Este año el día de San Valentín, que tiene lugar el 14 de febrero, cae en sábado, por lo que son muchos los que aprovecharán para viajar ese fin de semana por el día de los enamorados.
De hecho, las búsquedas para el fin de semana del 14 de febrero han crecido un 7%, según Kayak. Pero a pesar de este aumento de la demanda, todavía se encuentran combinaciones de vuelos y alojamiento en torno a los 100 euros.
En este sentido, viajar con tu pareja en esas fechas tan señaladas puede ser una buena idea, sobre todo que puedes encontrar precios mejores que en otras épocas de mayor demanda.
Ahora bien, de todos los destinos posibles, hay una localidad ubicada en el continente europeo que destaca sobre todo porque te ofrece disfrutar de unas buenas vacaciones a un precio que no te esperas.
Lisboa, una de las ciudades europeas para viajar por San Valentín
No hay duda de que todos asociamos a la ciudad de París con el amor, por lo que es obvio que la capital de Francia es uno de los destinos turísticos más destacados para San Valentín. Sin embargo, los precios de los vuelos de media rondan los 217 euros por persona.
En cambio, hay otra ciudad que también es muy atractiva, que cuenta con una excelente actividad cultural, y en la que puedes disfrutar tanto de río como de mar, que actualmete tiene unos precios por vuelo con salida desde España que son muy económicos.
Hablamos de Lisboa, la capital de Portugal, un lugar único en el que poder relajarte, disfrutar de la exquisita gastronomía portuguesa y unas temperaturas relativamente agradables para la época del año en la que nos encontramos.
La capital de Portugal tiene mucho que ofrecer
Lisboa es una de ciudad que es perfecta para una escapada de fin de semana porque, aunque tiene mucho que ver y ofrecer, lo cierto es que puedes disfrutar de lo esencial en pocos días.
Uno de sus atractivos es montarte en uno de sus antiguos tranvías para conocer un poco el centro de la ciudad. Así mismo, si te quieres ahorrar una intensa subida a pie, es recomendable utilizar famoso elevador da Bica.
Desde este finicular que ya tiene más de cien años se puede ascender hasta el Barrio Alto de la ciudad, un enclave LGTBIQ+ de la ciudad, y el cual también puedes hallar el mirador de Santa Catarina, desde el cual puedes vislumbrar Lisboa desde lo alto.
Dos puntos de la ciudad en los que vas a querer hacerte una foto sí o sí es en la Plaza del Comercio y también frente al Puente 25 de Abril, desde los cuales vas a poder ver unas imponentes vistas al río Tajo.
Desde la plaza del Comecio, por cierto, se puede ver el Arco Triunfal, que da acceso a la vía Augusta, una de las calles comerciales con más solera de Lisboa. Además, desde la plaza del Comercio es donde tienen lugar el inicio de muchos free tours.
De ahí se puede ir a la Torre de Belén, que es posiblemente uno de los monumentos más característicos de Lisboa y una visita que para ningún visitante se ha de perder. Muy cerca de ahí también se encuentra el Monasterio de los Jerónimos, otro monumento que no te puedes perder en la ciudad. Para entrar a ambos monumentos hay que pagar entrada, pero el coste merece la pena.
Y si después de patear la ciudad te apetece un poco de relax, pásate por el barrio de la Alfama para disfrutar de sus pequeñas callejuelas serpenteantes y echa un vistazo a alguno de los locales donde disfrutar de un buen fado luso.
La gastronomía, otro punto a favor para Lisboa
Aunque la comida española sea, a mi juicio, una de las mejores del mundo, la portuguesa no se le queda atrás. Y en el caso de Lisboa puedes encontrar muy buenos restaurantes a un precio que puede ser más moderado que en España, o por lo menos no es más caro.
En tu visita no puedes perderte un clásico bacalao con nata o en cualquiera de sus otras variedades. Eso sí, recuerda que en Portugal los aperitivos que te sirven en los restaurantes nada más comenzar son de pago: fíjate bien en el precio de los mismos en la carta antes de comértelos ya que te puedes llevar una tremenda sorpresa al pedir la cuenta.