La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo independiente creado en 2007 para la investigación de siniestros, continúa desplegada en Adamuz (Córdoba) para determinar las causas y circunstancias del accidente sucedido el pasado domingo, cuando un tren Iryio descarriló y un Alvia colisionó con los vagones que invadían su vida. El órgano se encuentra actualmente recogiendo información en el terreno y recopilando documentación y datos de los diferentes registros, tal y como han informado fuentes gubernamentales, y prevé realizar un análisis de laboratorio sobre el material y otras actuaciones en la próxima fase.

Las tesis del fallo en la vía o en el material rodante son las que han ganado más peso en las últimas horas, pero desde CIAF reniegan de asumir una causa en un momento tan inicial de la investigación y aseguran que “todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso están abiertas”. El expediente del caso (08/2026) fue abierto la noche del propio día del accidente, momento en el que llegó un equipo del organismo, y aún permanece abierto, y no parece que vaya a cerrarse próximamente.

El secretario de la Comisión y dos técnicos investigadores inspeccionaron en un primer momento el punto de inicio del descarrilamiento, la infraestructura de carriles, traviesas y plataforma, y los daños. Al día siguiente, procedieron a la inspección de la infraestructura y del material rodante de los trenes afectados. A la par, mantuvieron y mantienen contacto con las empresas ferroviarias involucradas (Renfe e Iryo), el administrador de la infraestructura (Adif), Guardia Civil, los servicios de rescate, la policía judicial, el Ministerio de Transportes y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.

“Tras inspeccionar el terreno, la CIAF ha determinado que será necesario analizar en laboratorio los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento e inspeccionar en taller la rodadura del tren Iryo”, explican los siguientes pasos desde Moncloa. “También extraerá los datos de los registradores jurídicos embarcados de ambos trenes, en coordinación con policía judicial, criminalística de Guardia Civil, la jueza de guardia, Adif, Renfe e Iryo”, han ahondado las mismas fuentes.

Asimismo, el organismo ha solicitado a ADIF información sobre los registros de circulaciones por Adamuz en los dos días anteriores al suceso y “realizará inspecciones en la rodadura de otros trenes que circularon anteriormente por ese punto”, tarea para la que moviliza otros dos investigadores. Sobre la inspección de otros trenes, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dado algún otro detalle en una entrevista concedida a Telecinco.

Puente da más detalles

“Los bogies -pieza con diversos componentes que articula ejes y ruedas- de los primeros cinco coches del Iryo presentan una marca y es posible, incluso, que los dos o tres trenes que pasaron anteriormente tengan marcas similares”, ha explicado Puente, razón por lo que se revisarán también este material rodante. “La cuestión, ahora, es conocer por qué, cómo se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías o si era la propia vía la que había empezado a romperse”, ha expuesto aspectos que se investigan.  

No obstante, ha asegurado que la vía afectada “cumplía con todos los parámetros de seguridad establecidos en la normativa”. “Su renovación se concluyó en mayo del año pasado, se ha sometido a todas las pruebas de fiabilidad que establece el protocolo de ADIF, en el mes de octubre tuvo una prueba geométrica, a finales de noviembre una prueba dinámica y, además, tuvo la prueba de inspección a pie, que se hace una vez al año, el 5 de noviembre”, ha detallado, finalizando con que “no podemos, en este momento, sacar una conclusión”.

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