El Consejo de Ministros ha atajado su visible crisis de Gobierno, materializada este mismo viernes con un bloqueo por parte de los ministros de Sumar a entrar a la reunión por la no inclusión de medidas de vivienda, con dos textos alternativos, dos decretos que entrarán en vigor este mismo sábado pero deberán enfrentarse a la aritmética parlamentaria de forma individual.
Concretamente, el ala minoritaria del Ejecutivo ha puesto sobre la mesa dos medidas muy concretas, condición sine qua non para que existiese quórum en Moncloa. Se trataba del control a los márgenes empresariales, que finalmente ha sido incluido en el gran decreto aprobado este viernes en Moncloa, y la prórroga de los alquileres, que ha sido relegado a un segundo texto tras la presión de los de Yolanda Díaz.
Toda esta batalla intramuros ha provocado que el inicio del Consejo de Ministros haya arrancado con dos horas de retraso. Además, la reunión, tras una conversación privada entre el propio presidente del Gobierno y su vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha empezado sin acuerdo. Finalmente, y tras un cruce de filtraciones y un caos evidente de informaciones contrapuestas, el Gobierno ha conseguido el quórum gracias a una fórmula novedosa, la del doble decreto, que ha conseguido soliviantar el estado de ánimo de una coalición que amenazaba a primera hora con saltar por los aires.
Una vez calmados los ánimos, y tras un Consejo de Ministros que ha durado cerca de 55 minutos, ha sido el propio Sánchez el encargado de comparecer para dar cuentas de lo sucedido. El presidente, satisfecho con el decreto aprobado, ha explicado que el texto principal consta de 80 medidas concretas dotadas de 5.000 millones de euros. "Cuando el plan entre en vigor este sábado, España se convertirá en el país con el mayor escudo económico y social de toda la Unión Europea (UE) en respuesta a esta guerra ilegal que no avalamos", ha expuesto Sánchez.
"Sus medidas estarán vigentes el tiempo que sea necesario y si la gravedad lo requiere las ampliaremos", ha continuado, pormenorizando de esta forma que se trata de un plan vivo y con capacidad de incorporar nuevas necesidades. "Ningún plan, por ambicioso que sea, podrá neutralizar todas las miserias de esta guerra ilegal, por eso tenemos que elegir el fin de este conflicto y decirlo todos los partidos", ha reclamado.
Sumar reivindica su papel en la negociación
En paralelo, y mientras el líder del Ejecutivo reivindicaba que las tiranteces entre socios son habituales y entran dentro de la normalidad, desde Sumar reivindicaban su papel en la negociación para "ampliar el escudo social" y "hacerlo más justo y ambicioso".
"Sumar está en el Gobierno para esto. Para ir más lejos cuando el momento lo exige. Para que ninguna crisis se convierta en una oportunidad de negocio para los de siempre. Para proteger a toda la gente trabajadora. Para que la política sirva a las mayorías, no a los mercados. Hoy hemos dado un paso más en esa dirección", proseguían, reivindicando como propio el segundo decreto, que, como han indicado fuentes solventes de la negociación, es íntegramente de vivienda.
"En 2026 y 2027 vencen más de un millón de contratos de alquiler que afectan a 2,7 millones de personas. El decreto permitirá prorrogar esos contratos en las mismas condiciones para evitar que ninguna familia se enfrente a subidas de hasta 500 euros al mes", sentenciaban estas mismas voces.