Tener apellido vasco (Ormazábal), defender los derechos y libertades, sobre todo los de los gays y lesbianas; ser independiente (“40 Compromisos”) y gobernar en coalición con el PSOE en una localidad de derechas de toda la vida, contar la verdad sobre Yebes y Valdeluz, un pueblo alcarreño donde los “señores del ladrillo” proyectaron la construcción de 9.500 viviendas para acoger a 30.000 personas, de las que apenas viven en la actualidad 2.000 y, además, ubicar en su término municipal la estación “fantasma” de Guadalajara del AVE Madrid-Barcelona, con fuertes connotaciones políticas y supuestos intereses inmobiliarios de familiares directos de líderes del PP, es un explosivo cóctel que los radicales no dejan pasar por alto, como lo prueba el ataque furibundo y desproporcionado contra el alcalde de esta localidad, Joaquín Ormazábal, cuyo nombre ha sido vilipendiado en numerosas pintadas con las que ha amanecido el pueblo en la mañana de este sábado.

El día de San Bartolomé
“Ormazábal hijo de satán”, “Fuera de este pueblo”, “RIP Cócera y Raquel fuera de este pueblo” u “Ormazábal dictador estás muerto”. Son algunas de las pintadas contra el alcalde y sus concejales justo el día de la festividad de San Bartolomé y patrón del pueblo. Pintadas y “amenazas intolerables y vejatorias de muerte a varios de los miembros” de la corporación, dice el comunicado del gobierno municipal, al mismo tiempo que informa de su decisión de “no asistir a la misa mayor que se ha celebrado en la iglesia parroquial, que ha sido una de las paredes elegidas por el autor y/o autores para plasmar los mensajes, en un atentado despreciable, insolente y grosero contra el patrimonio histórico y monumental del pueblo, que es de todos”.

Pintadas con amenazas de muerte en la Iglesia



La Iglesia y el PP guardan silencio
Fuentes del pueblo consultadas por ELPLURAL.COM reconocen el enfado del alcalde y de sus socios de gobierno, el PSOE, por el silencio guardado por los responsables parroquiales y por los concejales del PP, que a la hora de colgar esta crónica no habían condenado todavía estos actos fascistas. En este sentido, el primer edil yebenero, Joaquín Ormazábal, lamenta el “silencio cómplice de algunos” y asegura que estas pintadas son “la consecuencia infame de agitar las aguas en determinados foros y que provoca que de aquellos polvos surjan estos lodos”. El alcalde de Yebes está convencido de que el autor de estos mensajes puede residir de forma esporádica en el pueblo, “pero nada tienen que ver con aquellos vecinos que viven habitualmente aquí y que trabajan cada día por mejorar las condiciones de vida del municipio”, señala.

Pintadas homófobas
Pero no solo las paredes de la parroquia han acogido estas despreciables pintadas, también en otros lugares del casco urbano se pueden leer insultos homófobos y avisos intimidatorios como “Alcalde gay DEP”, “Alcalde RIP”, “Ormazábal dictador fascista”, “Alcalde chorizo” u “Ormazábal terrorista etarra”. Mensajes fascistas que lejos de arrinconar al alcalde le proporcionan nuevas fuerzas para advertir a estos falsos grafiteros que no está dispuesto “a consentir estas bravatas y amenazas hostiles, propias de cobardes y mercenarios que se amparan en la oscuridad de la noche y el anonimato con la única intención de alterar la convivencia pacífica de un municipio que desprecia estas prácticas”, concluye, “si creen que nos van a amedrentar, es que no nos conocen lo más mínimo: vamos a seguir trabajando por y para los vecinos y a seguir mejorando los servicios y equipamientos”, señala Joaquín Ormazábal.

Pintadas contra el alcalde de Yebes



A favor de gays y lesbianas
Está claro que este ataque contra la democracia, que la mayoría de los vecinos de Yebes exige no quede impune, viene motivado en parte por la política a favor del colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales que el Ayuntamiento alcarreño explicitó en una ordenanza municipal modificando la anterior normativa y haciendo una declaración expresa a favor del colectivo LGTB, máxime después de que Campillo de Ranas, localidad situada al norte de Guadalajara que fomentaba los matrimonios entre parejas del mismo sexo como aliciente turístico, “cayera” en manos del PP en las pasadas elecciones de 2011 por solo siete votos de diferencia.