[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"22571","attributes":{"class":"media-image size-full wp-image-307076","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"645","height":"320","alt":"El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (d), junto a a secretaria general del PP, Mar\u00eda Dolores de Cospedal (i), durante la clausura de la interparlamentaria del PP en Guadalajara . EFE"}}]] El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy junto a a secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, durante la clausura de la interparlamentaria del PP en Guadalajara. EFE



Los “voceros” de María Dolores Cospedal han comenzado a “colar” su nombre en la candidatura madrileña del PP para las elecciones generales de este otoño que estará encabezada, como no puede ser de otra forma, por el actual inquilino de La Moncloa, Mariano Rajoy, según fuentes de Génova 13, sede nacional de la formación de la gaviota, consultadas por ELPLURAL.COM. “Qué Dolores no se va a quedar en las Cortes de Castilla-La Mancha, eso, a estas alturas, lo sabe hasta el Tato, incluso vosotros (por ELPLURAL.COM) ya lo habéis publicado acertadamente”, concretaron nuestras fuentes. Y es que en Toledo todos los principales líderes regionales del partido, ante el silencio de Cospedal, dan por hecho en privado que la expresidenta del Gobierno castellano-manchego tiene las semanas contadas en el Parlamento autonómico, escaño que, “sí o sí”, dicen, abandonará cuando las listas electorales del partido sean oficiales y, por lo tanto, incompatibles con su permanencia en el hemiciclo manchego.

Nadie se atreve a negar la evidencia
Aunque en público todos, como su mano derecha y secretario general del PP castellano-manchega, Vicente Tirado, no se cansan en repetir que “la líder es y será” Cospedal. Sin embargo, no se atreven a confirmar su presencia en las Cortes durante los próximos cuatro años, y cuando Tirado es preguntado sobre la posible candidatura de la lideresa a las generales, se “hace el sueco” y como mucho se limita a decir que “ahora no estamos en claves de listas electorales”, u otra ambigüedad como: “es la persona que va a liderar el PP en Castilla-La Mancha, que está liderándolo y que ha sido la mejor presidenta”, y cuando ya los periodistas le fuerzan mucho, echa mano de su vena poética acentuando “el amor profundo que Cospedal siente por esta tierra”. Y ya dispuestos a tirar balones fuera, el fiel escudero de la que tiene los meses contados también como secretaria general del PP, culpa de todos los males sufridos por Cospedal desde el 24-M al actual presidente del Gobierno manchego, Emiliano García-Page: “no sé qué miedo le tiene (Page), que todos los días quiere que se vaya (Cospedal)”.

La opción madrileña: cerca de su “enemiga”
Una vez que ni el secretario general del PP castellano-manchego y mano derecha, como decimos, es capaz de garantizar la permanencia de Cospedal en las Cortes porque, sencillamente, no puede, se abren las puertas de la opción madrileña, una posibilidad que, siempre según nuestros interlocutores, es más complicada para “Dolores, por mucho que sus voceros lancen el globo sonda”. En este sentido, no podemos olvidar que la número dos de la candidatura madrileña encabezada por Rajoy no es otra que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que ya ocupó el mismo lugar en los comicios de 2011. Pero no es menos cierto que del tercero al décimo puesto están libres ya que ni Ana Mato, ni Gallardón, ni Arias Cañete, ni Cervera, ni Astarloa, repetirán en esta nueva convocatoria, por lo que Cospedal podría ocupar el número tres y estar cerca así de su “enemiga íntima”, la vicepresidenta del Gobierno. “Además, habría que ver qué piensa Esperanza Aguirre, que quien la dé por muerta está muy equivocado”, añaden las fuentes, “Dolores no sería considera una paracaidista puesto que es madrileña, trabajó en los sucesivos gobiernos de Aznar, fue consejera con Aguirre y hace más vida en Madrid que en Toledo”, para seguidamente matizar que, “creo que, incluso, mantiene su alta en el PP madrileño”

La opción toledana: su foto iría en el cartel
Pero claro, si Cospedal decide finalmente ocupar el número tres por Madrid su “rostro de photoshop” no aparecería en la cartelería castiza, y eso no es seguro que Cospedal lo aceptara, sabiendo como sabemos su desmesurado afán de protagonismo. De ahí que la opción toledana adquiera más visos de realidad, ya no solo por ser capital de Castilla-La Mancha, que también, sino porque desde que se instauró la democracia ilustres militantes del PP (antes AP) encabezaron los carteles electorales por esta provincia, como Licinio de la Fuente, Rafael Arias Salgado, Isabel Tocino, Ana Palacio y en la actualidad Arturo García-Tizón, este último con un pie y medio fuera de la política. En cuanto a la posibilidad de encabezar la lista albaceteña cada día que pasa queda más alejada.

