Este lunes comienza el juicio contra Javier León de la Riva, el polémico alcalde de Valladolid, por un presunto delito de desobediencia al evitar cumplir desde 2008 una sentencia urbanística que afecta a un ático en el que residía, un antiguo edificio de Caja Duero ubicado en la capital vallisoletana.

Si León de la Riva fuese condenado, éste tendría que abandonar su carrera por revalidar su sexto mandato al frente del Ayuntamiento de Valladolid y obligaría a su partido, el PP, a buscar un nuevo candidato a menos de un mes de las elecciones municipales.

Acusaciones por desobediencias
Desde la fiscalía, se le acusa de un delito de desobediencia, recogido en el artículo 401.1 del Código Penal, y se pide una pena de quince meses de inhabilitación de cargo público así como una multa de 3.600 euros más los costes judiciales.

Desde la acusación popular, llevada a cabo por la Federación de Asociaciones Vecinales Antonio Machado, se califica los hechos como de un delito continuado de desobediencia por el que se piden dos años de inhabilitación y una multa de un total de 90.000 euros durante doce meses.

Oídos sordos desde 2008
La inicial sentencia de abril de 2008 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló licencias y obligaba a demoler los áticos en dicho inmueble creados a partir de unos trasteros. En junio de 2009, julio de 2010, marzo de 2011 y marzo de 2012 se dictaron autos judiciales en los que los tribunales recordaron al alcalde que debía acatar la sentencia y ejecutara la demolición de las obras, así como reconstruir los elementos protegidos que fueron ilegalmente demolidos o modificados. El alcalde desoyó todos estos requerimientos judiciales.

León de la Riva ha justificado este largo retraso por la complejidad de llevar a cabo la sentencia debido a la antigüedad del edificio, lo que ha producido que existan “planos contradictorios” por lo que de llevar a cabo la sentencia podría incumplir la Ley de Patrimonio.

Sus actitudes deplorables
Los continuos desplantes del alcalde de Valladolid con la Justicia son un capítulo más en su abultado curriculum de actitudes deplorables. De la Riva es conocido por sus excesos verbales, como los comentarios machistas dedicados a la exministra de Sanidad Leire Pajín, a quien describió como “un dibujado animado” y dijo que “cada vez que veo sus morritos pienso lo mismo”.

Más allá de sus comentarios machistas, describió la memoria histórica como "una nefasta invención de Zapatero”, y sobre la reforma de la Ley del Aborto, que “un feto no es un tumor del que pueda disponer la madre”. Vinculó las marchas ciudadanas del 15-M con las protestas del 11-M y llamó “payaso” a un ciudadano de su ciudad que le reprochó su elevado sueldo.

Íntimo de Aznar y Ulibarri
Francisco Javier León de la Riva es amigo de Aznar desde hace muchos tiempo. Le acompañó en el Gobierno de la Junta de Castilla y León como consejero de Cultura y Bienestar Social. Cuando el expresidente se trasladó a Madrid como líder del PP, León de la Riva se convirtió en el candidato del partido en Valladolid, donde permanece como alcalde desde 1995.

Es también un buen amigo de uno los empresarios con más poder en Castilla y León, José Luis Ulibarri, imputado en el caso Gürtel. Antes de que explotara el escándalo, alardeaba de viajar con él en su yate privado.