Ada Colau ha presentado ante la Audiencia Nacional su denuncia contra el Estado de Israel por el maltrato que sufrió en el marco de su detención por parte del ejército hebreo en el mes de octubre. La exalcaldesa de Barcelona fue secuestrada cuando participaba en una misión de la Global Sumud Flotilla, que trataba de romper el bloqueo humanitario de Israel sobre la Franja de Gaza, y que Israel interceptó de forma ilegal.

Según su denuncia, que ha ratificado este martes ante la Fiscalía, su embarcación fue abordada "violentamente" por los soldados de Netanyahu en aguas internacionales "sin orden judicial y en ausencia absoluta de hostilidad o amenaza militar alguna por parte de la tripulación". El escrito, que recoge Eldiario.es, narra cómo los soldados la trasladaron al puerto de Asdod, al sur de Tel Aviv, donde fue "obligada a estar de rodillas en el suelo recibiendo insultos y algunos golpes, sin agua ni comida".

Colau denuncia además que estuvo varias horas incomunicada y le impidieron recibir asistencia jurídica o consular. Tras esto, la exalcaldesa fue trasladada a una prisión en el desierto del Néguev. Allí permaneció cuatro días en los que, según la denuncia que ya interpuso en octubre mediante su abogado, el eurodiputado Jaume Asens, y que ahora ha elevado a la Audiencia Nacional, sufrió "tratos humillantes, intimidatorios y degradantes".

Colau era parte de una misión de la Flotilla en la que participaron 21 activistas españoles, además de varias decenas de otras nacionalidades entre los que se encontraba, por ejemplo la sueca Greta Thunberg. Tras zarpar de Barcelona y pasar casi un mes en alta mar, el ejército de Israel les interceptó en aguas internacionales el 1 de octubre, tras lo que les retuvo en prisiones de su país durante varios días antes de deportarles. Entonces, varios de los activistas ya denunciaron maltrato por parte de los soldados hebreos, que les privaron de comer y beber, les negaron su derecho a recibir asistencia legal, e incluso les golpearon.

La exlíder de los Comunes en Barcelona apunta a que el uso de la fuerza "desproporcionada" por parte de Israel, además de vulnerar el derecho internacional por tratarse de una misión pacífica interceptada en aguas internacionales, vulneró el Código Penal de España. Por ello, pide la apertura de diligencias en la Audiencia Nacional para proteger a los españoles que fueron secuestrados. Colau acusa a Israel de delitos contra la comunidad internacional, crímenes de lesa humanidad, torturas y detención ilegal.

Israel retiene y tortura a un activista español de la Flotilla

Peor que la de Colau fue la situación de otra activista española, Reyes Rigo. Cuando todos los integrantes de la Flotilla habían vuelto ya a sus países, ella permaneció secuestrada varios días más, acusada por Israel de atacar a un oficial del ejército.

Aunque esto fue en octubre, esta dinámica del Estado de Israel no se ha detenido. El pasado jueves, el ejército hebreo volvió a saltarse el derecho internacional cuando interceptó en aguas internacionales una nueva flotilla que navegaba rumbo a Gaza. La mayoría de activistas que la integraban fueron liberados, pero dos de ellos siguen secuestrados en la prisión de Shikma, en Ascalón, en el suroeste del Estado judío. Al igual que ocurrió con la misión que integraba Colau, el Gobierno sionista de Benjamin Netanyahu acusa a ambos de ser terroristas y de colaborar con Hamás.

Uno de ellos es un sueco-español llamado Saif Abu Keshek, de origen palestino, que según la ONG Adalah, que presta ayuda legal a los secuestrados, está sufriendo los mismos "malos tratos" que denuncia Colau. Los que le han visitado en la cárcel afirman que ha recibido amenazas de muerte y de "pasar 100 años en prisión" por parte de los soldados. La organización denuncia que tanto él como el brasileño Thiago Ávila, que también sigue secuestrado y asegura haber sido "torturado, golpeado y maltratado" -en palabras de la diplomacia brasileña-, han sido sometidos a "interrogatorios de hasta ocho horas".

El Gobierno exige a Israel la "liberación inmediata" del activista, y desde el Ministerio de Asuntos Exteriores siguen de cerca su situación: "El español ilegalmente detenido, Saif Abukeshek, ha sido visitado este lunes de nuevo por el cónsul de España en Tel Aviv, que ha podido conversar con él y comprobar su estado", informaron desde el área que dirige José Manuel Albares. El representante español en la capital administrativa del Estado de Israel "seguirá visitándolo de manera continua y permanecerá en contacto permanente con su familia", aseguran.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio