Imagen de un niño consultando un móvil. EP/Archivo.
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El pasado 19 de octubre, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó por unanimidad la resolución 2832 (2026). El texto aborda las violaciones y abusos contra niñas y niños en conflictos armados que se cometen, facilitan o amplifican a través de las tecnologías digitales. Impulsada por el Gobierno griego y respaldada por 92 países bajo la figura de copatrocinadores, la resolución reconoce algo que organizaciones como Plan International llevan tiempo observando: la guerra ya no se libra solo en el campo de batalla. También se libra en los teléfonos móviles de la infancia.
Las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y otras plataformas digitales se usan hoy para identificar, contactar, manipular y reclutar a niñas y niños para fuerzas y grupos armados. Lo que antes exigía presencia física en una aldea o un campo de desplazados, hoy puede empezar con un mensaje privado, un vídeo viral o una promesa de dinero. Las consecuencias no se quedan en la pantalla. La captación digital puede acabar en reclutamiento, explotación o violencia sexual, o en la exposición a discursos que normalizan la violencia. Y no afecta igual a niñas y niños: las niñas se enfrentan a riesgos específicos de acoso, explotación y violencia de género en línea que a menudo pasan desapercibidos.
Por eso es relevante que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pida a los Estados proteger a la infancia de estas amenazas y situar su impacto en el centro de las políticas digitales. La resolución incluye compromisos importantes como instar a los Estados a garantizar que docentes y educadores tengan acceso a recursos digitales, y a ayudar a la infancia afectada por conflictos a desarrollar alfabetización y resiliencia digital. También pide al sistema de Naciones Unidas que recopile lecciones aprendidas y buenas prácticas sobre los riesgos y beneficios de la tecnología para estos niños y niñas.
Pero el texto final es resultado de una negociación compleja. Algunos miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas cuestionaron que existieran pruebas suficientes de una tendencia consolidada, y hubo intentos de eliminar lenguaje ya acordado en la agenda de infancia y conflictos armados. Gracias a la presión de varios Estados, se mantuvieron la referencia a la Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados y la disposición sobre la rendición de cuentas.
No fué posible incluir nada sobre reintegración y rehabilitación. Es una ausencia importante: la protección de un niño o una niña no termina cuando sale de un grupo armado. Sin apoyo psicosocial, educación y oportunidades, el riesgo de volver a ser captado sigue ahí, también en línea. Una vez más aparecía la clásica y recurrida clausula de condicionalidad a la "disponibilidad de recursos". Es una cláusula preocupante que deja una resolución postitiva cercenada y con el riesgo de convertirse en papel mojado.
Hay resoluciones como la 1325 (2000) sobre Mujeres, Paz y Seguridad que abrieron un camino que hoy sigue estando vigente y activa. Una resolución sin recursos, su impacto y alcance dependerá de la voluntad política de los Estados y de los fondos que se destinen a aplicarla.
No es el momento más adecuado, en plena campana electoral, que elegirá un nuevo Gobierno de España pero ojalá que tanto el actual como el próximo impulse la aplicación de la resolución 2832 en su política exterior y de cooperación, y que apoye con fondos el trabajo de la Representación Especial. También la Cooperación Española deberá incluir esta realidad en su futura planificación y financiación para prevenir las violaciones facilitadas por la tecnología y a reforzar los sistemas locales de protección de la infancia.
Otro elemento son las empresas tecnológicas que deben asumir su responsabilidad para detectar y frenar el uso de sus plataformas para captar a niñas y niños.
En definitiva los móviles donde empieza ya casi todo en nuestras vidas también pueden ser armas de guerra contra la infancia. Para tener (muy) en cuenta.




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