Una semana. Es el tiempo que dista hasta las elecciones autonómicas de Aragón, fechadas para el 8 de febrero y con un panorama a pie de urna muy revelador del sentido que tomará la región tras los comicios. Todo apunta a que Jorge Azcón, candidato del PP y actual presidente de la comunidad autónoma, triunfará holgadamente, pero no lo suficiente para gobernar en solitario, por lo que dependerá de un Vox cada vez más crecido. Mientras, la izquierda se presenta dividida, con el voto muy fragmentado entre varias formaciones y sin posibilidades de formar gobierno si los resultados se mantienen fieles a los sondeos. 

Observando diferentes sociométricas, como la de A+M, la derecha obtendría un triunfo en bloque (PP+Vox) con un 60% de la intención del voto. Según este sondeo, los populares repetirían triunfo y alcanzarían la horquilla de los 29-30 escaños, uno o dos más que los actuales, mientras que Vox ganaría hasta tres parlamentarios para situarse en los 10. En total, 39-40 escaños que sobrepasan los 34 necesarios para la mayoría absoluta, por lo que la ultraderecha tendrá palabra de peso en la potencial investidura de Jorge Azcón.

Por su parte, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela tendencias similares, asumiendo una probabilidad de voto del 35,3% para el PP y una horquilla similar a la de las anteriores elecciones, entre 25 y 29 escaños. La sociométrica de Tezanos adjudica a los socialistas entre 17 y 23 escaños para el PSOE y entre 10 y 13 para Vox, panorama idéntico al de A+M: Jorge Azcón se alzaría victorioso, pero necesitando como el comer el beneplácito de Vox para revalidar la presidencia.

Otros sondeos anticipan resultados similares aunque algo más generosos para el PP. 40dB y Sigma Dos determinan mayor intención de voto para los populares con un 37,4% y 38,1%, respectivamente, mientras que otras como EM-Analytics NC Report colocan a Azcón muy cerca de romper la barrera del 40%, con un 39,8% y 39,9% respectivamente. En todos los casos el PSOE es la segunda fuerza de manera holgada, con una intención media de entre el 23 % y el 26 %, y a Vox, tercera, con un promedio del 16,5%.

14,7% de indecisos y la izquierda, fragmentada

El barómetro del CIS también revela que el 14,7% de los aragoneses encuestados no tiene todavía claro su voto. El 2,7% de los encuestados, a su vez, se ha negado a responder y el 3,3% ha asegurado que no acudirá a las urnas el próximo domingo 8 de febrero.

Más allá de los tres principales partidos, Aragón tiene un panorama electoral marcado por la división del voto en la izquierda, con las candidaturas por separado de Chunta Aragonesista, IU-Sumar y Podemos-Alianza Verde, a las que se suman las de los regionalistas Aragón Existe y el Partido Aragonés (Par). En las elecciones de 2023, Podemos consiguió un parlamentario que actualmente perdería según las estimaciones consultadas. El Partido Aragonés, que apoyó junto a Vox la investidura de Azcón en 2023, también quedaría fuera de las Cortes, mientras que IU-Sumar conservaría su diputado y Aragón Existe perdería uno para quedarse con solamente dos.

Efectuando una división por bloques, sumando la izquierda con Aragón Existe y la Chunta se aglutinarían 25 diputados, a nueve de la mayoría absoluta y a cuatro de los 29 que le otorga el sondeo al PP. La suma entre 'populares' y Vox alcanzaría los 42, cifra holgada para la investidura pero que deja al PP dependiente de los ultraderechistas.

En cuanto a las transferencias de voto con respecto a los últimos comicios, Vox es el partido con el votante más fiel, ya que el el 78,8% sus electores repetiría, pese a ceder un 7,3% de sus votos a Jorge Azcón. Al revés, la fuga es mucho mayor: el 13,2% del electorado del PP se decanta ahora por el partido de extrema derecha. Por parte del PSOE, el sondeo determina que retendría al 65,2% de sus votantes con un traspaso del 7,5% a los 'populares', un 4,4% a la Chunta y un 3,1% a Vox, además de un 10,5% de indecisos. Quienes sufren las mayores sangrías son Podemos, que apenas mantiene el 39,2% de sus votantes ya que el el 35,1% opta por IU-Sumar y el 11,5% por el PSOE, y el Partido Aragonés, que apenas retiene al 23,7% de sus votantes de 2023, después de que un 23,3% decida mudarse al PP, un 12,2% a la Chunta y un 9,6% a Vox.

Al calor de estos resultados hipotéticos, en resumidas cuentas, la izquierda no tendría opciones de gobernar, los de Abascal volverían a vivir un incremento en su representación en la cámara, ya que pasarían a disponer de entre 10 y 13 votos y se tornarían imprescindibles para la investidura de Azcón. La abstención sería suficiente para los 'populares', pero el incremento de poder de Vox podría encarecer el Gobierno con nuevas exigencias y presiones para la investidura y desde fuera del Ejecutivo autonómico una vez constituido el mismo.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio