El cara a cara que enfrentó este miércoles en el Congreso a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias demostró que todavía mantienen posturas irreconciliables. Pero como todavía hay tiempo, ¿por qué no analizan ambos el acuerdo inesperado que alcanzaron en el Ayuntamiento barcelonés, Ada Colau de Barcelona en Comú y el PSC?  Desde el enorme enfrentamiento que vivieron ambas formaciones, hasta el punto que Colau echó al PSC del ejecutivo municipal hace menos de dos años, el pacto que ahora les une indica que lo más difícil puede estar al alcance de la mano.

Sin olvidar que un Ayuntamiento, por importante que sea, no es lo mismo que el Ejecutivo del Estado, la fórmula aplicada en Barcelona incluye que todas las concejalías son compartidas y el titular tiene como número dos a un socio de gobierno. Tuvieron que echarle mucha imaginación y un quintal de horas de trabajo, pero lo consiguieron, cediendo bastante cada uno de ellos.

El malestar que existe en el seno de UP y PSOE debería servir de acicate. En Unidas Podemos han surgido voces críticas que exigen a Pablo Iglesias una solución de consenso. Y en el PSOE, aunque los sondeos les ofrecen buenas perspectivas, otra consulta, se comenta en la sede central socialista, no es su opción preferida.

Este miércoles, Pedro Sánchez insistió en la misma idea: “Yo no quiero elecciones. Los españoles ya han hablado”. Su intento de alcanzar un Gobierno fuerte y estable que aborde los grandes desafíos que se plantean, podría conseguirse con una nueva propuesta imaginativa ante la que UP sea capaz de hacer concesiones. Sería un intento a la desesperada con el que los progresistas volverían a ser la esperanza de la ciudadanía.

No se debería tirar por la borda la tarea que ha conseguido este Gobierno, con ayudas puntuales pero muy significativas de Unidas Podemos. Sin olvidar que en este tiempo escaso, Sánchez ha recuperado presencia en la Unión Europea, lo que supone que España vuelve a contar fuera de sus fronteras.

Sería lamentable no intentar por última vez medidas para conciliar como ocurrió en el Ayuntamiento barcelonés. La derecha, mientras tanto, se perfila con una amenaza de sumar sus fuerzas. Podría sorprendernos con un Gobierno indeseado que repetiría las pautas tenebrosas implantadas en las Comunidades que ya gobierna. Quedan unos pocos días para que PSOE y UP lo intenten. No es tiempo aún de tirar la toalla.

 

Enric Sopena es Presidente ad Meritum y fundador de El Plural.com