Los candidatos toledanos, a cara de perro
Ahora bien, la probable decisión de Cospedal de encabezar la lista toledana traerá más problemas que alegrías, ya que, siempre según todas las encuestas, el PP en Toledo perderá como mínimo un escaño (en la actualidad tiene cuatro), si no dos, y hay demasiados candidatos para ocupar los dos puestos siguientes al de Cospedal, quien todo parece indicar se comprometió con el exdelegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Jesús Labrador (a quien envió “al matadero” de las elecciones locales toledanas, que perdió), que ocuparía el puesto dejado por Arturo García-Tizón; es decir, diputado en Madrid y presidente provincial del partido, si no conseguían la alcaldía o la presidencia de la Diputación, que también la han perdido. García-Tizón quiere seguir, pero, al menos por Toledo no irá casi con toda probabilidad. Quien sí debe formar parte de la candidatura es el actual diputado y portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso, Agustín Conde, un fijo al que Rajoy no dejará tirado en la cuneta, y de haber problemas podría llevárselo a su lista madrileña, o buscarle acomodo en otras provincias castellano-manchegas como Ciudad Real o Cuenca. Y ya para rizar el rizo, otro de los diputados “mimados” por el presidente, Francisco Vañó, también quiere su trozo del pastel electoral, aunque lleva ya tres legislaturas paseando su silla de ruedas por la Carrera de San Jerónimo, demasiado tiempo para reivindicar su permanencia. Con la que se avecina, las cosas pintan muy mal en Toledo, con todos los candidatos pugnando por un puesto a cara de perro.

Rebelión y descontento en Toledo…
Y es que Toledo se ha convertido en la provincia donde el descontento con los actuales líderes es más patente. Nadie pone en duda el liderazgo de Cospedal, al menos por ahora, pero no así sucede con el resto de los “mandamases”, como ocurrió a finales del pasado mes de julio en una reunión mantenida con militantes en el centro social de la Plaza de Padilla de la capital regional. Un grupo puso en duda la idoneidad de Jesús Labrador para presidir la gestora del PP local, y mucho menos para hacerse con las riendas del partido a nivel provincial, donde los alcaldes “populares”, que sí han ganado sus respectivas elecciones, se oponen frontalmente a que el exdelegado del Gobierno sea nombrado jefe por el dedo de Cospedal. En parecida situación se encuentra el actual secretario general del partido en la región, Vicente Tirado, si bien éste no tiene el tipo de rechazo que Labrador, pero sí carece de carisma y autoridad para llevar las riendas del partido si finalmente Cospedal decide abandonar también la presidencia regional del PP.

…y alegría contenida en el PSOE
Todo esto lo saben en el PSOE, partido al que le hace falta un buen candidato para hacer frente a Cospedal, que en las elecciones autonómicas ganó al socialista Emiliano García-Page en la provincia por solo 1,3 puntos de diferencia. Sin embargo, el líder del PSOE arrasó en la capital y le sacó a Cospedal hasta tres puntos. ¿Qué significa esto? Fácil, que el PSOE necesita ahora más que nunca un cabeza de cartel con pedigrí, toda vez que el actual diputado y cabeza de cartel, Alejandro Alonso, lleva ya tres legislaturas y ha expresado su deseo de dar un paso atrás, como político leal que es, y así lo ha demostrado a lo largo de estos años realizando un encomiable trabajo en el Congreso de los Diputados, donde la actualidad exige caras nuevas capaces de devolver a los socialistas toledanos una victoria en unas elecciones generales que desde 1996 se le resiste en esta provincia.