Israel mantiene secuestrados a dos activistas de la Flotilla Global Sumud desde el pasado jueves, después de que su ejército perpetrara una nueva intervención ilegal en aguas internacionales a los barcos que trataban de romper el bloqueo humanitario del país hebreo sobre la Franja de Gaza. Uno de ellos es el español Saif Abukeshek, de origen palestino, que permanece junto a su compañero brasileño Thiago Ávila en una prisión en la que ambos denuncian haber sufrido torturas por parte de los soldados. El Gobierno trabaja por su "liberación inmediata", petición a la que Israel ha hecho oídos sordos al aprobar ampliar seis días más su secuestro.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, comparece este jueves en el Congreso de los Diputados para explicar cómo está ahora mismo su situación. La Junta de Portavoces de la Cámara Baja lo aprobó el martes por la vía urgente, en respuesta a la petición firmada por los Grupos Parlamentarios de Sumar, ERC y EH Bildu, además de Podemos, BNG y Compromís desde el Grupo Mixto.
Según el orden del día, Albares abordará ante el Pleno "las acciones y decisiones que adoptará su ministerio para proteger y asistir a los barcos y las personas que, con fines pacíficos y objetivos humanitarios, participan en la Global Sumud Flotilla rumbo a Gaza, la cual está siendo atacada ilegalmente y sus miembros secuestrados por el Estado de Israel, incumpliendo la legalidad internacional y la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar".
Esta será la sexta comparecencia extraordinaria del ministro ante el Pleno de las Cortes, después de la última, en enero, para explicar la posición del Gobierno sobre la intervención ilegal de Estados Unidos en Venezuela y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro. Tras esta, Albares ha comparecido en Comisión, tanto en el Congreso como en el Senado, para abordar la guerra en Irán, entre otras cuestiones.
Albares tantea a Brasil para responder conjuntamente
El ministro llega al Congreso después de haber señalado el martes que "no hay ninguna prueba ni ninguna relación sobre lo que las autoridades israelíes dicen" para sostener su secuestro a los dos activistas. El Estado sionista les imputa cinco delitos, entre ellos por terrorismo y por colaborar con Hamás. En concreto, les acusan de "colaborar con el enemigo en tiempos de guerra, contactar con un agente extranjero, pertenecer a una organización terrorista y prestarle servicios, y transferir bienes para una organización terrorista", delitos por los que el tribunal de Ascalón, ciudad israelí en la que se encuentra la prisión, decidió este martes prorrogar seis días más su 'detención', programando la siguiente vista para el próximo domingo.
Unas horas antes de esa decisión, Albares anunció que está coordinando una respuesta conjunta junto a Brasil, país de origen de Ávila, aunque no desveló qué medidas tomarían en caso de prorrogarse el secuestro, como estaba estudiando entonces la Justicia israelí. "No quiero decir nada que pueda agravar la situación de Saif", dijo en La Hora de La 1. Sobre el activista español-palestino, el ministro anunció que "está bien dentro de las terribles circunstancias en las que se encuentra".
El titular de Exteriores sí que dio detalles de sus contactos con Israel, y de la postura firme que mantiene sobre los motivos que alega el Gobierno de Benjamin Netanyahu para secuestrar a Abukeshek y Ávila. "Les he dejado claro", asegura, "que de los informes que yo tengo, nada de eso es cierto". Albares reta al país hebreo a "que si tan seguros están de ello, pongan las pruebas encima de la mesa".
"Aún en el supuesto de que fuera así, e insisto, la información oficial que yo he solicitado lo niega rotundamente", continúa, "no se asalta un barco en aguas internacionales y se detiene ilegalmente a alguien". El ejército israelí asaltó las embarcaciones con decenas de activistas de la Flotilla, frente a la costa griega de Creta, a miles de kilómetros de las aguas de Israel, y sin que las embarcaciones presentaran ninguna amenaza militar para el país. El ministro señala que "esta no es forma de actuar por un Estado que se dice democrático".
Nuevas torturas de Israel a miembros de la Flotilla
Y tampoco es propio de un país democrático que dos detenidos por su Justicia denuncien estar sufriendo torturas por parte de los soldados. Abukeshek y Ávila permanecen en huelga de hambre como protesta. La abogada Hadeel Abu Salih, de la ONG israelí Adalah que les asiste legalmente, contó este martes la situación que están atravesando.
"Los testimonios posteriores a su interceptación y secuestro por la Armada israelí fueron sumamente preocupantes. Sufrieron violencia física. Ambos fueron esposados y vendados durante dos días en alta mar. Thiago [Ávila] fue arrastrado por el suelo boca abajo, hasta el punto de desmayarse dos veces. Tras su llegada, fueron entregados a los servicios penitenciarios israelíes y comenzaron a ser interrogados durante el Shabat. Desde entonces, ambos han sido sometidos a tortura psicológica. Se les amenaza con permanecer en prisión durante 1000 años o ser ejecutados", contó.
Desde el pasado verano, cuando Netanyahu recrudeció todavía más el genocidio que su país lleva a cabo sobre Palestina desde hace décadas, varias misiones de la Flotilla se han echado al Mediterráneo para tratar de llegar a sus costas, todas con desenlaces similares. Israel se reserva un supuesto derecho a detener a cualquier embarcación que entre la 'zona de exclusión' de la Franja de Gaza, un perímetro de unas 150 millas náuticas alrededor de la costa del enclave palestino, justificando que esta es una zona de guerra. Lo cierto es que, tanto en esta como en otras ocasiones, las Fuerzas Armadas de Israel ni siquiera han respetado su propia excusa, actuando sobre los barcos de la Flotilla en aguas internacionales.
El ejército hebreo ha llegado a atacarlas con bombas incendiarias, como ocurrió en septiembre cuando una de sus misiones, en la que también estaban Ávila y Abukeshek, estaba atracada en Túnez. En aquella flotilla participaban también la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y otra veintena de activistas españoles, que fueron abordados y secuestrados por Israel casi un mes después. A su vuelta a España, después de ser deportados del Estado sionista, ellos también denunciaron torturas y maltrato por parte de los soldados israelíes durante los días que permanecieron secuestrados. Este es el motivo por el que, precisamente este martes, Colau elevó a la Audiencia Nacional su denuncia contra Israel por delitos contra la comunidad internacional, crímenes de lesa humanidad, torturas y detención ilegal.
En aquella ocasión, la retención por parte de Israel de una activista ya provocó una reacción diplomática de España similar a la que se está produciendo por el caso de Abukeshek. La mallorquina Reyes Rigo permaneció secuestrada cinco días más que el resto de sus compañeros, acusada de haber mordido a una funcionaria de la prisión en la que se encontraba. Aquello se resolvió con un pacto con la Fiscalía hebrea para abonar una multa de 2.600 euros a cambio de su libertad.
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