"El PP ha decidido no contar conmigo en las próximas elecciones para el Ayuntamiento de Burriana y diputación". Así comienza el post que este martes ha colgado a primera hora en su cuenta de Facebook Esther Pallardó, concejal del PP por el Ayuntamiento de Burriana y vicepresidenta 4ª de la Diputación y, sobre todo, protegida y novia de Carlos Fabra, el antes todopoderoso cacique de Castellón, ahora encarcelado en Aranjuez.

"...las decepciones, no pocas..."
La interpretación del post, lleno de sutiles amenazas, se ha convertido en la diversión del momento en los medios políticos y mediáticos valencianos. Porque igual que dice estar agradecida, deja 'perlas' que no pasan desapercibidas: "Me quedo con las personas interesantes q he encontrado en el camino, no muchas... (...)... lo justo y lo injusto, las decepciones, no pocas, la tenacidad, la comprensión y la incomprensión, la nobleza y la hipocresía...".



Parecen palabras educadas... pero quienes conocen a la protagonista lo que subrayan son las insinuaciones de desilusión por la deslealtad que para ella significa que se le haya borrado por completo. De hecho la apuesta que se hacía en medios políticos valencianos, si bien se daba por seguro su salida de la Diputación, era que se la mantendría como concejal en las listas de Burriana. Precisamente para mantener callada a quien se considera un personaje peligroso.

Una periodista metida a política
Lo que ha sucedido, nos dicen, es interpretado en el propio PP como un "desafío que puede traer consecuencias, dado el conocimiento de muchos temas que tiene Esther Pallardó, no sólo por sus cargos, sino también por el tiempo que llevaba como pareja de Carlos Fabra".



Periodista de formación, Pallardó pasó a integrarse en el PP de Castellón cuando cayó en manos de su todo poderoso protector... lo que acabó suponiendo la ruptura del matrimonio de los dos. Su ingreso en la Diputación se produjo con Carlos Fabra como presidente. Después de la caída del 'cacique', su sucesor, Javier Moliner, no se atrevió a 'despedirla', y la mantuvo como vicepresidenta cuarta. Un cargo, por cierto, que le permitía manejar los presupuestos de Bienestar, dinero para tercera edad, por ejemplo, que aseguraban muchos votos.

Una bomba de relojería
Esther Pallardó tiene fama tanto de ser una gran trabajadora y dada a hacer favores, como de ser una mujer interesada. Esto último, nos dicen, le había costado hacerse con una lista importante y no pequeña de enemigos, que sentían que 'utilizaba' a las personas cuando les necesitaba y después las abandonaba cuando ya no le resultaban útiles.

El post de esta mañana en la cuenta de facebook de Pallardó se ve como una bomba que se ha puesto en marcha, como decimos, según algunos, innecesariamente, que podría estallar en algún momento de la campaña que se inicia.