País los papeles manuscritos de Bárcenas, que registró durante casi 20 años, entre 1990 y 2019, una contabilidad paralela con las cifras periódicas que recibieron miembros del PP como sobresueldos.

En abril de 2026 vuelven a hablar los dos, está vez en el contexto de la elaboración de informes policiales. Ambos hablan acerca de los documentos que salen del Ministerio hacia la Audiencia Nacional, las fuentes que habrían informado y, según los audios, de las complicaciones que existen para intenta cambiar los párrafos que más afectaban a la formación.

Y como estos, hay muchas otras conversaciones entre la exsecretaria y Villarejo, algunos de los cuales publicó en exclusiva ElPlural.com.

"No contiene elementos incriminatorios que se consideren suficientes"

Hasta ahora, el análisis de estos audios tampoco ha estado exento de polémica. En una pieza abierta por el magistrado García Castellón, envió las grabaciones. En una de ellas, la exministra reconocía haber tenido acceso a los informes de la caja paralela del PP antes del juez porque se los hacía llegar el responsable de Interior en persona. Esto lo avanzó elDiario.es.

Pese a ello, tanto Anticorrupción como el togado Antonio Piña declinaron que Cospedal fuera imputada porque, en palabras del juez, los audios “no contienen elementos incriminatorios que se consideren suficientes para reiniciar una investigación que se encuentra sobreseída” en relación a uno de los rostros más visibles de aquel PP.

No se quedó ahí, sino que cargó también contra el PSOE por actuar en contra de “la verdad en su fundamentación, desconocedor de la buena fe procesal, y lo que es bastante peor, erróneo en los términos en los que se presenta”. Los socialistas han solicitado en las últimas horas la suspensión del inicio del juicio para que se investigue a la que fuera ministra de Defensa y a su exmarido, el empresario Ignacio López de Hierro, citado también como testigo.

Asimismo, la defensa del partido que ahora se encuentra en el Gobierno ha pedido al tribunal que cite al PP como “partícipe a título lucrativo”, argumentando que “es beneficiario de la actividad objeto del juicio”, o al menos que “se le traiga” como responsable civil subsidiaria. Todo ello a tenor de la “conexión política” de la trama.

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