El Gobierno Vasco ha elaborado un borrador de reglamento en el que, entre otras medidas, propone prohibir que haya distintos precios de entradas por razón de origen, raza, religión o sexo, como ocurre en algunas discotecas entre hombres y mujeres.

El viceconsejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Josu Zubiaga, lo ha presentado este viernes, explicando que el borrador viene a desarrollar la Ley de Espectáculos y Actividades Recreativas aprobada por el Parlamento Vasco en diciembre de 2015.

El borrador también regula los espacios y horarios en los que pueden acceder los menores de edad y establece la diferenciación en función de edades (7 años, 12, 16 y 18).

Fin a la reventa

El texto también aborda el tema de la venta de entradas, especialmente a través de internet, y define claramente lo que es venta directa y comisionada, estableciendo límites a esta última de forma que tenga que hacerse con autorización de la Dirección de Juego y Espectáculos.

El Ejecutivo vasco busca así evitar la reventa de entradas con un incremento de precio, expresamente prohibida en la ley. El reglamento establece que puede haber una venta con recargo, pero el incremento de precio tiene que ser autorizado, como máximo de un 20% y estar debidamente especificado en la entrada.

También se prohibirá la venta camuflada cómo el conocido ‘vendo un bolígrafo por 300 euros y regalo entrada’.

Diferencia entre portero y seguridad

Otra novedad es la necesidad de que en los establecimientos se diferencie entre el personal de seguridad y el de admisión (porteros) que ahora para ejercer tendrán que tener una acreditación que otorgará la Dirección de Juego y Espectáculos del Gobierno Vasco tras pasar unas pruebas teóricas, prácticas y psicotécnicas. Además, el personal de admisión no podrá hacer funciones de seguridad.

El viceconsejero ha explicado que tras la publicación hoy del borrador se abre un plazo que prevé que finalice en noviembre cuando se podría tener el texto definitivo para ser aprobado por el Gobierno Vasco y remitido al Parlamento. También ha indicado que la idea es que el reglamento entre en vigor en enero de 2018.