Varias diferencias separan a la Primera Comunión de quien ahora es Rey de España y quien aspira a serlo en el futuro, la Princesa Leonor. En su día, Felipe VI vivió una ceremonia íntima en la Capilla de la Zarzuela, vestido de blanco, y pudo celebrarlo ese día junto a unos amigos. En cambio, Leonor tomará la comunión con sus compañeros de clase en la Parroquia de Nuestra Señora de Aravaca, tendrá que vestir el uniforme escolar y tendrá que esperar al sábado para celebrarlo. Sin embargo, hay un vínculo entre ambos eventos: la ausencia de dos importantes miembros de la familia por culpa de los problemas internos.

A la comunión de Felipe no acudió su abuelo, Don Juan. Tal y como señala Vanitatis, el conde de Barcelona seguía entonces muy enfadado con Juan Carlos por haber aceptado la petición de Francisco Franco de que fuera el nuevo monarca, saltándose así el orden dinástico que debía convertir a Don Juan en Rey. De hecho, el padre del rey emérito era reincidente con su actitud, pues también había faltado a las comuniones de las infantas  Elena y Cristina.

Ni la tía ni los primos
Casualidades del destino, ahora es la infanta Cristina quien se ausentará en la comunión de su sobrina y heredera al trono. Lo cierto es que el colegio Santa María de los Rosales sólo permite acudir a la celebración a un número reducido de invitados cercanos y los Reyes aseguran querer respetar la norma. Sin embargo, el sábado se celebrará un fiesta en el Palacio de La Zarzuela a la que acudirán todos aquellos que faltaron a la ceremonia. Todos menos su tía Cristina y sus primos Urdangarin.

Distanciamiento
La ausencia parece justificarse en el perfil bajo que ha mantenido la infanta tras el estallido del caso Nóos y que se ha agravado tras la llegada de Felipe VI al trono y sus intentos infructuosos para que su hermana renuncie a sus derechos dinásticos. De hecho, desde 2012 no existen fotografías conjuntas de Cristina con sus sobrinas Leonor y Sofía. Además, en su intento por distanciarse de la familia Urdangarin-Borbón, Felipe y Letizia tampoco acudieron a Ginebra para asistir a la comunión de Irene Urdangarin.