SUV compactos premium hay muchos en el mercado, pero ninguno como el nuevo Mercedes GLB. La firma de la estrella ha reunido bajo una única denominación lo que antes eran dos modelos: el GLB de combustión y el EQB eléctrico. Ahora, todos son GLB, y entre las opciones disponibles encontramos el GLB 200 híbrido, una versión llamada a convertirse en la más equilibrada de la gama para quienes buscan eficiencia sin renunciar a la versatilidad.
Menos de 5 metros y 540 litros de maletero
Este SUV compacto crece en dimensiones respecto a su predecesor. Ahora mide 4,78 metros de longitud, con 97 milímetros más y una distancia entre ejes ampliada en 60 milímetros. Ese crecimiento se traduce en un habitáculo más amplio y un maletero generoso: 540 litros en las versiones de cinco plazas y 480 en las de siete. Precisamente ahí reside uno de sus grandes argumentos, porque es prácticamente el único modelo de su categoría capaz de ofrecer tres filas de asientos. Eso sí, la tercera fila está pensada para niños. Añadirla cuesta 1.464 euros.
Equipamiento al que no le falta de nada
En el interior, dispone de doble pantalla digital de 10.25 pulgadas, sistema multimedia MBUX con activación por voz "Hola Mercedes" -que funciona y respode asombrosamente bien, por lo que apenas necesitamos tocar mando alguno- navegación por disco duro, integración inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto, carga inalámbrica para smartphone, Bluetooth dual, radio digital DAB y sistema de sonido Mercedes-Benz de 100 W con seis altavoces.
El equipamiento de nuestra versión confort, incluía climatizador automático THERMATIC, asientos deportivos con tapizado en cuero artificial ARTICO y microfibra MICROCUT, volante deportivo multifunción en cuero Nappa con levas en el volante, asientos delanteros calefactables, iluminación ambiental de 64 colores, reposabrazos central delantero con compartimento, asientos traseros abatibles en proporción 40:20:40, portón trasero eléctrico EASY-PACK y paquete de retrovisores con plegado eléctrico.
En seguridad y asistencia a la conducción figuran Active Brake Assist, Blind Spot Assist, Lane Keeping Assist, Attention Assist, Speed Limit Assist, DISTRONIC, cámara de marcha atrás, asistente activo de aparcamiento con PARKTRONIC, control de crucero con limitador, DYNAMIC SELECT con modos ECO, Comfort, Sport e Individual, función ECO start/stop y sistema KEYLESS-GO.
193 caballos muy silenciosos
Bajo el capó, el GLB 200 combina un motor de gasolina 1.5 de cuatro cilindros con un pequeño propulsor eléctrico de 30 caballos alimentado por una batería de 1,3 kWh. En conjunto entrega 193 caballos, suficientes para moverse con soltura y, sobre todo, para llevar en el parabrisas la etiqueta ECO de la DGT. El sistema permite circular en modo eléctrico durante distancias cortas, lo que reduce el consumo en ciudad. Por encima queda el GLB 220, con 220 caballos. En cuanto a precios, el GLB 200 híbrido arranca en 55.200 euros, mientras que la versión 4Matic sube hasta los 57.550. Se distinguen exteriormente por el marco de la parrilla, ya que los eléctricos lucen una barra iluminada y hasta 84 estrellas.
Una compra inteligente en este segmento premium familiar
Con siete plazas, etiqueta ECO y el sello de la estrella, el GLB 200 se posiciona como una opción única y muy racional, Ofrece unos consumos muy ajustados, por debajo de los 7,5 litros y, en todo momento, responde eficazmente, tanto en lo que respecta a la estabilidad en todo tipo de situaciones, como a la respuesta de la frenada a plena carga.
En marcha, es uno de lo coches con motor térmico más silencioso y agradable de conducir de los que hemos probado, por lo que nos decidimos por darle un sobresaliente y recomendarlo como una opción de compra muy inteligente dentro de este segmento premium familiar.
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